Delivery

Uber Eats no concreta cuánto tardará en convertir a sus repartidores autónomos en asalariados

La compañía anunció el 15 de enero que cesará su operativa con autónomos, pero aún no ha detallado un plazo para cumplir ese objetivo

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Repartidor de Uber Eats Europa Press

La presión del Ministerio de Trabajo forzó a Uber Eats a mover ficha, pero la compañía sigue sin concretar los plazos para dejar de repartir con autónomos. La plataforma de reparto anunció el pasado 15 de enero que cesará su operativa con repartidores autónomos -era la última plataforma del sector con riders autónomos- tras la amenaza de Trabajo de denunciar a la plataforma por vía penal. Será "lo antes posible", dijo entonces un portavoz de la plataforma. Casi un mes después, aún sigue sin aclarar cuánto tiempo necesitará para extinguir completamente el reparto con autónomos.

Desde la compañía apuntan que no ha pasado ni un mes desde el anuncio y defienden que el proceso no es inmediato: “Estamos trabajando con todos los actores implicados para que el proceso se lleve a cabo lo antes posible". Fuentes de Uber Eats apuntan a LA RAZÓN que se trata de "un proceso largo y complejo", con varias oleadas de mails a los repartidores para que se apunten para repartir como asalariados en las flotas de subcontratas, lo que hasta ahora era la segunda pata de su modelo híbrido. Fuentes del sector, no obstante, apuntan a que una regularización de este calibre podría demorarse alrededor de seis meses, dada la magnitud del cambio y el volumen de trabajadores afectados, que el Ministerio de Trabajo cifra en 60.000.

La semana pasada el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, subrayó que la investigación de la Inspección de Trabajo continuará con las comprobaciones para regularizar los periodos anteriores en los que la empresa no cumplió con sus obligaciones laborales y de Seguridad Social. “Seguramente en el caso de Uber Eats hay unas 60.000 personas que en todo este periodo han entrado en contacto con esta empresa y han prestado servicios en calidad de falsos autónomos”, señaló, destacando la complejidad del proceso y el elevado volumen de información a gestionar.

“El paso fundamental, que es que no hubiera plataformas en nuestro país que operaran incumpliendo los derechos laborales más básicos y acogiéndose al modelo de falsos autónomos, ha terminado de una vez por todas”, añadió. Según el secretario de Estado, el sector del delivery podrá funcionar ahora “en condiciones de competencia leal”, aunque recalcó que Uber Eats deberá abonar “hasta el último euro” de las cotizaciones dejadas de ingresar. No obstante, Pérez Rey no aclaró si la denuncia por vía penal sigue sobre la mesa pese al anuncio de la plataforma, mientras la Inspección de Trabajo continúa con una investigación que, según el propio Gobierno, aún tiene “un volumen de trabajo inmenso”.

A mediados de diciembre, el Ministerio de Trabajo avisó de que estaba estudiando activar la vía penal contra Uber Eats en enero por seguir usando supuestos falsos repartidores autónomos, coincidiendo con la recta final de la investigación que la Inspección de Trabajo mantiene abierta desde julio. La maniobra de Uber Eats le podría permitir evitar la denuncia penal ante la Fiscalía, ya que Trabajo señaló que descartaría esta vía si la plataforma de delivery corregía su modelo antes de que la inspección concluyese. Le daba de plazo hasta el mes de enero y el anuncio se produjo a mediados de mes. El interrogante que queda abierto ahora es cuánta "manga ancha" le dará Trabajo a Uber Eats si la inspección abierta culmina y aún no ha cambiado su modelo.