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Parlamento

El Congreso aplaza el debate sobre prohibir el burka y tumbará la ley de Junts

PSOE, PP, Sumar y Vox se posicionan en contra, aunque por motivos distintos.

En el Congreso de los Diputados hay una mayoría que está dispuesta a prohibir el uso del burka en los espacios públicos. Sin embargo, nadie parece ponerse de acuerdo en el cómo y la última oportunidad, que se ha presentado a través de una proposición de ley de Junts que se ha debatido este martes en la Cámara Baja, ha pasado de largo. Aunque la votación todavía no se ha producido, todo apunta a que la iniciativa decaerá.

Junts registró su ley hace unas semanas, cuando se debatió una iniciativa de Vox que buscaba también establecer esta prohibición. En el debate que se produjo entonces, aparecieron varios signos que indicaban que la norma de los independentistas catalanes podía acabar prosperando.

Por un lado, se vio que los partidos de la derecha estaban de acuerdo cuando PP y Vox votaron a favor de la iniciativa de la formación de Santiago Abascal. Por otro, los de la izquierda se mostraron favorables a mantener un debate al respecto porque consideran que el burka es un símbolo de opresión a la mujer. La diputada del PSOE Andrea Fernández llegó incluso a tender la mano al PP desde la Tribuna para hacer de la prohibición una realidad.

A estos elementos hay que añadir que los dos partidos en el Gobierno tienen interés en ganarse el favor de Junts. El PSOE, evidentemente, porque los independentistas catalanes son sus aliados más inestables y muchas de las normas que quieren sacar adelante dependen de su voto a favor. Sumar, porque quiere convalidar el decreto que contiene medidas de vivienda como la prórroga de los alquileres y ahí el sí de Junts es indispensable.

Pero este martes la posibilidad de que la iniciativa de Junts prosperase se ha ido desvaneciendo según pasaban las horas. El primero de los candidatos en anunciar que votaría en contra fue Patxi López, portavoz de los socialistas. "Rechazamos cualquier símbolo, práctica o imposición que suponga un menoscabo o amenaza a la libertad de las mujeres", dijo este martes, en una rueda de prensa.

Pero aclaró que eso no significaba que estuvieran alineados con lo que propone Junts: "Todas las evidencias y realidades que han atacado la prohibición del burka nos han demostrado que estas medidas sólo llevan a la exclusión de esas mujeres de los espacios públicos", dijo, lamentando que aprobar una medida así no aboliría el uso del burka, sino que recluiría a las mujeres únicamente al espacio privado.

Más tarde, también Sumar se acabó convenciendo del no. La coalición había tenido un debate interno muy similar y fuentes de la dirección reconocían que, en su caso, votar en contra de la ley de Junts les podía perjudicar en las negociaciones que ambos partidos están teniendo para intentar que el Congreso convalide el decreto con medidas de vivienda.

En su caso, además, valoraban positivamente que la ley de Junts incluyera una disposición adicional que implicaba el traspaso de competencias en materia de seguridad a la Generalitat de Cataluña. Sin embargo, desde Sumar se acabaron decantando por no apoyar la iniciativa de Junts porque pesó más la primera reflexión.

Con todos esos noes, la única opción para Junts era la de apoyarse en los partidos de la derecha, aquellos que hacía solo unas semanas habían votado que sí a prohibir el burka de la mano de Vox. Pero la cesión de competencias, esa disposición adicional, terminó de matar el asunto.

La portavoz del PP reconoció que su formación quiere "regularlo con una ley, clara, garantista", pero fue contundente: "No podemos compartir que un asunto tan sensible como éste se utilice para introducir por la puerta de atrás una cesión de competencias". "La prohibición, sí; una nueva cesión, no".

Y la de Vox se pronunció en unos términos muy similares, aunque con la intención de devolver el golpe que Junts les había propinado hace semanas. "Ustedes votaron en contra diciendo que ni burka, ni Vox", recordó. "Ni burka, ni Junts", dijo, tras recordar que tienen "como líder a un prófugo" y que no querían hablar de más cesiones de competencias, "ya les han regalado bastante, tanto el PP como el PSOE".

Sin embargo, este portazo no significa que el debate haya muerto aquí, sino que queda aplazado. El PSOE se ha mostrado favorable a crear una subcomisión para analizar los efectos de la prohibición y ver cómo afrontarla de la mejor forma posible y el PNV ya ha registrado una iniciativa para crear una comisión muy parecida.