Líbano
Óscar Puente critica la operación en Líbano: “Es la historia de siempre” y alerta del impacto humanitario y económico
El ministro de Transportes denuncia que la ofensiva israelí en el sur de Líbano repetirá un patrón de destrucción, desplazamientos masivos y encarecimiento global de la energía
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha criticado con dureza la operación militar anunciada por Israel en el sur de Líbano, calificándola como “la historia de siempre” y advirtiendo de que sus consecuencias serán “devastadoras en términos humanitarios y económicas para toda la región y para Europa”.
Sus palabras llegan después de que el Gobierno israelí confirmara que tomará el control militar del territorio hasta el río Litani, una decisión que ha elevado la tensión internacional.
Puente reaccionó a la noticia a través de sus redes sociales, donde denunció que lo que se presenta como una operación de “liberación” o “seguridad” acaba derivando, según él, en “negocio por un lado y anexión territorial por otro”.
El ministro subrayó que este tipo de intervenciones “siempre dejan el mismo rastro: miles de vidas perdidas, millones de desplazados y un encarecimiento global de los precios”.
La operación israelí se produce en un contexto de máxima inestabilidad en Oriente Próximo, marcado por los ataques cruzados entre Israel y Hezbolá y por la creciente implicación de Irán en el conflicto.
La comunidad internacional teme que la ofensiva pueda desencadenar un nuevo desplazamiento masivo de población libanesa, similar al que ya se vivió durante la guerra de 2006.
Impacto económico: energía, transporte y precios globales
Puente alertó especialmente del impacto económico que la escalada militar puede tener sobre Europa. La región depende en gran medida de las rutas marítimas del Mediterráneo oriental y del flujo energético procedente de Oriente Próximo.
Cualquier alteración en estas vías, incluidos los puertos libaneses y las rutas comerciales que bordean Israel, puede traducirse en un aumento inmediato de los costes logísticos.
A ello se suma la volatilidad del precio del petróleo, que ya ha registrado repuntes tras los últimos movimientos militares en la zona.
Los analistas coinciden en que una operación prolongada en Líbano podría tensionar aún más los mercados energéticos, afectando al transporte, la industria y la inflación en la Unión Europea.
Puente insistió en que “los ciudadanos europeos acabarán pagando en su factura y en su cesta de la compra” las consecuencias de la ofensiva.
El ministro recordó que conflictos recientes en Oriente Próximo han tenido efectos directos sobre el precio del gas, los carburantes y los alimentos, debido a la interrupción de rutas comerciales y al encarecimiento del transporte marítimo.
Organizaciones internacionales han expresado su preocupación por el riesgo de una crisis humanitaria en el sur de Líbano, donde viven cientos de miles de civiles.
La ONU ha pedido contención y ha advertido de que una operación militar a gran escala podría provocar un desplazamiento masivo hacia Beirut y hacia la frontera con Siria.
Puente concluyó su mensaje reclamando “una solución diplomática urgente” y recordando que “cada nueva ofensiva en Oriente Próximo deja heridas que tardan décadas en cerrarse”.