Elecciones en Castilla y León
Del tope a Vox a la abstención del PSOE: así llegan los partidos a las urnas
En una campaña marcada por la guerra, 26 partidos se juegan el tipo en nueve circunscripciones, la mayor variedad territorial de España
La de Castilla y León ha sido una campaña electoral tirando a extraña. Al poco de su comienzo, el 27 de febrero, Estados Unidos e Israel atacaron a Irán y el foco mediático se desplazó, evidentemente, a la guerra en Oriente Medio y a las consecuencias que pueda tener en España. Sin embargo, las distintas formaciones que se presentan a las elecciones este domingo (nada menos que 26) han hecho un ingente esfuerzo por llegar a la cita en su mejor estado de salud, conscientes de la importancia de la contienda.
Ahora, al borde de que las urnas hablen, analizamos en qué estado llegan los principales partidos, cuáles son sus fortalezas y qué debilidades pueden acabar pasándoles factura. En términos generales, se está produciendo un fenómeno llamativo, que es que parece que este domingo va a haber muy pocos cambios con respecto a las elecciones de 2022. Eso sí, en cada partido sucede por motivos distintos.
PP, fidelidad y voto rural
Las encuestas están dando como evidente vencedor al PP de Alfonso Fernández Mañueco, el actual presidente de la Junta de Castilla y León y el único candidato con posibilidades reales de volver a ser investido presidente. Eso sí, prácticamente todos los sondeos coinciden en señalar que su subida va a ser muy escasa, incluso, que puede no llegar a subir ningún escaño y acabar quedándose como está actualmente. Estamos hablando de uno o dos escaños de mejoría como máximo, con respecto a los 31 procuradores que ya obtuvo en los últimos comicios, los de 2022.
Esto se debe, en parte, a que los populares están registrando un grado de fidelidad relativamente bajo. Aunque varía según los sondeos, alrededor del 75% de los que votaron al PP en 2022 repetirían ahora su voto. Es una cifra escasa para tratarse del PP, que había llegado a este ciclo electoral con bastante movilización de su electorado. De hecho, algunos sondeos prestigiosos están mostrando al votante socialista con más lealtad hacia el PSOE que el popular hacia el PP.
Ese efecto puede mitigar el crecimiento de Mañueco, y, si se descuida, podría provocar pérdida de voto para el PP. De momento, los sondeos no le han dado pérdidas porque el trasvase de votos de Vox al PP es bastante más elevado que del PP a Vox. Pero el problema está ahí latente.
La clave aquí puede estar en la dicotomía del voto urbano y el rural. Castilla y León tiene muchas diferencias territoriales, con zonas muy despobladas y núcleos urbanos muy fuertes. El PP suele triunfar en lo rural, aunque también son territorios donde los servicios públicos son muy importantes y donde se castiga al Gobierno de turno si la gestión no es buena. Con casi total seguridad, el resultado de Mañueco dependerá de si es capaz de lograr que sus votantes en los pueblos acudan a las urnas.
De momento, el voto por correo ha registrado una participación elevada, un 6,7% más que en la anterior convocatoria. Pero lo ha hecho en zonas donde la presión de los servicios públicos es mayor, así que es una incógnita que podría acabar sorprendiendo.
El PSOE y la abstención
En cuanto al PSOE, las encuestas publicadas han estado vaticinando que caerá con respecto a 2022, pero no tanto. El sondeo de NC Report elaborado para LA RAZÓN le daba a Carlos Martínez entre 26 y 27 escaños, uno o dos menos que los 28 que obtuvo Luis Tudanca en la anterior convocatoria. Es una caída mucho menor que la que registraron Miguel Ángel García Gallardo en Extremadura y Pilar Alegría en Aragón.
Sin embargo, cae. Y se debe a que muchos votantes socialistas se encuentran desmovilizados, alimentando la balsa de gente que dice que se abstendrá, que no sabe si va a votar o a quién, o que quiere votar en blanco. Estos son electores que no se están yendo a otros partidos, por lo cual se entiende que son más fáciles de recuperar, pero hay que darles motivos para que salgan a votar.
El pasado viernes se vieron claramente los intentos de movilización del PSOE cuando mandaron a Pedro Sánchez y a José Luis Rodríguez Zapatero a cerrar la campaña con Martínez. Este, el de la desmovilización, es de todas formas el mal endémico que está sufriendo en la actualidad el PSOE a nivel nacional.
En este partido también se está produciendo un efecto interesante y es que la transferencia de voto de los sondeos refleja mucho votante de Soria ¡Ya! que se pasa al PSOE. Se debe a que Martínez fue alcalde de Soria desde 2007 hasta que se convirtió en el candidato a presidir la Junta de Castilla y León, llegando a concatenar cuatro mayorías absolutas. Es decir, cuenta con mucho apoyo en ese territorio y está consiguiendo robar votantes al partido regionalista. Por eso, entre otros factores, el PSOE no cae tanto aquí como en otras comunidades autónomas.
Vox y los jóvenes
Una de las principales incógnitas de este domingo es la de si Vox va a llegar al 20% del voto. De lograrlo, sería la primera vez que lo haga en unas autonómicas (y generales, claro) y se trataría de todo un hito. Sin embargo, protagonizará una subida mucho menor que las que logró en Extremadura y Aragón, donde duplicó escaños.
Esto se debe a varios factores. Por un lado, influye notablemente el hecho de que en Castilla y León Vox ya estaba por encima del 17% del voto, más cerca de su techo actual que en otras convocatorias electorales.
Por otro, que la presencia de partidos regionalistas que obtendrán escaños provoca una especie de pinza con los partidos más grandes, perjudicando, de esta manera, a la formación liderada por Santiago Abascal.
En cualquier caso, crecerá, eso se puede dar casi por seguro. Y se deberá, principalmente, a que habrá sido capaz de atraer el voto joven y movilizar a los suyos en las ciudades. De hecho, la mayoría de sondeos publicados sitúan a Vox como el partido preferido de los jóvenes, algo que ya ha pasado en otros comicios y seguirá pasando en el futuro próximo.
Otro de los aspectos interesantes de estas elecciones es ver qué sucederá con el escaño de Unidas Podemos. La coalición obtuvo un procurador en 2022 y ahora IU-Sumar y Podemos se presentan por separado, aspirando a conquistar el mismo espacio. La movilización en las ciudades ayuda a que lo vayan a obtener. De hecho, será seguramente por Valladolid, y los sondeos se lo están dando a IU-Sumar, dejando a Podemos fuera.
En cuanto a los regionalistas, los sondeos coinciden en que sólo tendrán representación Unión del Pueblo Leonés (UPL), Soria ¡Ya! y Por Ávila. Esto se debe a que han conseguido concentrar apoyos en esas circunscripciones en las que se presentan, robando procuradores a las formaciones más grandes, aunque sólo UPL parece mantener la forma; los demás muestran tendencia a la baja.