Operación
Cae una banda itinerante que robaba móviles en fiestas de toda Galicia: más de 200 delitos y dos cabecillas detenidos
La operación ‘Galaxia Aimalum’ destapa un sofisticado entramado que combinaba violencia, engaños y ciberataques para vaciar los teléfonos de las víctimas

La imagen es conocida: una fiesta multitudinaria, música, gente agolpada… y, en cuestión de segundos, un móvil desaparece. Lo que parecía una sucesión de hurtos aislados en celebraciones por toda Galicia era, en realidad, una operación criminal perfectamente organizada. Ahora, una actuación conjunta de la Guardia Civil y la Policía Nacional ha permitido desarticular un grupo itinerante al que se atribuyen más de 200 delitos.
La denominada Operación Galaxia Aimalum se ha saldado, por el momento, con la detención de dos personas consideradas los cabecillas de la organización, aunque la investigación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones.
Las pesquisas arrancaron en junio de 2024, cuando los investigadores detectaron un incremento notable de robos de teléfonos móviles de alta gama en fiestas populares y grandes eventos celebrados en distintos puntos de Galicia. A partir de ahí, los agentes del Equipo contra la Ciberdelincuencia de la Guardia Civil de A Coruña, junto con el puesto de Boiro y la Policía Nacional de Lugo, comenzaron a trazar un patrón común.
Pronto comprobaron que detrás de estos hechos se encontraba un grupo criminal itinerante, cuyos miembros se desplazaban por temporadas desde sus países de origen hasta la provincia de A Coruña. Allí contaban con varios inmuebles que utilizaban como base logística desde la que organizaban sus movimientos por el territorio gallego.
Desde esos puntos, los integrantes del grupo acudían a fiestas y concentraciones multitudinarias en distintos municipios, donde actuaban de forma coordinada. En algunos casos, recurrían a la violencia, con tirones o agresiones para arrebatar los terminales; en otros, optaban por técnicas más discretas, distrayendo a las víctimas para sustraerles los dispositivos sin levantar sospechas.
Suplantación de identidad
Pero el verdadero alcance de la organización iba más allá del robo físico. Una vez en su poder, los teléfonos eran sometidos a un proceso tecnológico sofisticado. Los delincuentes utilizaban software malicioso y técnicas de ingeniería social para suplantar a los servicios oficiales de soporte técnico de las marcas. A través de mensajes fraudulentos, conseguían que las víctimas facilitasen sus credenciales de acceso a servicios en la nube.
Con esa información, los autores lograban desvincular los sistemas de geolocalización, tomar el control total de los dispositivos y bloquear el acceso de sus propietarios a sus propios datos personales, maximizando así el beneficio económico de cada robo.
La explotación de la operación se llevó a cabo de forma escalonada. Uno de los cabecillas fue detenido días antes del inicio de los Carnavales de este año, mientras que el segundo fue interceptado a su llegada a España coincidiendo con el despliegue de seguridad de Semana Santa.
En el marco de la investigación, los agentes realizaron registros en dos viviendas situadas en la provincia de A Coruña, donde se incautaron de 12 teléfonos móviles sustraídos, así como de diverso material utilizado para caracterización y disfraz, con el que los miembros del grupo lograban pasar desapercibidos entre la multitud.
A los detenidos se les imputan más de 200 delitos cometidos entre julio de 2023 y diciembre de 2025 en más de una quincena de municipios gallegos, lo que da cuenta de la dimensión y movilidad de esta red delictiva.
La operación continúa abierta y las fuerzas de seguridad no descartan que puedan producirse nuevas detenciones.