Cargando...

Juicio

El misterio de la Primitiva de 4,7 millones llega a los tribunales: ¿boleto encontrado o premio robado?

Arranca hoy en A Coruña el juicio contra un lotero y su hermano por uno de los casos más enigmáticos de la Lotería en España

El enigma de uno de los premios más controvertidos de la historia reciente de la Lotería en España comienza a resolverse desde hoy, lunes, en los tribunales. La sección segunda de la Audiencia Provincial de A Coruña acoge el juicio contra un lotero y su hermano, acusados de haberse apropiado de un boleto de la Primitiva premiado con más de 4,7 millones de euros cuyo verdadero dueño nunca llegó a cobrar.

Client Challenge

Durante más de una década, la historia ha oscilado entre dos versiones contradictorias: la del lotero, que sostuvo que encontró el boleto abandonado, y la de la investigación policial y la Fiscalía, que apuntan a que el premio fue ocultado deliberadamente a su legítimo propietario. Ahora, el caso entra en su fase decisiva.

Premio millonario con origen en 2012

Los hechos se remontan al verano de 2012, cuando un cliente acudió a una administración de loterías de A Coruña para comprobar varios boletos. Según el relato del Ministerio Público, uno de ellos estaba premiado con 4.722.337,75 euros, pero nunca se le comunicó.

La acusación sostiene que el lotero, plenamente consciente del valor del premio, decidió quedárselo. No informó al cliente ni le devolvió el resguardo, convenciéndolo de que no había obtenido ningún beneficio. A partir de ese momento, se habría iniciado una maniobra para hacer efectivo el cobro del boleto como si fuese propio.

El papel clave del hermano

La investigación sitúa en el centro de la trama al hermano del lotero, que en aquel momento ocupaba el cargo de delegado provincial de Loterías. Según la Fiscalía, este habría colaborado activamente para facilitar el cobro del premio, prescindiendo de los procedimientos habituales y ocultando el origen real del boleto.

El Ministerio Público considera que ambos actuaron de forma coordinada: uno apropiándose del boleto y el otro “allanando el camino” para hacerlo efectivo, incluso mediante comunicaciones internas destinadas a acelerar los trámites.

El episodio generó una enorme controversia desde el principio. El lotero aseguró que había encontrado el boleto en su establecimiento y que, al no aparecer el dueño, tenía derecho a cobrarlo. Sin embargo, esa versión fue cuestionada durante la investigación policial, que identificó a un posible propietario legítimo, ya fallecido, cuyos herederos reclaman ahora el dinero.

El caso también implicó inicialmente a otros responsables de Loterías, aunque la Audiencia Provincial acordó el sobreseimiento provisional para ellos, manteniendo la acusación únicamente contra los dos hermanos.

Cárcel y multa millonaria

La Fiscalía solicita para el lotero seis años de prisión por estafa o, alternativamente, por apropiación indebida. Para su hermano pide la misma pena por blanqueo de capitales o encubrimiento.

Además, en caso de condena por blanqueo, se plantea una multa que podría alcanzar los 9,4 millones de euros, el doble del importe del premio. También se reclama que el boleto sea entregado a los herederos del presunto dueño o, en su defecto, que los acusados abonen la cantidad correspondiente con intereses acumulados desde 2012.

Más de trece años después del sorteo, el boleto sigue depositado en la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado, a la espera de una resolución judicial que determine su destino.