Bajo presión
Sarah Ferguson, nerviosa por el estreno este domingo de "The Lady", la serie basada en su asistente asesina
Mientras sus hijas optan por la invisibilidad, la exmujer de Andrés Mountbatten-Windsor encuentra difícil salir del foco mediático
La noche del 19 de febrero, tras casi once horas bajo custodia policial, Andrés Mountbatten-Windsor regresó solo a Wood Farm, su hogar provisional en Sandringham. No estaban ni su exesposa, Sarah Ferguson, ni sus hijas, las princesas Eugenia y Beatriz. No se repitieron las imágenes de apoyo familiar que ofrecieron en Navidad. La escena era la de un exduque aislado en su residencia mientras arreciaban los titulares. Ante la tormenta, las mujeres de su familia optaron por la distancia.
Las nuevas revelaciones derivadas de la publicación de los correos electrónicos vinculados a Jeffrey Epstein por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos han colocado al expríncipe en una situación aún más comprometida. Según la prensa británica, el clima es de consternación.. Las hijas, madres de niños pequeños, priorizan la protección de sus familias. El vínculo con Epstein, fallecido en 2019 mientras aguardaba juicio, es un estigma que contamina todo lo que toca.
La princesa Eugenia, de 35 años, fue vista esquiando en Gstaad la víspera del arresto de su padre. Almorzaba con su esposo, Jack Brooksbank, sus hijos y amigos en un restaurante de montaña, ajena al inminente arresto. Días antes había estado en Doha con su madre, coincidiendo con la feria Art Basel. Directora en la galería Hauser & Wirth y cofundadora de un colectivo contra la trata sexual, su perfil público es discreto. Nada indica que sus responsabilidades profesionales se hayan visto afectadas, pero su estrategia ahora es la invisibilidad.
Más enigmática es la situación de su hermana Beatriz. Casada con Edoardo Mapelli Mozzi, divide su tiempo entre su familia y su firma de asesoría. Fue fotografiada en enero montando a caballo con su padre y su hija. Desde entonces, silencio. En 2006, Epstein y Ghislaine Maxwell figuraron entre los invitados a su fiesta de cumpleaños. Era otro tiempo, pero la hemeroteca no olvida.
En cuanto a Sarah Ferguson, la retirada le va a resultar más difícil. La exduquesa, que ha superado dos cánceres en los últimos años, se enfrenta ahora a un descrédito mayor tras la difusión de correos electrónicos en los que pedía ayuda financiera a Epstein incluso después de su condena por delitos sexuales. Varias organizaciones benéficas han cortado lazos y su propia fundación anunció el cierre.
Se habla de una estancia en los Emiratos Árabes Unidos y de la formación de un nuevo equipo de comunicación. También de una posible autobiografía como tabla de salvación económica y psicológica.
La asistente asesina
Por si fuese poco, suma la emisión en ITV de la miniserie "The Lady", basada en el caso de Jane Andrews, su antigua asistente personal.
Andrews, nacida en 1967 en Lincolnshire, llegó a trabajar para la duquesa con apenas 21 años tras responder a un anuncio en la revista "The Lady". Durante años fue parte del círculo íntimo de la realeza, encargada del vestuario y la agenda de "la Jefa", como la llamaba en privado. En 2001 fue condenada por el asesinato de su pareja, Thomas Cressman, a quien golpeó con un bate de cricket y apuñaló. Tras un intento de fuga en 2009, fue finalmente liberada en 2019.
La serie, que se estrena mañana 22 de febrero en ITV e ITVX, no ofrece una imagen complaciente de Ferguson. La actriz Natalie Dormer, que interpreta a la duquesa, se negó a participar en la gira promocional después de conocerse el contenido de los correos con Epstein. Calificó su comportamiento de “inexcusable” y donó su salario. estimado en 250.000 libras, a organizaciones británicas que apoyan a supervivientes de abuso infantil.