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Opinión

El diario de Amilibia: Les faltó la «cheerleeader» Susan Sarandon

"Como ella sabe estar en el lado correcto de la historia, habría estado un ratito con la marcha A y otro con la B. Ideal, chicas"

Susan Sarandon y su look en los Premios Goya 2026. Gtres

En una de esas reuniones que hacen para reinventar la izquierda, haciendo maravillosos equilibrios entre el «No a la guerra» y su afinidad con los socios de ETA, el amor a la paz y sus simpatías por Hamas, el feminismo radical y sus deferencias con los ayatolás que lapidan mujeres, Mónica García ha dicho: «Nuestra tarea es que nadie se sienta huérfano». Dios, qué haríamos sin ella.

No se refiere a los médicos en huelga ni a los pacientes desatendidos o que esperan las medicinas que no acaba de aprobar. Mónica quiere, dicen, que Nuevo Sumar sea el orfelinato y ella la lideresa hecha a sí misma sin pasar por Zara, la nueva Yoli sin melena «L’Oreal» porque tú lo vales, compitiendo con Pablo Bustinduy, Gabriel Rufián y Ada Colau en el cuidado de los niños. Lleva ventaja: como es anestesista, puede dormirlos si se ponen pesaditos.

En el 8-M ya no gritaron «Manolo, la cena te las haces solo» o «Saca tu rosario de mis ovarios» o «Que te la chupe Siri». Han resucitado el «No a la guerra», que es como gritar «No al cáncer». ¿Quién no está contra el cáncer? Les faltó pancartas con el «No a la gonorrea», «No al dolor de muelas», «No a la artritis», «No al ictus», «No al infarto», «No al Alzheimer», «No al estreñimiento», «No a la incontinencia urinaria», «No a las verrugas genitales», etc. Esto bien lo sabe la doctora García. A pesar de lo mucho que une el «No a la guerra», este año también se dividieron, y además les faltó la «cheerleader» Susan Sarandon agitando sus pompones en primera fila. Una pena, porque la Susan Sarandon da mucho lustre. Como ella sabe estar en el lado correcto de la historia, habría estado un ratito con la marcha A y otro con la B. Ideal, chicas.

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