Premios Goya

Elena Irureta, la actriz que abrió una casa rural por si el cine la olvidaba

La veterana intérprete vasca está nominada a Mejor Actriz de Reparto por su interpretación de Elvira en "Sorda"

MURCIA.-La actriz Elena Irureta, Premio FICC 54
La actriz Elena IruretaEuropa Press

Elena Irureta nació el 30 de julio de 1955 en Zumaia, y allí sigue, setenta años después, viviendo en un caserío con vistas a la ría y a la playa, puerta con puerta con una de sus hermanas, rodeada de sobrinos, risas en euskera y una vida que no ha cambiado demasiado pese a la fama.

Si algo define a Irureta es esa mezcla de prestigio y vida corriente. Puede recoger un premio, emocionarse hasta las lágrimas bailando Dancing Queen y a la semana siguiente estar sirviendo desayunos en su antigua casa rural mientras un huésped le pregunta, incrédulo si es la actriz de "El comisario".

Pudo ser escultora

Antes de encontrar su sitio, Elena “dio tumbos”, como dice ella. Fue asistente de dentista y cuidadora de niños en Inglaterra. Su padre soñaba con que hiciera algo “serio”, incluso la animó a dedicarse a la escultura tras ver un busto de barro que modeló de joven. Pero a los 26 años se abrió ante ella la Escuela de Arte Dramático de Antzerti, en San Sebastián, y entró. Se graduó como primera de su promoción. Aquellos, según recuerda, fueron “los tres mejores años” de su vida.

Elena Irureta es esta abuela disruptiva
Elena Irureta es esta abuela disruptiva .

El comienzo coincidió con el nacimiento de la televisión autonómica vasca. En EITB participó en programas y series que hoy forman parte de la memoria colectiva vasca, como Bi eta Bat, donde empezó a forjar un rostro familiar, cercano. Escribía guiones, actuaba, hacía de todo. Nunca esperó sentada a que la llamaran: “Un actor tiene que saber montárselo”, suele repetir.

El gran público español la descubrió como la inspectora Laura Hurtado en "El comisario" (1999–2009). Once temporadas que la convirtieron en una presencia habitual en millones de hogares. Pero ni siquiera entonces perdió la perspectiva. Mientras encadenaba rodajes, abrió un plan B: una casa rural en su propio caserío de Zumaia, que llevó durante 23 años. “Por si a las actrices mayores ya no nos llamaban”, decía. Servía desayunos y hacía camas sin despeinarse.

"Soy una vieja"

A los 70 años, Irureta habla del envejecimiento con una franqueza que desconcierta. “Soy una vieja”. Lo dice como una liberación. “Ahora me importa un pimiento todo. Tengo más cara que espalda”.

Rechaza los desnudos (“no veo la necesidad de ponerme en pelotas”) y se resiste a solemnizar el oficio. “No somos cirujanos, chico. ¡Jugáosla!”. Cuando oye a actores hablar del arte con ínfulas, baja el tono. Para ella, esto sigue siendo, en el fondo, un juego. A pesar de esta aparente ligereza, es severa consigo misma. Trabaja desde lo que conoce. Roba gestos de la calle, tira de sus cabreos y de sus alegrías, de la gente que ha observado durante décadas.

Soltera y sin estigma

Soltera y sin hijos “porque no me ha dado la gana”, nunca sintió estigma, aunque sí rabia cuando un ginecólogo la apremió a ser madre a los 38. Vive volcada en su familia: tres hermanas, un hermano y “innumerables sobrinos”. Entre ellos, el actor Telmo Irureta, ganador del Goya revelación en 2023, a quien define como “muy valiente”. “Me apoyo yo más en él que él en mí”, asegura.

Elena Irureta será Cecilia en la película del Ecce homo de Borja
Elena Irureta será Cecilia en la película del Ecce homo de BorjaEuropa Press

Su lengua materna es el euskera, aunque en el colegio de monjas les decían que “las señoritas no hablan vascuence”. En casa, si hablaban castellano, también les regañaban.

Lejos de retirarse, atraviesa uno de los momentos más prolíficos de su carrera. Hoy opta al Premio Mejor Actriz de Reparto por su interpretación de Elvira en "Sorda", el primer largometraje de la directora Eva Libertad. La trama nos sitúa en el día a día de una mujer sorda que se enfrenta a los retos de la maternidad y la crianza junto a su pareja, Héctor.