Crisis
Eugenia Silva y Alfonso de Borbón se separan
La modelo, recién estrenados los 50, afronta una transición sentimental marcada por la discreción y la reflexión

Cumplir 50 años puede ser un manifiesto. Para Eugenia Silva ha sido, además, una declaración de plenitud. La modelo y empresaria celebró su nueva década con un posado muy especial en su casa de Extremadura para la revista ¡Hola!, donde se mostró serena y profundamente agradecida por el momento vital que atravesaba. Hablaba de éxito profesional, de proyectos ilusionantes y de una vida familiar que siempre ha sido su ancla. También confesaba haber superado un importante bache de salud: una artrosis severa que la obligó a pasar por quirófano para someterse a una operación de cadera y recibir una prótesis de titanio.
Lo que nadie imaginaba es que, casi en paralelo a esa recuperación física, la top afrontaba también un punto de inflexión sentimental. Eugenia y Alfonso de Borbón, su pareja y padre de sus dos hijos, atraviesan una crisis y han decidido darse un tiempo de reflexión. Según ha publicado en exclusiva ¡Hola!, el empresario abandonó el domicilio familiar hace dos semanas y se ha instalado en otra vivienda. Un movimiento que confirma que el distanciamiento no es solo emocional, sino también físico.
Máxima discreción
La discreción ha sido siempre la marca de la casa en esta pareja, considerada durante años una de las más admiradas del panorama social español. Tras trece años de relación consolidada –quince si se cuentan los dos primeros de noviazgo antes de una ruptura y posterior reconciliación–, Eugenia y Alfonso han optado por organizar sus vidas por separado mientras reflexionan sobre el futuro.

Su historia comenzó en 2007. Durante dos años vivieron su relación con naturalidad, sin esconderse, asistiendo juntos a bodas y eventos. Pero en marzo de 2009 decidieron separarse. La distancia –con la modelo instalada en Nueva York en pleno auge internacional– fue señalada entonces como el principal obstáculo. Sin embargo, más que un final, aquello fue un punto y seguido. Cuatro años después, en 2013, el destino volvió a cruzarlos en una fiesta organizada por Cari Lapique en Casares, en el exclusivo Beach Club de Finca Cortesín. Aquella noche reavivó lo que parecía dormido. «Al encontrarnos de nuevo, decidimos vivir la relación de una forma más madura, planeando un futuro», confesó la propia Eugenia tiempo después. Y ese futuro llegó rápido. El 1 de abril de 2014 nació su primer hijo, Alfonso. Tres años más tarde, el 14 de junio de 2017, daban la bienvenida a Jerónimo. La maternidad marcó un antes y un después en la top, que siempre defendió que no necesitaba pasar por el altar para sellar su compromiso: «Con dos hijos, me considero más que casada», aseguraba.
Mientras el foco mediático recaía sobre ella –rostro habitual de las grandes firmas de lujo y referente indiscutible de la moda española–, Alfonso mantuvo un perfil bajo. Hijo de Alfonso de Borbón y Escasany y primo en cuarto grado del Rey Juan Carlos, desarrolló primero su carrera en el mundo de las telecomunicaciones y después asumió la gestión de los negocios familiares. Deportista incansable, maratoniano y amante de los desafíos extremos, siempre optó por la discreción.
El último año no fue fácil para él: en mayo perdió a su padre y, apenas diez días después, a su hermano Francisco de Borbón y Escasany, duque de Sevilla. Un doble golpe que marcó profundamente a la familia.