
Moda
Goya 2026: El negro se adueña de una alfombra roja que no pasará a la historia
Leonor Watling destacó entre las invitadas a la cuarenta edición de la gala del cine español, con un diseño que reivindicó la moda de nuestro país

Bastantes sorpresas nos da la actualidad como para darlas en la alfombra roja. Eso debieron de pensar las celebrities que han desfilado por la gala de los Premios Goya que no nos dejaron, precisamente, una «red carpet» para la historia. El negro venció por goleada en unos vestidos que apostaban por siluetas pegadas y algún que otro volumen, como con el que encontramos en el vestido de Sybilla que lució Leonor Watling. La actriz se coronó sin duda ayer como la más elegante de la noche. La silueta lápiz de su vestido se veía modificada por la cola con forro rojo, que jugaba con los dos grandes colores de nuestro país.
A required part of this site couldn’t load. This may be due to a browser
extension, network issues, or browser settings. Please check your
connection, disable any ad blockers, or try using a different browser.
Muy de cerca le siguió Toni Acosta, vestida con un diseño en negro que era casi más una escultura. Lo firmó Isabel Sanchís. Vanesa Romero, en blanco y con pedrería, también se hizo un hueco en el podio de la noche con un diseño de Rubén Hernández que dejaba claro que la actriz, nominada en este caso por la dirección de su corto «Sexo a los 70», venía a por todas.

La presentadora de la gala siempre suele tener un papel protagonista en la alfombra roja y Rigoberta Bandini lo supo aprovechar a las mil maravillas. Lució un impresionante diseño de la firma Rabanne, de la colección otoño invierno 2025. El vestido jugaba, como el de Watling, con la sorpresa: si el exterior era negro, el interior era todo un sueño de lentejuelas plateadas que reivindicaban la historia de la casa parisina de origen español. La marca ahora pertenece al grupo Puig, que vistió también ayer a Chiara Ferragni con un look de Carolina Herrera de una belleza y corte impecable.

Bad Gyal, de Ludovic de Saint Sernin; Rosanna Zanetti, de Tony Ward, o Irene Escolar, de Jacquemus, por su parte, fueron de las que apostaron por moda de fuera. En cambio, Laura Ponte y María Pedraza, como si de las Baccara se tratara, lucieron sendos trajes oversize de Mango, una en blanco y otra en negro.

Una anécdota curiosa que se vivió en la alfombra anoche fue la cantidad de vestidos históricos que se vieron. Irene Escolar lució un diseño de Giorgio Armani de 2004; Hiba Abouk hizo lo propio con uno de Carolina Herrera de 2015; Mireia Oriol apostó por un diseño de Alber Elbaz para Lanvin en 2012 y Julia de Castro por uno de Sybilla de 1998.
Bassave, el más elegante
En cuanto a los hombres, destacó un habitual. Alfonso Bassave confió en Lander Urquijo que creó para él un esmoquin con pantalón baggy.

Alberto San Juan, Óliver Laxe y Álvaro Cervantes, de Mansolutely, además de Arturo Valls, de Fursac, fueron otros de los que destacaron. Aunque el más original de los elegantes, eso sí, fue Jan Monter, vestido con la nueva colección de Jonathan Anderson para Dior. Él sí que dejó algo para la historia.
✕
Accede a tu cuenta para comentar


