Mensaje viral
Isabel Rábago declara su amor a su marido, entre pullas a sus enemigos tras un año horrible
Lo ha pasado fatal, ha llorado mucho y cayó a los infiernos. Carlos supo estar ahí y ahora se lo agradece en una carta que ha emocionado a todos
Isabel Rábago ha transitado sus propios infiernos cuando terminó su relación laboral con Mediaset. Dejó que otros llevasen la voz cantante y elucubrasen sobre los motivos y la supuesta guerra que mantenía con quien fuese su compañero. Ella se limitó a callar, tan solo matizar cuando se sacaba el pie del tiesto y seguir adelante cumpliendo sus propias metas. Aun así, aunque parezca sencillo, todo esto encierra mucho sacrificio y fuerza de voluntad. A veces estas fuerzas le han podido flaquear, pero siempre ha estado su marido, Carlos Rodríguez, ahí para insuflarle ánimos para que no desistiese en ningún momento.
Aunque la periodista y abogada no es muy dada a compartir cuestiones privadas, sí que hace excepciones cuando le toca presumir de marido. No solo al confesar que está enamoradísima de él, sino también al dejar constancia pública de todo el bien que hace. Es uno de los pilares fundamentales de su vida, desde que se conociesen en su etapa universitaria en 1993. Desde entonces son inseparables y todo gracias a trabajar como un equipo, velando el uno por el otro y estando ahí cuando más se le necesita. Algo que ella le ha agradecido con un precioso mensaje a través de su cuenta persona del Instagram.
Isabel Rábago declara su amor por su marido
Ante su horda de incondicionales fans, la periodista, ahora al servicio de Antena 3 en ‘Espejo Público’, se ha puesto tierna. Lo hace al lanzarle un mensaje directo a su esposo, a quien le agradece la inestimable ayuda prestada en sus momentos más delicados, que le impidieron tirar la toalla: “Ha sido un año y pico durísimo. Me quebré, me rompieron, me caí como jamás pensé y ahí estabas tú, para levantarme, curarme y hacerme creer de nuevo en mí. Lo dejaste todo para limpiar esas heridas que no dejaban de sangrar y que me hacían llorar cada día, que me impedían levantarme de la cama. Pero ahí estabas tú, en silencio para reconstruirme. No fue fácil”, comienza a confesarse la también licenciada en Derecho.
Con una foto de ambos en un instante de plenitud junto al mar junto a una copa de vino, la periodista continúa. Lo hace sin hacer mención directa al motivo por el que ha estado “un año y pico” pasándolo mal, aunque echando cálculos coincide con su salida de Mediaset y su reubicación a un nuevo trabajo en Antena 3: “Hoy cerramos un capítulo que fue un tsunami. Lo cerramos con una sonrisa, con la conciencia tranquila y sin rencor alguno”. No específica por qué brindan sus copas, pero sí parece que se sienten victoriosos.
“En este año cayeron muy pocos, los desleales, cayeron los cobardes y débiles. Los que nunca tendrán cabida en nuestras vidas. Quedaron la mayoría, los que siempre estuvieron y siguen estando. Los que también limpiaron mis lágrimas, me abrazaron y me apoyaron a pesar de todo. Sin preguntas. Y sin miedo a pesar de dónde estaban. Y no era fácil para algunos de los que siguieron a mi lado, a pesar de todo me tendieron la mano y, sobre todo, respetaron mi dolor siempre. A todos ellos, nuestro cariño y nuestra lealtad eterna”.
Pero, ante todo, Isabel Rábago le agradece a su marido su devoción y compromiso con su felicidad: “A ti, mi amor. Te digo que te amo desde el primer momento que te vi. Te amo y pensar mi vida sin ti me duele el alma. Sin ti nada hubiese sido posible. Sin ti no sería la mujer que soy. Gracias por estar siempre, por quererme, cuidarme y repetirme todos los días lo orgulloso que estás de mí y lo que me amas. Yo sí que estoy orgullosa de ti. Te amo y te amaré eternamente”, le promete.