Reacción
Julio Iglesias y la polémica: la voz de Carlos Herrera frente a la investigación por agresión sexual
El locutor y amigo del cantante se pronuncia sobre las denuncias de dos extrabajadoras, defendiendo la presunción de inocencia
El nombre de Julio Iglesias vuelve a ocupar titulares, esta vez por motivos muy distintos a los que han marcado su carrera musical. Una investigación de tres años, publicada por elDiario.es en colaboración con Univision Noticias, recoge los testimonios de dos extrabajadoras del cantante -una empleada doméstica y una fisioterapeuta- que acusan al artista de un ambiente de “control, acoso y terror” en sus mansiones de Bahamas y República Dominicana. La noticia ha generado un intenso revuelo mediático y un sinfín de reacciones, entre ellas la de Carlos Herrera, amigo del artista y voz autorizada en su entorno.
Desde su programa Herrera en Cope, el comunicador ha puesto en contexto las denuncias, advirtiendo sobre los riesgos del juicio mediático: "Los testimonios son explícitos, escabrosos. Es un festín para el amarillismo y, pase lo que pase en los tribunales, para algunos Julio Iglesias ya ha sido juzgado y condenado por un grupo de medios y de políticos que exigen su escarnio civil". Herrera subraya un principio fundamental: Julio Iglesias aún no ha sido juzgado, y la justicia debe seguir su curso respetando la presunción de inocencia. "Aquí lo que tenemos son denuncias impactantes, pero denuncias, y ahora la justicia tiene que valorar si esas denuncias se convierten en pruebas de un delito", afirmó.
El locutor también hizo hincapié en la necesidad de respetar los tiempos judiciales y mantener la perspectiva sobre los derechos de las víctimas: "Ni defendemos a Julio, que se puede defender solo, ni somos nadie para condenarle, y tampoco para regodearnos en el morbo". Herrera recordó que vivimos en un siglo en el que las mujeres cuentan con leyes y mecanismos de protección: sindicatos, asociaciones, fiscalías… "Todo tipo de recursos para proteger a las mujeres que necesitan protección", señaló, insistiendo en la importancia de denunciar los hechos en el momento en que ocurren y no años después.
Más allá del caso judicial, Herrera recordó también la relación personal y de amistad que le une a Iglesias, especialmente en cuestiones de salud. El año pasado, el locutor habló públicamente sobre el osteoblastoma -un tumor óseo benigno- que afecta la columna del cantante y su rehabilitación con fisioterapia. "De cintura para arriba está estupendamente. De cintura para abajo, tiene 500 años", comentaba entonces, con su característico humor, enfatizando la atención y cuidados que Iglesias sigue recibiendo.
En un escenario mediático en el que los límites entre la justicia y el espectáculo se desdibujan con rapidez, la voz de Carlos Herrera se presenta como un recordatorio del principio básico de toda democracia: la presunción de inocencia y el respeto por los procesos legales, incluso cuando se trata de un icono global cuyo nombre ha sido sinónimo de mito y controversia durante décadas.