Los cinco candidatos más extravagantes de las elecciones de EE UU

El rapero Kanye West quiere llegar a la Casa Blanca, pero no es el único aspirante inusual que ha aparecido en las campañas electorales en la historia del país

El rapero Kanye West presentó este domingo su campaña para las elecciones presidenciales de noviembre. Más allá de lo pintoresco de su candidatura, el músico lo tendrá difícil, sobre todo en un país donde el sistema electoral favorece el bipartidismo, un techo que intentó romper en 1992 el empresario multillonario Ross Perot al capturar el 18,9% del apoyo popular con más de 19 millones de votos en la elección que llevó a Bill Clinton al poder.

Estados Unidos tiene una larga tradición de candidatos raros e inusuales. El propio presidente actual, Donald Trump, era un magnate inmobiliario y estrella de la televisión antes de competir por la Casa Blanca. Contra todo pronóstico, incluido el de sus colegas del Partido Republicano, Trump ganó el premio gordo haciendo bueno el dicho que en Estados Unidos cualquier puede ser presidente del país

Jonathan Maxwell

Con 85 años, Jonathan Maxwell se presentó como candidato en las elecciones de 1948 para la presidencia de EE UU como número uno del Partido Vegetariano Americano. Propietario de un restaurante de comida vegetariana en Chicago, Maxwell planteó en su campaña la creación de jardines urbanos para luchar contra el hambre y la abolición de los mataderos. Entre los muchos problemas que tuvo Maxwell en su campaña, hubo uno que no pudo sortear. Sus rivales señalaron que había nacido en Inglaterra y por tanto no podía ser candidato para la presidencia de Estados Unidos. Finalmente se retiró y se casó con una mujer 40 años menor. Acabó viviendo hasta los 101 años.

Henry Krajewski

Este campesino de Nueva Jersey se postuló como candidato en las elecciones presidenciales de 1952, 1956 y 1960 por el Partido de los Pobres. En un país con un sistema bipartidista, no alcanzó la presidencia pero s´obtuvo 23.000 votos cuando aspiró a por asiento en el Senado en 1954. Krajewski era un candidato de lo más atípico. Hizo del cerdo un símbolo de sus campaña. De hecho, en sus mítines solía aparecer acompañado de un marrano (él mismo poseía una granja con 4.000 animales). Entre sus propuestas estaba proveer leche gratis en las escuelas y fiestas con cerveza para los pobres. La financiación de su campaña se llevó a cabo, en parte, con el lanzamiento de un disco de musica polka. Aquí se puede escuchar una versión en YouTube. En su mejor resultado, en 1952, sólo logró 4.203 votos.

Eugene V. Debs

Fue un símbolo del Partido Socialista de EE UU y cinco veces candidato presidencial a principios del siglo XX. Su mayor hito fue lograr un buen resultado mientras estaba en la cárcel en 1920. Admirado por su oratoria y por infatigable combate a favor de los derechos de los trabajadores. ¿Cómo llegó a prisión? En 1918 había sido acusado de sedición. Fue despojado de su ciudadanía y sentenciado a 10 años de cárcel por pronunciar un discurso rechazando la participación de EE UU en la Primera Guerra Mundial, y en el que llamó “traidor a la patria” al presidente Wilson. Pese a ser acusado de 10 cargos de violar la Ley de Espionaje de 1917 y la Ley de Sedición de 1918, recibió la nominación del Partido Socialista y dirigió la campaña desde la penitenciaría federal de Atlanta bajo el eslogan “De la cárcel a la Casa Blanca”. Obtuvo más de 900.000 votos en las elecciones.

Benjamin Spock

Fue candidato presidencial en 1972, pero lo que realmente hizo de él una persona recordada fue su trabajo como pediatra gracias a su libro “Baby and child care” (“El libro del sentido común sobre el cuidado de los niños”) todo un superventas de la época de la Segunda Guerra Mundial. Spock fue un icono del pacifismo especialmente durante las protestas contra la guerra en Vietnam y las armas nucleares. De hecho, estuvo en la cárcel en 1968 por incitar a la deserción. La última vez fue arrestado a los 85 años, cuando participaba en una “sentada” en favor del desarme. “No es suficiente educar a los niños felices y seguros”, argumentó una vez, “es necesario proporcionarles un mundo decente”. En su campaña de 1972 incluyo en su programa el fin de la intervención militar estadounidense en el extranjero, la legalización de la marihuana y la atención médica gratuita. Cosechó más de 75.000 votos como líder del Partido Popular.

Roseanne Barr

La actriz, guionista y productora televisiva se postuló como candidata a las primarias del Partido Verde en las elecciones de 2012. Entre sus promesas electorales figuraba perdonar “a los estudiantes sus préstamos y a los hipotecados sus deudas”. La candidatura de Barr promovió la salud mental y la meditación, pero también prometió enviar a los banqueros de Wall Street a campos de reeducación. “Tanto el Partido Demócrata como el Republicano están comprados y pagados por las empresas estadounidenses y atienden a las necesidades del mejor postor contra los intereses de los ciudadanos que dicen representar», señaló Barr en su día, que se quedó sin ver cumplido su sueño de llegar a la Casa Blanca.