
Guerra en Ucrania
Antiguos aliados de Rusia se acercan a la UE e impulsan la segunda desintegración soviética
Después de Ucrania y Georgia, Moldavia espera ingresar en la UE en 2030 yArmenia lleva dos años alejándose de la órbita rusa

Antiguos aliados de Rusia como Moldavia y Armenia se están acercando a la Unión Europea (UE), acelerando el proceso conocido como segunda desintegración soviética, que ha ganado impulso con la guerra en Ucrania.
La postsoviética Comunidad de Estados Independientes (CEI), que integraba a todas las antiguas repúblicas soviéticas menos las bálticas, se ha convertido en los últimos años en un club que se reúne una vez al año en Moscú, informa EFE.
Moldavia consuma el divorcio
Después de Ucrania y Georgia, Moldavia, que no comparte frontera con Rusia y espera ingresar en la UE en 2030, tomó hace dos años la delantera a la hora de romper lazos con la CEI.
Si la llegada al poder de la liberal Maia Sandu en 2020 disparó las tensiones con el Kremlin, la guerra en Ucrania (2022) y la victoria del sí en el referéndum sobre el ingreso en la UE (2024) puso los puntos sobre las íes.
En un paso casi definitivo, el jueves, el Parlamento moldavo ratificó por mayoría la denuncia del acuerdo fundacional de la CEI presentada anteriormente por el Gobierno.
La propuesta fue aprobada en segunda lectura por 60 de los 101 diputados de la cámara legislativa. Como era de esperar, fue rechazada por la oposición prorrusa, conformada por el Partido Comunista y el Partido de los Socialistas, según la agencia moldava Moldpres.
Ahora sólo falta que la presidenta promulgue la ley, tras lo que Chisinau deberá informar al comité ejecutivo de la CEI doce meses antes de consumar su salida definitiva de la organización.
Cuando el Gobierno moldavo denunció el acuerdo, Bruselas ya lo calificó de "paso muy positivo" con el fin de "alinearse con la Política Exterior y de Seguridad Común de la UE", ya que -adujo- "no se puede apostar por Rusia".
Armenia se aleja de la órbita rusa
A su vez, Armenia lleva dos años alejándose de la órbita rusa, concretamente desde que congelara su participación en el brazo militar postsoviético, la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, debido a la inacción rusa frente a Azerbaiyán.
Las elecciones de junio, en las que el primer ministro armenio, Nikol Pashinián, buscará la reelección ante las fuerzas apoyadas por Moscú, podrían marcar el punto de no retorno.
Pashinián viajó el miércoles a Moscú para reunirse con el presidente ruso, Vladimir Putin, y demostrar al Kremlin que es un líder pragmático, que tiene el punto de mira en la UE, pero no piensa romper por el momento ni con la CEI ni con la Unión Económica Eurasiática (UEE).
"Respecto a la UE, sabemos que, en principio, ser miembro de esas dos organizaciones es incompatible, pero, según nuestra agenda actual, son compatibles. Eso es un hecho. Mientras sea posible compaginarlos, lo haremos", dijo.
Putin aseguró que Moscú se toma "con tranquilidad" que en Armenia se hable "sobre el desarrollo de relaciones con la Unión Europea", pero a renglón seguido le recordó que "es simplemente imposible por definición" pertenecer a la UE y a la UEE.
Fue más allá el viceprimer ministro ruso, Alexéi Overchuk, quien destacó en declaraciones a la televisión que ambos países perdieron 5.100 millones de dólares en intercambios en 2025 debido al acercamiento armenio a la UE.
Denunció que Armenia se plantea renunciar a la cooperación con el consorcio Ferrocarriles de Rusia, lo que -dijo- "encaja en la lógica política proclamada por los dirigentes de Armenia de acercamiento a la Unión Europea", que tachó de "bloque político-militar hostil a Rusia".
No a la injerencia rusa
Putin dijo que no tenía intención de "interferir" en la política interna armenia, pero abogó abiertamente por la liberación de los opositores "con pasaporte ruso" en prisión, como es el caso del multimillonario ruso-armenio Samvel Karapetyán.
"Hay muchas fuerzas políticas (en Armenia) que son prorrusas. Seré franco, nos gustaría mucho que todos estos partidos y políticos pudieran participar en las actividades políticas electorales", dijo.
Pashinián le respondió: "Con todo el respeto, las personas con pasaporte ruso, según la Constitución de Armenia, no pueden ser candidatos a diputado ni a primer ministro".
Putin también le recordó que su país recibe el gas a un precio más barato que otros clientes europeos -177,5 dólares frente a más de 600- y que en Rusia viven más de dos millones de armenios étnicos.
Con todo, aunque Pashinián defendió el potencial de cooperación con el gigante del norte, cuyas relaciones consideró que "nunca fueron ni serán puestas en cuestión", su gobierno parece haber tomado ya una decisión.
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