
Guerra en Oriente Medio
Irán amenaza con cerrar la navegación en el mar Rojo y el golfo de Omán
“Irán actuará con fuerza para defender su soberanía e intereses nacionales”, ha asegurado el jefe del Manco Central de las Fuerzas Armadas de Irán, Alí Abdolahi

Irán amenazó con proceder al cierre del mar Rojo y del golfo de Omán si Estados Unidos mantiene el bloqueo impuesto el lunes en el estrecho de Ormuz tras el fracaso de las negociaciones celebradas entre Washington y Teherán el fin de semana pasado en Islamabad. “Si el agresor y terrorista Estados Unidos quiere mantener su acción ilegal de un bloqueo naval en la región y generar inseguridad para barcos comerciales y petroleros iraníes, esto supondría un preludio de la violación del alto el fuego”, amenazaba el Ejército de Irán en un comunicado.
Horas antes y cuando se cumplía la primera semana desde la entrada en vigor de la tregua, una tregua que ambas partes parecen estar próximas a prolongar, el Mando Central de Estados Unidos aseveraba haber bloqueado los puertos de Irán y “paralizado por completo” el comercio con salida y destino en el país de Oriente Medio.
Según advertía el jefe del Manco Central de las Fuerzas Armadas de Irán, Alí Abdolahi, “las poderosas Fuerzas Armadas iraníes no permitirán exportación o importación alguna a través del golfo Pérsico, el golfo de Omán y el mar Rojo”. “Irán actuará con fuerza para defender su soberanía e intereses nacionales”, zanjaba en declaraciones recogidas por la cadena de televisión pública IRIB.
Aunque el mando militar iraní no precisó cómo sus fuerzas llevarían a cabo el bloqueo del mar Rojo, existe un precedente reciente: el de los insurgentes chiíes -y aliados del régimen de los ayatolás- de Yemen, los hutíes. Los rebeldes, en control de Saná y amplias zonas del oeste del país, vienen manteniendo un bloqueo de facto en el mar Rojo a través del hostigamiento sistemático de buques comerciales vinculados a EEUU y sus socios, el cual comenzó a finales de 2023 en represalia por la ofensiva de Israel en Gaza.
Con todo, el lenguaje amenazante y la preeminencia de la Guardia Revolucionaria como élite de las fuerzas del régimen no oculta las divergencias existentes -divisiones que también son latentes en la propia calle persa- en el seno del régimen al respecto del actual impasse bélico, las cuales quedaron de manifiesto en las propias negociaciones de Islamabad. Fuentes cercanas a la delegación iraní revelaron al medio opositor "Iran International" cómo sus integrantes decidieron abruptamente poner fin al encuentro con la contraparte estadounidense y poner rumbo a Teherán a raíz de la llamada telefónica de un alto mando del régimen.
En concreto, el citado medio opositor refleja cómo el ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, dio muestras de cierta flexibilidad al respecto de la exigencia estadounidense de poner fin o reducir el apoyo del régimen a los integrantes del ‘eje de la resistencia’, en el que descuella la milicia libanesa Hizbulá. Un hecho que habría provocado el rechazo del secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional Mohammad Bagher Zolghadr, quien habría reportado directamente a los mandos de la Guardia Revolucionaria antes de que el cuerpo de élite del régimen hubiera ordenado la finalización del precipitada del encuentro. "Iran International" revelaba también las tensiones existentes desde hace semanas entre el presidente de la República Masud Pezeshkian y el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria Ahmad Vahidi, quien habría dejado claro al primero que, en tiempos de guerra y con un líder supremo en paradero desconocido, la potestad de la elección de los altos cargos corresponde a la unidad de élite de las fuerzas armadas de Irán.
Entretanto, horas después de que el presidente estadounidense adelantara un nuevo encuentro esta misma semana, continuaban hoy los movimientos diplomáticos destinados a que ambas partes vuelvan a sentarse a la mesa para negociar las condiciones del fin de la contienda. Uno de los nombres con mayúsculas de las negociaciones entre bambalinas de las últimas semanas, el jefe del Estado Mayor del Ejército de Pakistán, el mariscal Asim Munir, llegaba a Teherán como parte de una delegación de su país que abordará con las autoridades iraníes cómo hacer factible una nueva ronda de las conversaciones directas en en plena cuenta atrás del fin del alto el fuego.
Por su parte, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, reconoció que los intercambios de mensajes con EE UU continúan a través de Pakistán y aseguró que en las negociaciones celebradas en Islamabad el sábado pasado se abordó el “cese completo” de las hostilidades, “reconocimiento de los derechos de Irán”, el levantamiento de sanciones y las reparaciones de guerra, según recogía la agencia IRNA.
Además, el vocero de la Cancillería iraní insistía que su país está dispuesto a negociar con Washington “el nivel y tipo de enriquecimiento” de uranio, aunque reiteraba, como viene manteniendo desde el principio el régimen, que nunca renunciará a contar con un programa nuclear por constituir parte de “sus derechos inalienables” en línea con el Tratado de No Proliferación Nuclear. También trascendía que el presidente del Parlamento iraní y líder de la delegación de su país en Islamabad, Mohamad Baqer Qalibaf, y el vicepresidente emiratí, Mansur bin Zayaed al Nahyan -uno de los países más afectados por los ataques de represalia del régimen de los mulás durante más de cinco semanas-, mantuvieron una conversación telefónica en la que discutieron la manera de rebajar la escalada regional.
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