Represalias
La decisión de Estados Unidos que aumenta el riesgo de que Irán inicie un ataque contra Europa
Teherán ha amenazado con responder a los países que apoyen a EE UU e Israel: misiles, drones, guerra tecnológica o atentados de células durmientes son las principales preocupaciones

La decisión de Estados Unidos unirse a Israel para atacar Irán puede tener graves consecuencias para Europa. Desde los primeros bombardeos de Teherán del pasado sábado se han ido conociendo la muerte del ayatolá Jamenei y de otros miembros de alto nivel que han dejado descabezado el gobierno del país.
Esta situación supone un riesgo para Europa. Según explicó Sidharth Kaushal, investigador del Royal United Services Institute (RUSI), el centro de estudios de defensa y seguridad más antiguo del mundo y líder en el Reino Unido, estos ataques selectivos han sido muy efectivos pero suponen un riesgo a nivel internacional porque "pueden dejar las decisiones militares en manos de miembros inexpertos".
Y es que Irán posee armamento de gran alcance. Los misiles Khorramshahr de Irán, con ojivas 1.500 kilos, pueden ser dirigidos a objetivos situados a una distancia de hasta 3.000 kilómetros o los drones suicidas (2.000 kilómetros de alcance), lo que pone en el punto de mira del régimen a numerosas ciudades de Europa occidental de países como Grecia, Italia, Alemania, Polonia o Dinamarca.
Entre los líderes abatidos por la operación de Estados Unidos e Israel se encuentran el líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei; el jefe del Estado Mayor del ejército, el general Abdol Rahim Mousavi; el ministro de Defensa, el general Aziz Nasirzadeh; y el mayor general Mohammad Pakpour, quien había asumido el mando del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) después de que Israel matara el pasado mes de junio a su último líder.
El conflicto bélico de Oriente Medio y el cierre del Estrecho de Ormuz ha tenido sus primeras consecuencias: El precio del petróleo y del gas se ha disparado en las últimas 48 horas y las bolsas de todo el mundo se han desplomado. Uno de los países más afectados es China, que depende del crudo iraní y que ha dejado de recibir debido al cierre del paso marítimo de Ormuz.
En cuanto a la escalada bélica, ya ha llegado a Europa, después de que el grupo terrorista libanés Hizbolá, respaldado por Irán, lanzara un avión no tripulado contra una base aérea de la fuerza aérea británica (RAF) en Chipre.
Primer aviso de Irán a Europa
Tras ese primer aviso a Europa, Alemania, Gran Bretaña y Francia anunciaron que estudian la posibilidad poner en marcha "acciones defensivas" y destruir las capacidades de lanzamiento de misiles de Irán. La reacción de Teherán no se hizo esperar y lanzó una advertencia a Europa para que no se involucre en la ofensiva de EE UU e Israel. "Sería un acto de guerra. Cualquier acto similar contra Irán se consideraría complicidad con los agresores", dijo el portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei.
Según indicó Kaushal al diario británico "Daily Mail" las consecuencias para Europa podrían ser aun mayores si el presidente norteamericano, Donald Trump, continúa su ofensiva contra los líderes militares iraníes.
Irán es un país con una doctrina militar basada en la "guerra mosaico", una estrategia militar que combina numerosos sistemas autónomos de ataque que busca lograr el colapso de los enemigos a través de tecnologías avanzadas adaptadas a distintos entornos. En este sentido, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, advirtió el pasado domingo que "hemos tenido dos décadas para estudiar las derrotas del ejército estadounidense y hemos incorporado las lecciones correspondientes. Los bombardeos de la capital no han afectado nuestra capacidad para librar una guerra. La defensa mosaico descentralizada nos permite decidir cuándo y cómo terminará la guerra".
En este sentido, el experto de la Royal United Services Institute indica que si se descabeza a la cúpula, el mando pasará a manos más inexpertas pero, sobre todo, más fanaticas, por lo que ssu decisiones serían mucho más impredecibles para los servicios de inteligencia: "Desde la década de 2000, el concepto iraní de la guerra de mosaico se ha construido en torno a la idea de que su liderazgo podría verse paralizado en una guerra con Estados Unidos, por lo que tendrían que delegar el control a los niveles de mando para garantizar que sus fuerzas armadas pudieran seguir funcionando". Así, aclara, "los militares de niveles inferiores, con formación en reglas estándar de combate en tiempos de paz, cobrarían mayor protagonismo. La cuestión es cuánta autoridad pueden llegar a atesorar los mandos intermedios que nunca habrían tenido capacidad de decisión y su capacidad para tomar decisiones que extiendan la guerra a ámbitos que no se pueden controlar".
A pesar de ello, Kaushal es consciente de que a día de hoy hay "baja probabilidad" de que Irán ataque a Europa, pero eso no quiere decir que "no sea improbable" y que hay que tener en cuenta esta posibilidad porque es una situación que se puede dar.
Otra de las posibles formas de respuesta de Irán, más allá de uso de armamento, son los ataques terroristas. El régimen de Teherán puede recurrir a células durmientes para atacar objetivos en todo el viejo continente. Estos grupos viven infiltrados y ocultos en los países a la espera de recibir órdenes para recabar información, realizar actos de sabotaje o ataques terroristas.
En Alemania, uno de los países más afectados por este tipo de ataques en los últimos años, son muy conscientes de este peligro. Marc Henrichmann, miembro del comité de inteligencia del parlamento alemán, afirmó el domingo pasado que "la escalada en Oriente Medio no afecta sólo a la región" porque "el régimen iraní ha demostrado en el pasado que es capaz de ejercer el terror más allá de sus fronteras". Por ello, dijo que "no se puede descartar la existencia de células durmientes iraníes en Europa", una realidad que requiere que todos los países estén alerta en todo momento: "La vigilancia está a la orden del día".
En Reino Unido, la situación es similar a la de Alemania. El MI5 informó el año pasado que Irán había estado detrás de 20 complots potencialmente mortales en el Reino Unido en los últimos 12 meses.
Por ello, el primer ministro Keir Starmer jha revisado el nivel de amenaza en Reino Unido y ha decidido no apoyar a EE UU, lo que le ha valido una dura reprimenda de Donald Trump.
El secretario de Defensa, John Healey, confirmó el alto nivel de amenaza porque considera "probable" que se produzca un ataque terrorista dentro de sus fronteras.