Defensa
El dron gigante que llevará suministros al frente sin piloto
La startup Pyka desarrolla un dron autónomo de carga pesada para reabastecer tropas en zonas de alto riesgo donde los helicópteros no pueden llegar

El mayor problema logístico de cualquier ejército moderno no es fabricar armas, sino llevar munición, medicinas y repuestos al lugar exacto donde se necesitan bajo fuego enemigo. La startup californiana Pyka cree tener la solución: el DropShip, un dron de carga pesada totalmente autónomo diseñado para operar en los entornos más peligrosos del planeta.
El concepto responde a una lección brutal de la guerra en Ucrania: los convoyes terrestres son vulnerables a los drones, y los helicópteros de transporte se han convertido en blancos prioritarios de los sistemas antiaéreos portátiles. EE UU ya ha identificado los drones de carga pesada como pieza clave para misiones de reabastecimiento de alto riesgo.
Diseñado para lo peor
El DropShip de Pyka puede transportar cargas superiores a los 180 kilogramos a distancias de varios cientos de kilómetros sin intervención humana. Su sistema de navegación combina GPS, sensores LIDAR e inteligencia artificial para esquivar obstáculos y aterrizar en zonas no preparadas.
A diferencia de otros drones de carga, el DropShip utiliza propulsión eléctrica con baterías de alta densidad, lo que reduce su huella acústica e infrarroja y lo hace más difícil de detectar. Pyka ya contaba con experiencia en aviación autónoma agrícola, donde sus aparatos han acumulado miles de horas de vuelo sin incidentes.
La revolución logística del campo de batalla
Incluso el legendario helicóptero Black Hawk está siendo reconvertido en dron autónomo, lo que confirma que la tendencia hacia la logística no tripulada es irreversible. El Pentágono quiere que, en un escenario de conflicto en el Pacífico, ningún soldado tenga que arriesgar su vida para entregar suministros a unidades desplegadas en islas remotas.
Pyka compite con otras empresas como Joby Aviation y Archer, pero su enfoque exclusivo en carga pesada autónoma le otorga una ventaja de nicho. El Departamento de Defensa ha mostrado interés formal mediante contratos de evaluación que podrían escalar a adquisiciones masivas si las pruebas de campo confirman las prestaciones anunciadas.
En un futuro próximo, la imagen de un campo de batalla podría incluir decenas de estos drones aterrizando en silencio junto a posiciones avanzadas, descargando suministros y despegando de nuevo sin que ningún ser humano haya tocado los controles.