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Queja

El Papa León XIV responde a las críticas de la Casa Blanca: "No tengo miedo a Trump. Seguiré hablando contra la guerra"

El presidente de la conferencia episcopal de EEUU tilda de "denigrantes" las palabras del presidente americano sobre el Sumo Pontífice

El Papa respondió este lunes al presidente de EEUU, quien le había criticado diciendo que es "débil" ante el crimen y favorable "a la izquierda radical". León XIV afirmó que no tiene "la intención de entrar en un debate" con la Casa Blanca. "No tengo miedo a la administración Trump. Mi deber no es agradar a los poderes temporales, sino dar testimonio de la paz y de la dignidad humana. Seguiré hablando en voz alta contra la guerra y contra cualquier intento de resolver los conflictos mediante la aniquilación del prójimo. La Iglesia no es una oficina política, es una voz para los que no tienen voz", declaró el Sumo Pontífice a los periodistas a bordo del avión que lo lleva a Argelia.

"No creo que el mensaje del Evangelio deba ser malinterpretado como lo están haciendo algunos", añadió el jefe del Vaticano. "Seguiré manifestándome enérgicamente contra la guerra, buscando promover la paz, el diálogo y las relaciones multilaterales entre los Estados para encontrar soluciones justas a los problemas". "Hay demasiadas personas sufriendo en el mundo hoy en día", afirmó Leon XIV. "Demasiadas personas inocentes están siendo asesinadas. Y creo que alguien tiene que alzar la voz y decir que hay una mejor manera".

Horas antes, la Conferencia de Obispos Católicos de EEUU, a través de su arzobispo Paul S. Coakley, emitió un comunicado calificando las palabras de Donald Trump como "inapropiadas y divisivas". El arzobispo de Coakley dijo: "Siento una profunda tristeza por el hecho de que el presidente haya decidido escribir palabras tan denigrantes sobre el Santo Padre. El Papa León no es un rival ni un político. Es el vicario de Cristo que habla desde la verdad del Evangelio y por el cuidado de las almas".

Trump arremetió contra el León XIV al decir que es "terrible en política exterior" aludiendo a sus críticas sobre Irán y Venezuela, y le instó a "dejar de complacer a la izquierda radical". "El Papa León es DÉBIL con el crimen y terrible en política exterior", escribió el mandatario en su red Truth Social, en un largo mensaje en el que le insta a "concentrarse en ser un gran papa, no un político", porque "está perjudicando a la Iglesia católica". "No quiero un papa que piense que está bien que Irán tenga un arma nuclear. No quiero un papa que considere terrible que Estados Unidos haya atacado a Venezuela (...). Y no quiero un papa que critique al presidente de Estados Unidos cuando estoy haciendo exactamente aquello para lo que fui elegido", declaró. Asimismo, Trump sugirió que León XIV que fue elegido papa "porque era estadounidense, y pensaron que sería la mejor forma de lidiar" con el republicano, y le insta a "estar agradecido".

"León debería ponerse las pilas como papa, usar el sentido común, dejar de complacer a la izquierda radical y concentrarse en ser un gran papa, no un político", dijo el presidente, entre otras cosas. "Prefiero mucho más a su hermano Louis que a él, porque Louis es totalmente MAGA (Hacer Estados Unidos Grande de Nuevo, su lema de campaña). Él lo entiende, y León no", apostilló.

En este casi primer año de pontificado, aunque siempre en tono muy cauto, León XIV ha denunciado algunos riesgos de la política global, lamentó guerras como la de Irán e instó a "garantizar la soberanía" de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro. El Vaticano ha dicho durante estos días que la misión del Papa es la paz y el diálogo. León XIV criticó días este fin de semana la "ilusión de omnipotencia" que, según él, alimenta los conflictos actuales en Oriente Medio e Irán.

El mandatario americano incluso fue más allá al decir que "si yo no estuviera en la Casa Blanca, León no estaría en el Vaticano", sugiriendo que la Iglesia lo eligió solo por ser estadounidense para poder lidiar con su administración.

El choque entre ambos se intensificó este fin de semana cuando el Papa condenó la retórica de guerra y advirtió contra la "idolatría del poder" en una vigilia de oración en la Basílica de San Pedro, justo cuando fracasaban las negociaciones de paz entre EEUU e Irán en Islamabad.