Teocracia en apuros

Surgen las primeras divisiones en la cúpula del régimen iraní en pleno bombardeo americano

Las tensiones entre la Guardia Revolucionaria, el presidente Pezeshkian y el clero se intensifican mientras Irán busca sucesor para el líder supremo

TEHRAN (IRAN(Islamic Republic Of)), 07/03/2026.- Members of Iranian medical personnel, holding posters of late Iranian supreme leader Ayatollah Ali Khamenei, look at the sky as fighter jets move during a protest in front of the destroyed Gandhi hospital by a US-Israel airstrike in Tehran, Iran, 07 March 2026. A joint US-Israeli military operation continued to target multiple locations across Iran, marking the eighth day of the conflict that began on 28 February. (Protestas, Teherán) EFE/EPA/A...
Medical personnel protest outside destroyed Gandhi HospitalABEDIN TAHERKENAREHAgencia EFE

La guerra ha comenzado a mostrar serias divisiones dentro de la jerarquía del poder en Irán. Tras el asesinato del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, las tensiones entre las facciones de línea dura y los sectores más pragmáticos del régimen han salido a la superficie en un momento que la élite gobernante considera existencial para la República Islámica. La controversia más clara ha aparecido en las últimas horas -según la agencia Reuters- después de que el presidente Masoud Pezeshkian prometiera que Irán no atacaría a los países del Golfo y expresara disculpas por los bombardeos. La declaración provocó una reacción inmediata entre los sectores más duros del régimen, en particular dentro de la Guardia Revolucionaria y de parte del estamento clerical, que consideraron sus palabras una muestra de debilidad.

El clérigo y legislador Hamid Rasai criticó públicamente al presidente y calificó su postura de «débil e inaceptable». Posteriormente, Pezeshkian repitió su mensaje en redes sociales, pero eliminó la disculpa que había provocado el enfado de los sectores más radicales, en lo que analistas interpretaron como una retirada forzada.

Fuentes cercanas al liderazgo iraní indicaron que las tensiones se han intensificado entre las principales figuras que siguen en pie tras la serie de ataques y asesinatos selectivos que han golpeado a la cúpula del régimen. Aunque todos coinciden en defender la supervivencia de la República Islámica, existen desacuerdos sobre la estrategia a seguir en plena guerra.

Según cuenta The Guardian, las fuerzas armadas iraníes mostraron claramente su desaprobación hacia el anuncio del presidente de no atacar a los países vecinos, lo que podría conducir a divisiones entre los militares y algunos políticos. En un comunicado, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica dijo: “Siguiendo las órdenes del Honorable Presidente de la República, las Fuerzas Armadas declaran una vez más que respetan los intereses y la soberanía nacional de los países vecinos, a quienes aún no han atacado. Sin embargo, en continuidad con las acciones ofensivas previas, todas las bases militares e intereses de la América criminal y del falso régimen sionista en tierra, mar y espacio dentro de la región, serán sometidos a golpes aplastantes y feroces por parte de las poderosas Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán

Al mismo tiempo, los clérigos han acelerado el proceso para elegir a un nuevo líder supremo. La decisión podría tomarse en los próximos días, aunque no está claro si el sucesor tendrá la autoridad suficiente para mantener la cohesión del sistema.

Entre los posibles candidatos figura Mojtaba Jamenei, hijo del líder fallecido, considerado favorito por su cercanía a la Guardia Revolucionaria. Sin embargo, su perfil genera resistencias dentro del propio establishment, ya que no posee el peso religioso de otros ayatolás de alto rango y despierta recelos entre sectores más moderados.