Estos son los colores que te ayudan a trabajar mejor

Los colores que nos rodean afectan a nuestro rendimiento laboral. Algunas tonalidades pueden reforzar nuestro humor y estado de ánimo.

El entorno es muy importante para ser más eficaces en el teletrabajo.Alberto R. RoldánLa Razón

Viendo como está evolucionando la pandemia, parece ser que seguiremos trabajando desde casa un tiempo más. Hay quien ya está acostumbrado y quien sufre la ausencia de jefes y compañeros. Al final, no queda más que resignarse e intentar ser lo más productivo posible sea cual sea nuestra situación. Una ayuda podemos tenerla en los colores que nos rodean, y es que el color influye en el comportamiento humano y en sus emociones. Los profesionales del marketing lo tienen claro y por eso estudian con sumo cuidado el uso de los diferentes colores en sus marcas y diseños.

Los colores afectan a nuestra productividad y pueden influir en nuestro estado de ánimo y humor. El color tiene tanta fuerza para nuestro cerebro que si vemos una habitación pintada de amarillo pensaremos que tiene una temperatura más cálida de lo que marca el termómetro. Así que la pared que tenemos enfrente, ver plantas desde donde estamos sentados o trabajar de cara a un frigorífico gris puede alterar nuestra capacidad de concentración.

Los colores fríos son sedantes, sombríos, tristes y suaves; dentro de este grupo, los claros dan sensación de descanso mientras que los oscuros sugieren tristeza (vete huyendo ya de mirar ese frigorífico). Por otro lado, los colores cálidos dan la sensación de proximidad, y si se utilizan con exceso en un espacio reducido pueden dar sensación de opresión y de estar en un lugar demasiado cerrado.

Vamos a analizar ahora como nuestro cerebro percibe los colores.

Amarillo o cómo estimular la creatividad

Este color estimula el ingenio y la imaginación. Estudiar o trabajar con un fondo amarillo ayuda a nuestro cerebro a retener mejor la información. El amarillo estimula el sistema nervioso central. Por ser un color de alta luminosidad es usado con ventaja en ambientes con poca luz natural y también para señalizaciones. Físicamente causa la sensación de aumento de temperatura y de volumen de los ambientes. Cuidado porque un exceso de este tono puede cansar la vista o molestarnos y quitarnos las ganas de trabajar.

Naranja, el más peligroso

. El naranja usado en pequeñas áreas es estimulante y provoca bienestar alegrando los ambientes. Usado en exceso se torna irritante. Está demostrado que este es el tono que más quita el deseo de trabajar, sobre todo en el cerebro masculino. Si queremos incorporarlo en nuestra oficina en casa, lo mejor es que sea en tonos suaves tipo melocotón.

El rojo, alerta

El rojo es una llamada de atención para el cerebro, reavivando la energía y aumentando nuestro ritmo cardíaco, así que en pequeñas dosis puede ser positivo pero es imposible trabajar ante una pared roja porque puede impedir que pensemos con calma. . El rojo tiene una poderosa acción estimulante sobre el estado de ánimo del ser humano. Usando este color de manera adecuada tiende a dar vida y alegría a las superficies produciendo la sensación de aumento de volumen y de temperatura de los ambientes. No obstante, hay que tener cuidado a la hora de utilizarlo ya que en espacios muy extensos puede ser opresivo e irritante. Este color promueve el estrés y nos impide tener pensamientos autocríticos.

Verde calma

El color de la naturaleza por excelencia está hecho para aquellos que necesitan mucha calma, así que es ideal para afrontar video conferencias de tres horas o un lunes con muchos correos pendientes. Ojo que tanta calma puede darnos también un poquito de sopor, así que si tenemos que estar alerta hay que evitar estar todo el día (o después de comer, por ejemplo) viendo plantas y colores relacionados.

El azul, perfecto

Este tono es la quintaesencia de la productividad. Es un color que nos hace muy productivos y promueve la calma y la concentración. Tiene también un efecto calmante y es adecuado para ambientes donde se vaya a descansar; con la precaución de que si las áreas son muy extensas tornan los ambientes fríos y vacíos. Sin embargo, puede hacer que nos relajemos tanto que nuestra creatividad se apague. Es el mejor color para trabajar, pero quizá dándole tonos de otro color (por ejemplo, tener a la vista una taza roja).

El blanco baja el ánimo

El blanco es estimulante y alegre, aclara los ambientes; usado en exceso provoca la sensación de cansancio a la vista. Es el color más común de nuestras paredes, pero se ha demostrado que un exceso de blanco, así como de grises o tonos neutros pueden ir apagando progresivamente nuestro estado de ánimo y sugerirnos insatisfacción. Puede producir aburrimiento y falta de estimulación. Aquí entran las plantas, por ejemplo, para hacer un perfecto contraste cromático. Y la famosa taza roja, tan necesaria para levantarnos la moral algunos días.

El rosa calma

Este tono tiene la capacidad de tranquilizar a la gente. Como anécdota, es interesante saber que la Administración de Estados Unidos acabó regulando los colores con los que se pintaban los vestuarios de los equipos de rugby. Algunos equipos pintaban el vestuario contrario de rosa y los visitantes se quejaban que siempre perdían cuando estaban en vestuarios pintados de ese color. Al final se decretó la norma que ambos espacios deberían ser pintados en el mismo tono.