Sorteo
¿Por qué se hace la Lotería del Niño? Origen y motivos
Loterías y Apuestas del Estado recuerda que existen referencias documentales de 1868 en las que ya era conocido popularmente
Este martes, 6 de enero, España volverá a detenerse durante unos minutos para escuchar cómo cantan los niños y comprobar si ese número guardado en la cartera arranca el año con premio. El Sorteo Extraordinario de El Niño reparte esta edición 770 millones de euros y mantiene su condición de gran epílogo de la campaña navideña.
Aunque hoy El Niño se da por hecho, su denominación no siempre fue oficial. La propia SELAE (Loterías y Apuestas del Estado) recuerda que existen referencias documentales de 1868 en las que este sorteo ya era conocido popularmente como "de El Niño", una etiqueta que se explicaría por su cercanía a la Epifanía: la adoración del Niño por los Magos de Oriente.
Ese apodo tardó en cristalizar en la burocracia: no fue hasta 1966 cuando la denominación 'Sorteo de El Niño' aparece en las listas oficiales de premios.
1941: institucionalización y un objetivo claro
Si el nombre se populariza antes, el sorteo como tal se fija en la posguerra. SELAE sitúa el punto de inflexión en 1941, año en el que se institucionaliza el sorteo y se configura con entidad propia. Los datos de aquella primera edición ayudan a entender uno de los grandes motivos: la recaudación. Según SELAE, en 1941 el sorteo constaba de 4 series de 42.000 billetes, a 150 pesetas (90 céntimos) el billete, dividido en décimos de 15 pesetas. Se vendieron 166.668 billetes y se recaudaron 25.230.000 pesetas (más de 150.000 euros), con un beneficio de 7.700.300 pesetas (46.279,74 euros) para el Estado.
1942: el salto a extraordinario por éxito de ventas
El Niño no nació extraordinario. El propio organismo público explica que, tras el rotundo éxito del primer sorteo, en 1942 se decidió transformarlo en 'Sorteo Extraordinario'. Ese mismo año empezaron a otorgarse reintegros y, desde 1946, se incorporaron premios de terminación y reintegro tal y como se conocen hoy.
¿Por qué se celebra pegado a Reyes?
La razón cultural es tan potente como la histórica: el sorteo funciona como cierre del ciclo navideño. Durante décadas se celebró el 5 de enero, pero en 1999 pasó al 6, coincidiendo con el Día de Reyes.