Moda
Arranca OMODA Madrid es Moda: la ciudad convierte sus plazas y museos en pasarela
La capital inaugura una nueva edición del programa que une moda de autor y patrimonio urbano con desfiles en espacios emblemáticos
Madrid volvió a convertirse ayer en una gran pasarela al aire libre. La inauguración de una nueva edición de OMODA Madrid es Moda transformó algunos de los espacios más reconocibles de la ciudad en escenario para la moda de autor española. La apertura, celebrada en la Plaza de España, reunió a diseñadores, instituciones y público en un desfile urbano que marca el inicio de varios días de actividad creativa repartida por distintos rincones de la capital.
La cita, organizada por la Asociación Creadores de Moda de España (ACME) con el apoyo del Ayuntamiento, se ha consolidado en más de una década como uno de los momentos más esperados del calendario de la moda en la ciudad. Desfiles, presentaciones, performances, exposiciones y encuentros profesionales ocuparán museos, edificios históricos y espacios públicos entre el 12 y el 17 de marzo, acercando la moda al ciudadano y sacándola del formato tradicional de pasarela.
“Preparar un evento inaugural en la plaza no se hace todos los días”, explica a este periódico Pepa Bueno, directora ejecutiva de ACME y directora institucional del proyecto. Para ella, la elección del espacio no es casual. “La semana de la moda de Madrid siempre ha tenido como discurso relacionar la moda de autor con los espacios emblemáticos de la ciudad. La moda también representa valores culturales de un país y ponerla en diálogo con lugares simbólicos nos hace más relevantes a nivel internacional”. La Plaza de España, presidida por el monumento a Cervantes, encaja perfectamente con esa idea. “Nos parecía un lugar donde el discurso se entendía muy bien: el monumento representa lo mejor de las letras españolas y la moda también es creatividad y cultura”, añade Bueno.
La principal seña de identidad de OMODA Madrid es Moda es precisamente esa relación entre moda y patrimonio urbano. En lugar de concentrarse en un único recinto ferial, el programa propone llevar las colecciones a espacios que forman parte de la historia y la vida cotidiana de Madrid. Durante esta edición, algunos de los lugares elegidos son la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, la Casa de la Arquitectura, el Instituto Cervantes, el Museo de San Isidro, la Serrería Belga o el atrio del Cuartel General de la Armada. Espacios muy distintos entre sí que durante unos días se transforman en improvisadas pasarelas para firmas como Adlib Ibiza, Félix Ramiro, Javier Delafuente o Mirto.
La búsqueda de estos escenarios forma parte casi de la filosofía del proyecto. “Llevamos más de una década haciéndolo y a veces parece que somos una especie de secta recorriendo Madrid para encontrar lugares”, bromea Bueno. “Pero tiene sentido, porque cada diseñador busca un contexto que dialogue con su colección”.
Además de los desfiles clásicos, el programa incorpora cada vez más formatos híbridos. Algunas firmas optan por presentaciones performativas donde la moda se mezcla con la danza, la música o la instalación artística. Un ejemplo es el regreso de Evade House con un espectáculo en el pabellón Satélite del Madrid Arena, en la Casa de Campo. Otros creadores, como Oteyza o Beatriz Peñalver, también exploran propuestas escénicas en galerías y espacios culturales de la ciudad. “Hoy la moda ya no es solo una pasarela con modelos caminando. Hay muchas maneras de contar una colección”, explica la directora institucional.
El regreso de Juana Martín
Entre las participantes de esta edición destaca la presencia de la diseñadora cordobesa Juana Martín, una de las figuras más reconocidas de la moda española en el panorama internacional. Martín es actualmente la única firma española incluida en el calendario oficial de la alta costura de París, y su participación ha sido una de las incorporaciones más celebradas del programa, que también reúne a nombres consolidados y emergentes como Roberto Torretta, García Madrid, Pilar Dalbat o Daniel Chong. “Es una diseñadora que llevaba tiempo más centrada en lo internacional y que vuelva a OMODA Madrid es Moda nos llena de satisfacción”, reconoce Bueno.
Su desfile tendrá lugar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, uno de los museos más importantes de la ciudad. Allí presentará la colección “Herencia”, inspirada en los bodegones florales que se conservan en el museo. Horas antes de su presentación, todavía con los nervios propios del momento aseguraba a este periódico que: “Siempre tienes ganas de llegar, presentar y volver. Durante el proceso hay nervios, presión e ilusión… pero cuando llega el momento la emoción es instantánea. Y además pasa muy rápido”. Para Martín, desfilar en Madrid supone regresar a un entorno que conoce bien. “He participado en 26 ediciones de la Mercedes Benz Madrid Fashion Week, conozco la ciudad y a la gente”, comenta.
Su trayectoria internacional ha cambiado, sin embargo, la forma de entender los desfiles. “Desde que estamos en París hemos cambiado de mentalidad. Allí no hay un espacio fijo como aquí es IFEMA. Cada diseñador busca su lugar: un museo, un edificio histórico, un teatro…”. Ese espíritu conecta con el planteamiento de OMODA Madrid es Moda, donde estos días las colecciones aparecen también en escenarios como el Teatro Magno, el Casino de la Reina o el Hotel Wellington.
La colección que presenta en Madrid se titula Herencia y resume, según la diseñadora, el ADN de su marca. “Está basada en las flores y en algunos cuadros que alberga el museo. Me interesaba la idea del final de la flor: cómo desaparece pero su imagen permanece”. A partir de esa idea, la colección juega con la metáfora de la primavera y el renacimiento. “Las flores vuelven a florecer, llenan de color los lugares por donde pasas. En primavera parece que renaces con ellas”. La propuesta mezcla moda flamenca con piezas de prêt-à-porter, una combinación característica del universo creativo de Martín, su estilo y su forma de diseñar. La diseñadora también buscaba un formato más íntimo para el desfile madrileño. Después de la intensidad de la alta costura en París —donde llegó a reunir a más de 500 invitados— quería algo más cercano. “No quería algo masificado, sino más personal”.
Más allá de su propia colección, Martín cree que la moda española atraviesa un momento de recuperación tras los años más difíciles de la pandemia. “La moda fue uno de los sectores más dañados. Durante dos años la gente no salía, no había eventos, nadie se vestía para ir a la calle”, recuerda. “Eso se nota mucho en nuestro trabajo”. Aun así, percibe señales positivas. “Ahora estamos resurgiendo. Creo que la moda española tiene mucho futuro y reconocimiento, pero tenemos que creérnoslo más”. Y es de las que cree que iniciativas como OMODA Madrid es Moda contribuyen precisamente a reforzar esa identidad: “Que la moda salga a la calle es muy importante. Yo trabajo con artesanos y eso da valor a la prenda, al creativo y también a quien la compra”.
El Ayuntamiento de Madrid ha sido uno de los principales impulsores del proyecto desde sus inicios. La concejala de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, subraya la importancia de la moda como parte del ecosistema cultural de la ciudad. “Madrid es hoy uno de los grandes escaparates de la moda de autor en España. Que espacios municipales acojan iniciativas como OMODA Madrid es Moda demuestra el compromiso de la ciudad con el talento creativo”. Ese respaldo institucional ha sido clave para que la iniciativa pueda ocupar lugares singulares del patrimonio urbano. Según Bueno, muchas veces es el propio Ayuntamiento quien propone espacios o facilita los permisos necesarios para transformarlos temporalmente en pasarelas.
Cinco días para descubrir la ciudad
El resultado es una especie de recorrido por Madrid a través de la moda. Un desfile puede celebrarse en un museo histórico y al día siguiente otro en un edificio institucional, un teatro o una galería. La programación incluye más de treinta actividades y la participación de decenas de diseñadores, entre ellos firmas como Oteyza, Pilar Dalbat, Daniel Chong o Roberto Torretta. “Nos encantaría hacerlo durante veinte días, pero no es posible. Se celebra dos veces al año y todos tienen oportunidad si presentan un buen proyecto”, recuerda Bueno.
Mientras tanto, durante unos días Madrid se convierte en un escenario donde conviven diseñadores, modelos, artesanos y ciudadanos curiosos. Los edificios históricos adquieren una nueva vida y la moda se mezcla con la arquitectura, la historia y la vida cotidiana de la capital. Una pasarela distinta donde, como recordaba Juana Martín antes de su desfile, todo ocurre con la intensidad y la fugacidad propias de la moda: “La emoción llega en un instante… y cuando te das cuenta, ya ha pasado”.