Urbanismo

Así transformará Madrid la sede de las Damas Apostólicas, la gran creación del arquitecto del Cine Doré

El jardín protegido pasará a ocupar una superficie de 3.868 m2 y se ejecutarán zonas verdes adicionales con espacios para la plantación de nuevos árboles

Así transformará Madrid la sede de las Damas Apostólicas
Así transformará Madrid la sede de las Damas ApostólicasAyuntamiento de Madrid

El Pleno del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado, provisionalmente, el proyecto para blindar y definir las condiciones urbanísticas que permitirán la revitalización del Noviciado de las Damas Apostólicas, ubicado en el paseo de La Habana, 198 (Chamartín). Este expediente, impulsado por el Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, que dirige Borja Carabante, cumple así su penúltima etapa administrativa y ahora queda a la espera de que el Gobierno regional lo apruebe de manera definitiva. En ese momento, entrará en vigor la modificación del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (PGOUM) de 1997 para la catalogación de las edificaciones y jardín de interés existentes en la parcela, como consecuencia de su declaración como Bien de Interés Patrimonial, y la creación del Área de Planeamiento Específico (APE) 05.32 Noviciado.

Con una superficie de 16.848 m2, en esta parcela de propiedad privada, se levantan dos edificaciones con forma rectangular. La principal, con aproximadamente 4.744 m2 construidos, corresponde al antiguo Noviciado e Iglesia de las Damas Apostólicas, consta de tres plantas, en cuyo interior existen dos patios ajardinados y presenta mal estado de conservación, con zonas demolidas. El edificio anexo o Pabellón de Portería (183 m2 construidos, aproximadamente), en el que no se han producido demoliciones, tiene acceso directo desde el paseo de la Habana y consta de dos plantas. El espacio libre de la parcela presenta arbolado y diversas especies arbustivas.

Con la aprobación de esta modificación del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (PGOUM) se facilita la transformación de una parcela abandonada desde 2009 en una residencia de estudiantes con zonas verdes. Tendrá un uso dotacional educativo, lo que impulsará la revitalización de todo el entorno. Además, se procederá a la reconstrucción de los dos edificios de acuerdo con el proyecto original del arquitecto madrileño Críspulo Moro Cabeza.

Protección del conjunto arquitectónico

La iniciativa tiene tres objetivos: la inclusión del Noviciado y el Pabellón de Portería en el Catálogo de Edificios Protegidos (con nivel 2 grado estructural), lo que implica la extensión de su catalogación al conjunto de la parcela; la integración de los terrenos al oeste y sur de la parcela y los patios del edificio del Noviciado en el Catálogo de Parques y Jardines de Interés, y la definición de condiciones urbanísticas adicionales que, de conformidad con la Declaración como Bien de Interés Patrimonial, garantizan la protección de las partes norte y este de la parcela.

Respecto a esta última zona, se fijan tres condiciones. Se respetarán los ejes históricos que han definido a lo largo del tiempo esta área de la finca original, cuyo perímetro se corresponde con los caminos existentes entre las antiguas huertas y la tierra de laboreo. Se trata del eje norte (que se corresponde con la prolongación de la crujía este del Noviciado, que divide la finca en dos mitades) y el eje este (prolongación de la crujía central). En segundo término, en todo el perímetro de la parcela, se respetará un espacio libre que tendrá un ancho uniforme y permitirá la deambulación por la misma y la percepción del Noviciado. Y, finalmente, se mantendrá una separación al Noviciado igual a su altura en la cara norte y de 20 metros en la cara este. Esta última condición garantizará el mantenimiento de las vistas y de las perspectivas del bien protegido.

A partir de estas tres condiciones, se desarrollarán en el resto de la parcela nuevas edificaciones que contribuyan al objetivo esencial de revitalizar el conjunto. Deberán respetar una altura máxima de dos plantas sobre rasante en la parte este y de tres plantas en la zona norte, con soluciones que no oculten la percepción del conjunto y, asimismo, tendrán que estar rematadas por una cubierta plana y ajardinada. Por otro lado, será necesaria la existencia de un espacio libre sin edificar que favorezca la deambulación. Finalmente, se establece que las nuevas edificaciones guarden relación geométrica con el edificio del Noviciado y que, al estar sus cubiertas ajardinadas, rememoren las huertas que históricamente existieron en la finca.

El jardín protegido pasará a ocupar una superficie de 3.868 m2 y, como complemento, se ejecutarán zonas verdes adicionales. El arbolado existente en el jardín protegido se mantendrá y se establecerán nuevas zonas para la plantación de árboles y el trasplante de ejemplares.

Una idea del creador del Cine Doré

La configuración actual de la parcela del paseo de La Habana, 198 tiene su origen en el proyecto del arquitecto madrileño Críspulo Moro Cabeza, uno de los más importantes del primer tercio de siglo en Madrid, formado en el eclecticismo y autor de otras obras emblemáticas de la ciudad como el Cine Doré (1922). En 1928, el arquitecto redactó este proyecto para el Noviciado de las Damas Apostólicas del Sagrado Corazón de Jesús, congregación religiosa creada con fines asistenciales y catequéticos, con una regla que incluía vida contemplativa y activa. Para la construcción de este complejo buscaron unos terrenos que estuvieran a las afueras de Madrid, en Chamartín de la Rosa, para alojar a las novicias y realizar en esta sucursal labores educativas y de asistencia a enfermos. El proyecto de Moro constaba de dos edificios en la parcela: el Pabellón de Portería o vivienda del sacerdote, de dos plantas y estilo neomudéjar y el Edificio del Patronato o Noviciado, de tres plantas. Sin embargo, este proyecto presenta significativas diferencias con la obra que finalmente se ejecutó.

En 1936, durante la Guerra Civil, el edificio se desalojó para funcionar como albergue de niños. Durante la contienda, la Iglesia sufrió algunos daños, pero fue reparada y reinaugurada en 1943. En las décadas posteriores, el uso del inmueble cambió y perdió el carácter de Noviciado, pero continuó albergando actividades relacionadas con la vida espiritual como residencia y casa de ejercicios. En 1968, se realizaron obras de reforma que alteraron el interior de la iglesia y en la década de 1980, fue dividida interiormente para disponer de más habitaciones.

El Catálogo de Edificios Protegidos, incluido en el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (PGOUM) de 1997, no asignaba protección alguna a esta parcela. En 2006, el Pleno aprobó un estudio de detalle para ordenar los volúmenes edificables y autorizar una planta de ático por encima de la última permitida, que no llegó a materializarse. Tres años después, en julio de 2010, la propiedad del inmueble solicitó una licencia de demolición total, concedida en 2011 y posteriormente prorrogada hasta junio de 2013, que tampoco llegó a ejecutarse.

En junio de 2017, el propietario presentó una declaración responsable para la realización de obras de demolición de las edificaciones. Tres días después, se inició el derribo, pero la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid ordenó su paralización en aplicación de la Ley de Patrimonio Histórico. La declaración responsable que posibilitaba la demolición fue declarada ineficaz por resolución de la Agencia de Actividades municipal en junio de 2017, paralizándose en ese momento las obras ya iniciadas. Posteriormente, la Justicia subrayó, no obstante, que las obras de demolición sí se ajustaban a la legislación regional.

El actual proyecto se desarrolla dentro del marco de protección establecido por la Declaración de Bien de Interés Patrimonial de 2021, dictada en ejecución de una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid de 2019, que amplió la protección de los inmuebles respecto a la previa declaración dictada en 2018.