Educación

La FP Básica en Madrid, un dique frente el abandono escolar

La región ha liderado la continuidad a otros ciclos, pero pierde fuerza por el tirón del empleo

Alumnos de Formación Profesional
Alumnos de Formación ProfesionalEp

Tener éxito en el sistema educativo y acabar la ESO muchas veces no está al alcance de todos los alumnos. De ahí que la Formación Profesional Básica se haya convertido en una segunda oportunidad para aquellos estudiantes que no logran terminar la Secundaria. Las circunstancias de las comunidades autónomas son dispares, pero si se pone el foco en Madrid, los datos avalan que en la región sí se ha conseguido retener en el sistema a los alumnos más susceptibles de abandono educativo para que continúen su formación en ciclos de Grado Medio. Así lo constata el último informe de Funcas elaborado por Ismael Sanz.

La FP Básica está diseñada para jóvenes que ya han tenido un fracaso escolar previo y se concibió como un dique frente al abandono temprano, con un fuerte componente práctico y la posibilidad de reengancharse al sistema educativo. En ese contexto, Madrid registra tasas de continuidad elevadas, ya que una parte significativa de quienes se quedaron fuera de la ESO vuelve a subirse al tren educativo. En concreto, tal y como expone el estudio, en el curso 2015-16 el 73,3% de los alumnos que finalizaron esta formación continuaron estudiando y se matricularon en una FP de Grado Medio.

Ese porcentaje fue en aumento y en 2019-20 alcanzó el 77,6%, muy por encima de la media estatal. Los datos confirman que la FP Básica en Madrid no funciona como una vía muerta, sino como un puente real hacia estudios posteriores. La comunidad se sitúa así en niveles altos, junto a la Comunidad Valenciana, Galicia, País Vasco y Navarra.

Sin embargo, los datos consolidados descolocan al analizar lo ocurrido en 2020-21. En ese curso académico, la continuidad cae hasta el 69,3%, casi ocho puntos menos que el año anterior. Se trata de un descenso que no es exclusivo de Madrid, pero que sorprende tratándose de una región que había logrado sostener al alumnado que eligió este itinerario durante años. Dicho de otro modo, ese curso menos jóvenes con trayectorias educativas no exitosas siguieron estudiando tras completar la FP Básica.

El estudio de Ismael Sanz para Funcas apunta una posible explicación a este frenazo, relacionada con la mejora de las oportunidades laborales en España: «en el curso correspondiente a la graduación de 2020-21 la mejora de la situación del mercado de trabajo ha podido reducir parcialmente la proporción de titulados que optan por seguir estudiando». En el caso de la FP Básica, este efecto resulta especialmente sensible, ya que se trata de jóvenes para los que la presión económica, la necesidad de ingresos o la percepción de «haber llegado ya lo suficiente lejos» pesan más que en otros itinerarios. El informe advierte, además, de una idea recurrente: salir antes del sistema educativo consolida inserciones laborales frágiles y limita las oportunidades a medio plazo. Incluso teniendo en cuenta este contexto, «los datos de la última cohorte no pueden considerarse buenos desde la perspectiva de la prolongación educativa», ya que «la cadena de continuidad se debilita justo en un momento en el que la FP está llamada a desempeñar un papel estratégico en la reducción del abandono». Ahora, la evolución de las próximas promociones será clave para confirmar si este frenazo es puntual o marca un cambio.

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