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Los lunes de los alcaldes

Carla Greciano, alcaldesa de Galapagar: «No quiero que Galapagar sea un Móstoles. Tampoco puedo impedir que sigan haciendo pisos»

La regidora popular, que gobierna en coalición con Vox, dice que funcionan bien juntos: han sacado adelante cuatro presupuesto. Y cuenta que la vivienda está «carísima», pero que crecer depende de aprobar el Plan General

Carla Greciano, alcaldesa de Galapagar, el 25 de febrero en la plaza del ayuntamiento. PlatónLa Razón

Carla Greciano (Galapagar, 1982), alcaldesa de Galapagar, el municipio a más de 40 kilómetros al noroeste de la capital y de unos 37.000 habitantes, gobierna en coalición con Vox y dice que se llevan bien y trabajan juntos: han sacado cuatro presupuestos, los de 2026 son de los más altos en los últimos 15 años, de 42 millones de euros. Greciano dice que la vivienda está «carísima», que es «imposible encontrar un alquiler» y que aunque han sacado sacado alguna promoción de vivienda no depende tanto de ellos sino de que se apruebe el Plan General de Ordenación Urbana. Este está en la fase de avance, esperando a la respuesta de la Comunidad de Madrid, pero cuenta que a la vez están desarrollando el Plan Estratégico Municipal, que vendría a suprimir al anterior –solo 12 municipios están trabajando en ellos.

¿Cómo ha sido hasta ahora estar con Vox en el gobierno?

Bien, desde el principio no hemos tenido nada. Nos llevamos bien, trabajamos juntos. Lo bueno es que somos un equipo de gobierno: somos 13 concejales.

¿No eran 14?

Hay una de Vox que se fue, que es concejala no adscrita. Ahora somos 13, la mayoría absoluta es 11, con lo cual tenemos capacidad de aprobación de todo lo que hemos llevado hasta ahora. Hemos aprobado cuatro presupuestos en tres años: hemos aprobado 2023, 2024, 2025 y 2026. Los últimos son de los más altos en los últimos 15 años, que han sido 42 millones de euros. Muy bien: el gobierno funciona muy bien.

¿No hay ningún choque ideológico con ellos?

Si los hay a nivel nacional, que los haya, pero a nivel local…

¿Es tan distinto lo que se escucha a nivel nacional a lo que pasa aquí?

Tengo bastante trabajo aquí en el Ayuntamiento para ver cuáles son sus roces. Es algo en lo que no entramos.

¿Y cómo es la relación con la oposición?

Pues no es mala, pero es verdad que… es la oposición. Y sí, a ver, hay choques, porque obviamente es la oposición e intentan siempre sacar trapos sucios de donde no los hay. Pero la verdad es que la relación es buena. No hay roces personales como pasaba la legislatura, que había concejales que no se hablaban entre ellos, que entraban a lo personal.

¿Por qué? ¿Han cambiado personas de los partidos?

Sí. Excepto el anterior alcalde, que sí que sigue estando en el Partido Socialista, pero que era el menos conflictivo. Todos los concejales que había anterior en la legislatura, tanto de Ciudadanos como de otros partidos locales o de Podemos, desaparecieron en la anterior legislatura. Y esos eran los que sí que estaban provocando, sobre todo por parte de Ciudadanos, choques personales con otros partidos. No solo con el PP: con Más Madrid y con otros partidos. Llevaron a lo personal muchos problemas, y eso se notó. Los plenos eran desquiciantes. En cambio, ahora, pues la verdad es que los plenos, más allá de alguna concejala del PSOE, que sí que se enerva un poco demasiado, pues el resto… el resto transcurre sin problemas

¿La oposición aprueba algo?

Sí, sí que aprueban algunas cosas; no todas. Es verdad que el Partido Socialista sí que tiene la máxima de intentar no aprobar cosas del Partido Popular, porque es lo que les han mandado desde arriba, pero el resto de partidos. De todas formas, tenemos 13 concejales, la mayoría absoluta está garantizada. Te da tranquilidad saber que has conseguido una estabilidad para tu municipio, en el que no tienes que estar negociando hasta el respirar, sino que aquellos proyectos que los vecinos quieren que saques adelante van a salir.

¿Qué contemplan los presupuestos de 2026?

Creemos que los presupuestos son importantísimos, porque si no, no te dejan invertir en el municipio. Ya estamos en 37.700 habitantes, y tenemos una peculiaridad: es que en el casco urbano vivimos más o menos la mitad de los vecinos, y la otra mitad vive en urbanizaciones muy alejadas de Galapagar. Por ejemplo, tenemos la urbanización de Las Cuestas, que está a casi 30 kilómetros del casco urbano. La queja de siempre de todos los vecinos de esas urbanizaciones es que «nos tienen olvidados». Estos presupuestos contemplan una inversión de 1,6 millones de euros en cambiar todo el alumbrado de la urbanización El Guijo, donde viven 3.000 personas. También vamos a invertir 1,6 millones de euros en unas instalaciones nuevas deportivas para toda la zona Parque Lagos, que son 4.500 vecinos, que ya las tienen pero llevan sin arreglarse 30 años.

¿Qué se ha hecho con los problemas de seguridad que había en el municipio? Durante dos años ha habido registros muy malos.

Muy malos. Muy malos. Pero hemos mejorado mucho y vamos a seguir mejorando. Al delegado del Gobierno hemos estado durante dos años y medio escribiendo cartas y yendo a verle solicitándole que aumentara la plantilla de Guardia Civil, porque al final la seguridad no deja de ser competencia estatal, no es competencia de los ayuntamientos. Y conseguimos que nos aumentara en tres. Son pocas plazas, pero bueno. Y luego, a nivel local: 15 policías nuevos, de los cuales dos vienen de tropa y marinería; o sea, son exmilitares, con lo cual son gente que tiene vocación de servicio. Hemos comprado cinco coches nuevos, hemos abierto dos unidades nuevas, que son la unidad canina —que no había— y también la unidad de drones. Hemos comprado cinco drones: dos pequeños, dos medianos y uno grande. Y por ejemplo, ahora tenemos una campaña de cacas caninas, que es uno de los grandes problemas de los vecinos: que van por la calle y está todo lleno de caquitas de perros. Es una medida que, por ejemplo, tiene mucha aceptación de los vecinos. Y hemos instalado 54 cámaras de videovigilancia nuevas, todas con inteligencia artificial. Y hace 15 días pillaron a cuatro chavales que estaban pinchando ruedas y realizando destrozos en vehículos.

¿Cómo está la vivienda aquí?

Carísima. Y no hay. Es imposible encontrar alquileres en Galapagar. El alquiler más barato ahora mismo está en unos 1.300-1.500. A ver, es que en Galapagar se vive muy bien, si yo lo entiendo, pero es verdad que falta mucha vivienda.

¿Y van a hacer algo de vivienda?

Desde esta legislatura que como Galapagar es un municipio muy atractivo hay muchas constructoras que están empezando a construir. Y hemos aprobado en pleno varias operaciones para que se construyan mucha vivienda nueva en Galapagar. Pero las construcciones tardan: o sea, desde que se aprueban las viviendas hasta que se construyen pasan un par de años. Entonces, ahora está empezando a salir alguna de esas promociones, pero claro, todavía nos queda mucho. Y sobre todo el problema que tenemos en Galapagar es que no tenemos un plan general… El Ayuntamiento no tiene espacios, no tiene terrenos para poder construir, con lo cual estamos un poco atados de pies y manos, porque no podemos dar soluciones públicas al problema de la vivienda más allá de hacer una tramitación rápida en cuanto viene un proyecto privado.

¿Y cuándo van a aprobar el Plan General?

Pues eso no depende de nosotros. Ahora tenemos normas subsidiarias del año 76, preconstitucionales. Está el avance en estudio en la Comunidad de Madrid y estamos esperando. ¿Problema? La Comunidad de Madrid está intentando cambiar la Ley del Suelo de la Comunidad de Madrid. Y el anteproyecto que nos han mandado desaparece el Plan General y lo que aparecen son los Planes Estratégicos Municipales. De esos, por lo que nos han dicho en Madrid, solo hay 12 municipios que estamos trabajando en ellos y uno de ellos es Galapagar.

¿Cambia la terminología?

La terminología y la tramitación. La idea es que todos los que estamos llorando a la Comunidad de Madrid es que «no puedo crecer». Municipios como Galapagar: o hay terrenos privados que sí que son urbanizables de antes, o te tienes que ir a un un plan parcial o un plan especial, que lleva una tramitación también muy larga. O la única opción que te queda para crecer es la casa vieja de los abuelos, de pueblo normal, que se tira y se construyen 15 pisos. Claro, es que yo no quiero Galapagar sea un Móstoles. Galapagar está muy bien como está, con casitas bajas, con un pequeño jardín, que es lo que da a mis vecinos la tranquilidad y la paz que se respira en nuestro municipio.

Pero si viene más gente.

Claro. Tampoco puedo impedir que sigan haciendo pisos. Y al final lo que hacen es obligarme a convertirme en algo que no quiero. ¿Qué hace el plan general? Pues que te restringe así. Lo que se intenta es que el plan estratégico municipal te haga un marco más genérico, con una tramitación mucho más rápida, que te permita desarrollarte como plan general, pero más rápido. Es lo que nos han dicho.

¿De qué sirven entonces todos los planes generales que se están aprobando?

Pues… ya veremos qué es lo que hacen con los que estamos en tramitación. Yo entiendo que habrá algún tipo de pasarela o algo.

Y están haciendo el plan estratégico municipal.

Sí, al mismo tiempo.

¿Hay espacio para crecer?

Galapagar tiene ahora mismo 75% de su territorio protegido, pero el otro 25 está desarrollado la mitad.