Tribunales

Macrojuicio en Madrid contra una treintena de acusados de tráfico de drogas en "narcopisos" de Villaverde

Los implicados utilizaban el propio barrio como "escudo", situándose en esquinas y puntos estratégicos, siempre atentos a la presencia policial y al tránsito en la zona

La Audiencia Provincial de Madrid
La Audiencia Provincial de Madrid Europa Press

Una treintena de acusados se sientan en el banquillo de la Audiencia Provincial de Madrid por integrar una presunta red organizada dedicada entre 2023 y 2024 al tráfico de drogas en varios 'narcopisos' ubicados en el barrio de San Cristóbal del distrito de Villaverde de la capital.

La Fiscalía de Madrid solicita penas de hasta once años de prisión por la presunta comisión de delitos contra la salud pública, pertenencia a grupo criminal y tenencia ilícita de armas, con la agravante de reincidencia, según consta en el escrito de acusación.

Las principales pruebas incriminatorias son los seguimientos policiales, en los que se detectaron reuniones con el denominado 'príncipe de la heroína', y las escuchas telefónicas realizadas por los investigadores.

Muchos de los procesados han alcanzado acuerdos de conformidad para obtener una reducción de penas con el reconocimiento de los hechos. Pese a ello la vista oral se celebra con la prueba testifical y pericial reducida.

En el operativo policial se intervinieron 11.486,51 gramos de cannabis, 1.342,67 gramos de hojas de la planta de cannabis, 4.237,56 gramos de resina de cannabis, 8,494 gramos puros de heroína y 182,5 gramos puros de cocaína. La droga tenía un valor en el mercado ilícito de 183.129,60 euros.

Durante el juicio, los investigadores de la Policía Nacional han detallado al tribunal que, en el marco de las labores de vigilancia, observaron un flujo constante de personas ajenas a los domicilios que accedían a dos locales investigados.

Según su testimonio, estos individuos permanecían en el interior apenas unos minutos y, al salir, se dirigían a consumir las sustancias en las inmediaciones, como estaciones de metro, parques infantiles y otras zonas públicas del barrio.

A raíz de estas observaciones, los agentes iniciaron seguimientos y actuaciones que permitieron realizar diversas incautaciones de droga, entre ellas cocaína, marihuana y heroína, en espacios cercanos a los puntos de venta. Estas intervenciones reforzaron los indicios de la existencia de una actividad continuada de tráfico de estupefacientes.

Los investigadores señalaron que el funcionamiento de los locales respondía a un patrón claro: entradas y salidas rápidas de compradores, aprovechando el entorno urbano para dificultar la acción policial.

Según indicaron, los implicados utilizaban el propio barrio como "escudo", situándose en esquinas y puntos estratégicos, siempre atentos a la presencia policial y al tránsito en la zona.

En otro momento de su declaración, los agentes añadieron que también se detectaron transacciones a través de las ventanas. En algunas ocasiones, los vendedores realizaban pases directos o incluso lanzaban la sustancia al exterior.

Según relataron, era habitual observar a compradores esperando en la calle, situándose bajo las ventanas de los denominados "narcopisos", donde se efectuaba la entrega de la droga de forma rápida para evitar la detección policial.

En otro de los episodios destacados, los agentes interceptaron una reunión entre uno de los acusados y un individuo al que se refirieron como el "príncipe de la heroína", un ciudadano turno.

Según expusieron, este encuentro resultó determinante para la causa, ya que permitió acreditar de forma clara la conexión de los investigados con el suministro de sustancias, constituyendo "una prueba clave" que, a su juicio, "no deja lugar" a dudas sobre la actividad delictiva desarrollada.

Operación policial

Según el escrito de acusación del fiscal, los hechos se desarrollaron entre agosto de 2023 y mayo de 2024, periodo en el que los investigados actuaban de manera concertada y permanente en la venta de sustancias estupefacientes, entre ellas cocaína, heroína, cannabis y resina de cannabis.

Las transacciones se realizaban desde diversos inmuebles utilizados como puntos de venta, a los que acudían consumidores habituales a cualquier hora del día a adquirir sustancia, para consumirla posteriormente o bien en el interior de los pisos o en el exterior en zonas aledañas.

Entre los principales focos de actividad se encontraban dos locales situados en la calle Moncada número 122 de Madrid. Todos ellos, según la acusación, participaban activamente en la distribución de las sustancias, organizándose por turnos para controlar el acceso de compradores y vigilar los alrededores.

La investigación policial incluyó dispositivos de vigilancia en las inmediaciones de los inmuebles. Durante estas actuaciones, los agentes identificaron a diversas personas que, tras permanecer escasos minutos en el interior de los locales, salían apresuradamente. En varios casos, se les intervino droga adquirida presuntamente en dichos puntos de venta.

Los acusados se enfrentan a varios delitos. Entre ellos, un delito contra la salud pública por tráfico de sustancias que causan grave daño a la salud y otras que no lo causan, en cantidades de notoria importancia, tipificado en los artículos 368, 369.1.5, 374 y 377 del Código Penal.

Asimismo, se les imputa un delito de pertenencia a grupo criminal, conforme al artículo 570 ter, y varios delitos de tenencia ilícita de armas recogidos en los artículos 563 y 564 del mismo texto legal.

El juicio, que se prevé complejo por el elevado número de acusados y la gravedad de los hechos, continuará los próximos días en la Audiencia Provincial de Madrid, donde se practicarán las pruebas testificales y periciales en las próximas sesiones.