Seguridad Vial
Las balizas V-16 solo duran 30 minutos, menos de lo que tarda la asistencia en llegar
Además, pueden ser una fuente de información muy valiosa para los atracadores, ya que facilitan tu ubicación si estás detenido
La baliza V-16 funciona encendida solo durante 30 minutos antes de apagarse, mientras que la media de tiempo de llegada de la asistencia en carretera se sitúa entre 45 y 60 minutos. Por lo tanto, en cada avería o accidente puede producirse una situación crítica en la que no habrá ninguna señalización del vehículo detenido, una vez que la Dirección General de Tráfico (DGT) ha desechado la utilización de los triángulos de preseñalización.
Y es que, la implantación de la baliza V-16 como sistema de preseñalización de vehículos averiados sigue mostrando cuestiones insuficientemente analizadas, especialmente en situaciones en las que la incidencia se prolonga más allá del tiempo de funcionamiento luminoso homologado, según denuncia el Departamento de Seguridad Vial de Dvuelta, organización legal dedicada a la defensa de los conductores.
Así, según la normativa y las especificaciones técnicas actuales, recogidas en el Real Decreto 159/2021, de 16 de marzo, y sus posteriores actualizaciones, por el que se regulan los servicios de auxilio en las vías públicas, “el dispositivo debe estar diseñado para emitir una luz intermitente de forma continua durante al menos 30 minutos”. Sin embargo, y según las propias compañías de seguros, que son quienes canalizan las asistencias en carretera a los afectados, el tiempo mínimo de atención a una incidencia oscila entre 45 minutos y una hora.
Como incluso este plazo puede ampliarse en caso de circunstancias como mal tiempo o alta congestión de tráfico, existe un riesgo real tanto para quienes hayan sufrido un percance como para los usuarios de la vía, que pueden encontrarse con un vehículo detenido sin señalización alguna tras haberse agotado la batería de la baliza y no contar con la preseñalización de los triángulos.
Desde Dvuelta se considera que este problema para la seguridad vial no ha sido valorado por la Dirección General de Tráfico (DGT) a la hora de elaborar el pliego de especificaciones técnicas de la baliza V-16. Y es que, una vez superada la media hora de funcionamiento del dispositivo, el vehículo puede quedar sin ningún sistema efectivo de señalización si no se han colocado triángulos, cuyo uso se pretende eliminar. Esta situación puede darse con especial frecuencia en vías interurbanas, de alta velocidad o con condiciones meteorológicas adversas, donde la visibilidad resulta determinante para prevenir colisiones.
¡Cuidado con los atracos!
Por otra parte, diversas organizaciones, tanto de defensa de los automovilistas como de la sociedad civil en general, están alertando en los últimos días sobre el peligro que puede acarrear la activación de una de las nuevas balizas V-16, impuestas a partir del pasado 1 de enero por la DGT. Y es que pueden convertirse en un señuelo valiosísimo para ladrones y atracadores.
En contra de lo que ha repetido reiteradamente la Dirección General de Tráfico, dirigida por Pere Navarro, los datos sobre la ubicación del vehículo que, por avería o accidente, ha conectado la baliza de asistencia no solo están disponibles para las fuerzas de seguridad, sino que pueden ser consultados de forma sencilla por cualquier persona desde un ordenador o un teléfono móvil. Basta con acceder a la web mapabalizasv16.es para conocer en tiempo real dónde están detenidos todos los vehículos que han activado el dispositivo.
Esta circunstancia representa un peligro importante para los automovilistas que se encuentren detenidos en medio de una carretera, ya que pueden ser víctimas de bandas organizadas que, sabiendo que su vehículo está inmovilizado y aislado, lo convierten en una presa fácil para ser atracados en el mismo lugar de la detención. Dotados de vehículos potentes, los delincuentes pueden presentarse en el punto kilométrico indicado mucho antes que la asistencia en carretera.
Se trata de una posibilidad muy real dentro del panorama español, donde los robos a camioneros detenidos en áreas de servicio son una constante. Debido a los descansos obligatorios que deben realizar, controlados por los tacógrafos, los transportistas se ven obligados a pasar varias horas parados y suelen elegir áreas junto a gasolineras, más iluminadas y teóricamente vigiladas. Aun así, los robos son frecuentes, especialmente en algunos corredores como la ruta del Mediterráneo.
Este peligro se incrementa en el caso de los automovilistas que hayan sufrido un accidente o una avería, ya que, en la mayoría de los casos, se encontrarán con su vehículo detenido en zonas deshabitadas y, por lo tanto, más propicias para la actuación de los delincuentes. Otra circunstancia negativa, apuntada por las organizaciones de ayuda en carretera, es la posible aparición de grúas piratas ajenas a los servicios oficiales, que ofrecen el transporte del vehículo detenido, lo que supone un perjuicio directo para las empresas del sector.
Muchas asociaciones de defensa de los conductores han sido especialmente críticas con la baliza V-16, ya que argumentan que, para su implantación, no se han presentado estudios independientes, datos comparativos ni evaluaciones rigurosas que demuestren que el dispositivo reduce accidentes o atropellos de forma significativa. De hecho, en múltiples situaciones reales —curvas, cambios de rasante, condiciones meteorológicas adversas o tráfico denso— su visibilidad es claramente inferior a la de los triángulos colocados a la distancia reglamentaria. En opinión de Dvuelta, “en lugar de reforzar la seguridad vial, esta iniciativa ha generado desconfianza, gasto innecesario y una sensación generalizada de chapuza institucional. Justo lo contrario de lo que debería esperarse de un organismo público como la DGT, encargado de proteger vidas”.