El canto del cuco
Lecciones del domingo electoral
Otra lección que nos regala este domingo electoral es la marcada tendencia a recuperar el bipartidismo. Entre el PP y el PSOE superan el 66 por ciento de los votos
Es casi obligado sacar algunas lecciones de lo ocurrido el domingo en Castilla y León por lo que pueda significar para el futuro próximo de la vida nacional. La primera de todas es la confirmación del Partido Popular de Núñez Feijóo como aspirante indiscutible a gobernar en España. Después de lo ocurrido en Extremadura y Aragón, estos comicios del 15M reafirman el vuelco hacia la derecha y la dependencia de Vox para formar Gobierno. La duda está en las condiciones y el nivel de implicación y dependencia. Es un dato relevante el frenazo sufrido por el partido de Abascal cuando se las prometía más felices. No se han cumplido sus expectativas a pesar del leve avance experimentado. Y empiezan a entrar dudas sobre su porvenir. También Podemos y Ciudadanos estuvieron tocando el cielo con las manos y han acabado con sus despojos desparramados por los campos de Castilla; impresiona, a la hora del recuento, la imagen de su naufragio. A Vox le han perjudicado el abuso de liderazgo, sus purgas y divisiones internas, su huida de las responsabilidades de gobierno y la sombra protectora del belicoso Trump. Una cosa parece clara: su avance triunfal se ha detenido.
En cuanto al Partido Socialista, se comprueba que aún puede tener salvación si abandona el sanchismo. Parece indudable que el candidato castellano ha tenido mucho que ver, más que el “No a la guerra” y la atrevida aparición de Zapatero, con los resultados razonablemente satisfactorios del domingo. El alcalde soriano, Carlos Martínez, un político pegado al terreno, no es sanchista ni tiene nada que ver con los turbios negocios de Ferraz y Moncloa. Todo lo contrario de lo que ocurrirá en Andalucía con la vicepresidente María Jesús Montero, a la que nadie le arrienda la ganancia. Sólo un candidato honorable, distinto de Pedro Sánchez y alejado de su influencia, puede salvar de la quema al socialismo en las próximas elecciones generales. Es lo que piensan con razón los socialistas críticos.
Otra lección que nos regala este domingo electoral es la marcada tendencia a recuperar el bipartidismo. Entre el PP y el PSOE superan el 66 por ciento de los votos. Sólo resiste, de momento, Vox y la floración pasajera de agrupaciones locales, además de las fuerzas nacionalistas de la periferia, que vienen siendo desde el principio complementarias en el Gobierno de los dos grandes partidos. Aparte del brote de rebeldía que representan Vox y las pequeñas formaciones locales, parece que, en tiempos de inseguridad, los ciudadanos apuestan por valores políticos seguros, alejados de los extremos y con experiencia de gobierno.