Sin Perdón

Sánchez contra Trump

«Al igual que en España está obsesionado con Ayuso, en política internacional ha elegido al presidente de Estados Unidos»

No es ninguna novedad constatar que considera que no hay nada como una buena guerra para intentar animar a una izquierda que está desmovilizada. La maquinaria propagandística de La Moncloa, que nos cuesta centenares de millones de euros a los españoles, es muy eficaz y se ha puesto en marcha con el lema del «no a la guerra». El conflicto con Irán solo le interesa en la medida en que puede confrontar con Trump. Al igual que en España está obsesionado con Ayuso, en política internacional ha elegido al presidente de Estados Unidos. No conozco a nadie a quien le gusten las guerras y, en Europa, el continente más rico del mundo, funcionan muy bien los mensajes happy flower. La trayectoria política del líder del PSOE se caracteriza por la fragilidad de sus convicciones y su capacidad de adaptarse para sobrevivir. Como dice uno de sus aliados en el partido, la falta de empatía es tanto su mayor fuerza como su mayor debilidad. Hay una serie de mensajes que concitan una enorme simpatía en la izquierda política y mediática, como son el antisemitismo y el odio a Trump.

La concepción sanchista de la política internacional se define muy bien con ese «no a la guerra» y esa obsesión enfermiza por conseguir algún protagonismo a cualquier precio, aunque se sitúe en el lado equivocado de la Historia. Es cierto que Trump tiene unas formas inaceptables y lanza bravuconadas dialécticas que luego no cumple. Es solo retórica. El populismo ciego y el servilismo con el radicalismo no es liderar. No se mejora la vida de la gente permitiendo la continuidad del régimen criminal de los ayatolás, que financia el terrorismo y se dedica a desestabilizar la región en una estrategia destinada a imponer su concepción teocrática. La visión infantil del presidente del Gobierno perjudica la búsqueda de la estabilidad y la paz en la región. Durante cincuenta años, Irán ha sido, desgraciadamente, un país peligroso en manos del integrismo. Su gobierno solo entiende la fuerza y se aprovecha de cualquier atisbo de debilidad. En cambio, la acción de Estados Unidos e Israel es una oportunidad para cambiar el escenario y lograr un cambio que sirva para garantizar una paz duradera y una estabilidad que beneficie al oprimido pueblo iraní. Por ello, la hostilidad de la España sanchista es un grave error histórico.

Francisco Marhuenda. De la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE)