
Fraudes
Pillan a un camarero que pactó su propio despido con su jefe para cobrar el paro y abrir su propio local
El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco anula el acuerdo de conciliación al probar que el despido fue simulado para acceder a la prestación por desempleo y capitalizarla, destinando los fondos al traspaso de un bar

El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha descubierto y anulado un fraude en el que un camarero y su empleador pactaron un despido simulado para que el trabajador pudiera cobrar el paro y capitalizar la prestación para abrir su propio negocio de hostelería.
La sentencia, dictada recientemente, revoca el acuerdo de conciliación alcanzado entre las partes al considerar que el cese laboral fue un montaje destinado a obtener beneficioseconómicos indebidos del sistema de desempleo.
El caso se centra en un hombre que trabajaba como ayudante de camarero a tiempo completo desde febrero de 2013 para una empresa del sector. En mayo de 2024, la compañía le comunicó un despido disciplinario por falta de confianza, un motivo genérico que no fue especificado ni demostrado, pocos días después, en el acto de conciliación, la empresa reconoció la improcedencia del despido y acordó pagar una indemnización de 1.100,21 euros, una cantidad significativamente inferior a la que legalmente correspondía por su antigüedad y salario bruto mensual de 1.935,93 euros.
Las incoherencias temporales que destaparon el engaño
La investigación judicial reveló una serie de irregularidades que expusieron el fraude, la prueba más contundente fue que el trabajador presentó la papeleta de conciliación por despido ante el Departamento de Trabajo y Empleo vasco dos días antes de que se le entregara formalmente la carta de despido.
Esta incongruencia temporal demostró que el proceso se había iniciado antes de que el cese fuera oficial, indicando una connivencia entre ambas partes para simular el despido disciplinario.
Además, apenas una semana después del acuerdo, al trabajador se le concedió la prestación por desempleo por 660 días, con una base reguladora diaria de 63,85 euros, el mismo día de la concesión, solicitó la capitalización total del paro para financiar el traspaso de un bar por 25.000 euros como trabajador autónomo.
El tribunal también destacó que el contrato de arrendamiento del local se había firmado solo tres días antes de solicitar la capitalización y cinco días después del despido, lo que evidenciaba que el negocio ya estaba planeado con antelación y el despido simulado era necesario para obtener los fondos.
El TSJPV concluyó que existió una simulación fraudulenta para aparentar una situación de desempleo y acceder a prestaciones a las que, de otro modo, el trabajador no habría tenido derecho. Por ello, anuló el acuerdo de conciliación, dejando sin efecto las consecuencias jurídicas y económicas derivadas del mismo.
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