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Salud

«La cirugía robótica se usará más cuando bajen sus costes»

Entrevista al doctor Miguel Ángel López Costea, director del Centro de Urología Avanzada y Robótica del Quirónsalud de Barcelona

¿Cuáles son las cirugías robóticas que se realizan ya de rutina?

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En la actualidad y en lo que a la Urología se refiere el más frecuente es la cirugía del cáncer de próstata con la finalidad de preservar más aficazmente la potencia y la continencia así como mejorar los resultados oncológicos. Existe un número creciente de cirugías renales asociadas al cáncer renal cuya finalidad es no realizar cirugías completas del riñón cuando ello. Es factible, permitiendo conservar la función renal sin comprometer por ello la supervivencia. Por último y en cuanto a cirugía oncológica se refiere, la cirugía del cáncer de vejiga y la reconstrucción en forma de neovejiga evita derivaciones urinarias a la piel con la consiguiente alteración del esquema corporal que ello provoca en los pacientes afectos de este tipo de cáncer.

¿Qué patologías se abordan?

Las más frecuentes, como he comentado con anterioridad, son las relacionadas con los tumores urológicos. También aquellas relacionadas con malformaciones de la vía urinaria y en un menor número de casos el trasplante renal, por lo que su papel es destacado en la denominada cirugía reconstructiva.

¿Cuáles deben ser las destrezas del cirujano en el uso de este tipo de robot?

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La técnica quirúrgica es laparoscópica con la asistencia de un sistema específico de ayuda que es el robot, el cual incluye mejoras ópticas (3D) y de diseño de los instrumentos, que nos permite el acceso a zonas difíciles y una mayor destreza en las maniobras de extirpación, reconstrucción y visualización de estructuras que hay que preservar. El cirujano debe ser experto en cirugía laparoscópica y tener un bagaje adecuado de procedimientos en este campo y en robot. Los resultados dependerán del cirujano siempre, dado que el robot ejecuta los movimientos del mismo.

Hay algún médico que apunta que se hacen demasiadas, ¿verdad o no?

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Es un debate decreciente en la actualidad y en el que abundan sesgos de todo tipo y complicados de analizar con brevedad. La extensión y uso creciente de los robots tanto en la Sanidad privada como pública ha atenuado la virulencia de las críticas en este sentido. A finales de los años 90 se produjo un debate similar con la laparoscopia y hoy nadie la discute como procedimiento de elección en muchas patologías.

¿Cuáles son las novedades que vienen de la mano de esta técnica?

Ya utilizamos material de menor calibre, se han incorporado medios para localizar mejor las lesiones o ver áreas de circulación arterial con la finalidad de mejorar la estrategia quirúrgica oncológica y funcional (fluorescencia). La posibilidad de trabajar con material articulado o flexible en un único puerto es el próximo avance que se anuncia.

Dentro de la cirugía robótica, Da Vinci es el más consolidado. ¿Por qué?

Por el momento, y a la espera de otros, es el único en el mercado.

¿Qué aplicaciones tienen las nuevas generaciones de este robot frente a las iniciales?

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Las comentadas respecto al diseño de los instrumentos, mejoras en la óptica y su manipulación, así como en las maniobras de posicionamiento del robot al paciente.

¿Han evolucionado los beneficios (que impactan en los pacientes) de la cirugía robótica de hace una década a la actual?

Sin duda, no sólo por las mejoras técnicas de los nuevos robots, sino por la propia evolución y experiencia de los cirujanos. Esta combinación de sinergias resulta imprescindible para el progreso de las técnicas quirúrgicas, la resolución de problemas ligados a ellas y la mejora de los resultados oncológicos y funcionales en los pacientes.

¿Qué órganos o patologías se resisten a este tipo de operaciones?

En realidad se debe hacer un uso racional de una técnica que es cara. Es por ello que la cirugía robótica se emplea cuando existe una clara mejora respecto a otras técnicas convencionales como la laparoscopia no robótica. Muy pocos discuten hoy su aplicación en cirugía del cáncer de próstata, riñón o vejiga quedando muy patente su superioridad respecto a otros procedimientos. Cuando los costes bajen, su uso se extenderá a muchas patologías dadas sus ventajas para el paciente y cirujano.

¿Qué le pediría a una nueva generación del Da Vinci?

Los robots del futuro serán más pequeños y fáciles de manejar tendiendo a una mayor simplificación de todos los elementos que conforman la cirugía.El material flexible o articulado en un solo puerto, con menor herida para el paciente, pero sin afectar la maniobrabilidad del cirujano es el advenimiento próximo más destacable. Una futura generación de robots seguro que comporta mejoras en la manipulación y visión del campo operatorio prescindiendo de la consola actual o la posibilidad de introducir dispositivos que serían accionados externamente.