Estos son los 8 errores que cometemos con las mascarillas

Una empresa española que las fabrica ha elaborado una lista para que las mantengamos y las utilicemos adecuadamente

Aunque debemos usarla en todo momento y se debe de respetar el tiempo de uso de cada tipo de mascarilla
Aunque debemos usarla en todo momento y se debe de respetar el tiempo de uso de cada tipo de mascarillaAlberto R. RoldánLa Razon

Desde luego las mascarillas se han convertido en un “must” o imprescindible en nuestro día a día. Pero incluso siendo obligatorias a veces se nos olvida que tenemos que llevarlas siempre encima. Su uso se ha convertido en algo tan habitual que hemos ido descuidando su trato y su conservación. LamasQ, empresa de producción de mascarillas completamente española, ecológica y que utiliza materiales 100% orgánicos, comparte los 8 errores más comunes que se cometen en el uso de este complemento: no desinfectar las manos antes y después de usarla, no escoger una confeccionada con los materiales adecuados o abusar del tiempo de uso son algunas de las equivocaciones más habituales.

  1. Descuidar la higiene de las manos cuando manipulamos nuestra mascarilla es el error más común. Las manos son el transporte idóneo para las bacterias ya que están en contacto con un gran número de superficies llenas de patógenos. Antes de ponerse y de quitarse la mascarilla, se deben desinfectar las manos correctamente bien con jabón o con gel hidroalcóholico.
  2. Quitarse la mascarilla para hablar es otro de los errores más habituales. Con el temor o la inseguridad de no ser escuchados correctamente, bajamos nuestra mascarilla y anulamos por completo el esfuerzo de haberla llevado por tantas horas consecutivas. Está demostrado que la mascarilla no interfiere en el volumen de la voz.
  3. Abusar del tiempo recomendado para cada tipo de mascarilla. Aunque debemos usarla en todo momento y se debe de respetar el tiempo de uso de cada tipo de mascarilla, no lo hacemos de esta forma. Los tiempos de uso correctos serían: para las quirúrgicas 4 horas, y en el caso de las fabricadas por lamasQ, 8 horas y después lavar.
  4. Utilizar la mascarilla sin cubrir el 100% de las áreas sensibles a la exhalación e inhalación de bacterias y virus, a través de las gotas en suspensión o emitidas por otra persona en una conversación. Es importante que la mascarilla proteja bien tanto la nariz como la boca. El error consiste en no cubrir la totalidad desde el puente de la nariz hasta la zona de la barbilla.
  5. Llevar la mascarilla demasiado holgada o muy ceñida, para tener la sensación de comodidad, es también un mal uso generalizado. Esto conlleva que se creen zonas desprotegidas en los laterales de la boca y nariz, y por tanto haya peligro de emitir y absorber bacterias y virus mediante la saliva. La mascarilla debe adaptarse a la cara y forma de la cabeza de cada persona.
  6. Almacenar de forma incorrecta la mascarilla cuando no está siendo usada . Es común ver personas que cuando se quitan su mascarilla, la guardan en un bolsillo, en el bolso, la sostienen en el codo o la dejan colgando del cuello. No guardar la mascarilla en el lugar adecuado conlleva que se pueda contaminar y perder su función.
  7. Elegir tejidos y materiales que no ofrecen una correcta protección, impiden respirar o que dificultan la correcta transpiración de la piel nos produce dermatitis. Las mascarillas lamasQ están fabricadas en algodón 100% orgánico que reduce el efecto del roce con la piel, favorece una respirabilidad más natural y por tanto aporta un mayor confort, especialmente en un uso continuado.
  8. Es vital lavar este complemento adecuadamente después de su uso o bien desecharlo si así se requiere. En el caso de las mascarillas de lamasQ, son reutilizables y lavables hasta un máximo de 40 usos, siempre que se laven y se planchen después de cada uno de ellos.