Investigación
La ciencia confirma la seguridad y la eficacia de la terapia hormonal sustitutiva
Un estudio danés con casi 900.000 mujeres descarta riesgos de mortalidad y respalda sus beneficios en la menopausia
Un estudio a gran escala realizado por el Hospital Universitario Herlev (Copenhague) y publicado en la prestigiosa revista The BMJ ha despejado una de las principales dudas que han rodeado la terapia hormonal para la menopausia (THS) en las últimas décadas: su posible relación con un mayor riesgo de mortalidad. Los resultados, obtenidos tras analizar los registros de 876.805 mujeres danesas nacidas entre 1950 y 1977 y seguidas durante una mediana de 14 años, concluyen que la terapia hormonal no está asociada a un aumento del riesgo de muerte por ninguna causa, ni siquiera tras más de diez años de uso.
La investigación, considerada una de los más ambiciosas en este campo, excluyó a mujeres con antecedentes de enfermedades graves y analizó factores como edad, número de hijos, nivel educativo, ingresos y patologías previas. De las participantes, un 11,9% utilizó terapia hormonal y un 5,4% falleció durante el seguimiento. Al ajustar los resultados por factores influyentes, la diferencia en el riesgo de muerte entre usuarias y no usuarias resultó estadísticamente nula. Además, no se observaron diferencias significativas en la mortalidad por causas específicas como enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares o cáncer.
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio fue beneficio de supervivencia observado en mujeres que se sometieron a una ooforectomía bilateral (extirpación de ambos ovarios) por causas no cancerosas. En este grupo, el uso de terapia hormonal se asoció con una reducción de la mortalidad de entre el 27% y el 34% respecto a quienes no recibieron el tratamiento. Asimismo, los datos sugieren que la administración transdérmica (parches o geles) podría ofrecer una protección ligeramente superior, aunque los autores recomiendan cautela y más estudios para confirmar este aspecto.
Nueva etapa regulatoria
La publicación de este estudio coincide con una nueva etapa regulatoria y científica para la THS. En noviembre de 2025, la FDA estadounidense inició la retirada de las advertencias más severas (“recuadro negro”) de la mayoría de los productos de este tipo de tratamiento tras revisar la evidencia acumulada y constatar que muchos de los riesgos atribuidos a la terapia, especialmente en mujeres jóvenes o recién menopáusicas, fueron exagerados o malinterpretados. El reanálisis de cohortes más jóvenes del emblemático estudio Women’s Health Initiative (WHI) y otros trabajos recientes respaldan la hipótesis de la “ventana de oportunidad”: iniciar la terapia hormonal en mujeres menores de 60 años o dentro de los diez años posteriores al inicio de la menopausia maximiza los beneficios y minimiza los riesgos.
La evidencia actual señala que la terapia hormonal es el tratamiento más eficaz para los síntomas vasomotores (sofocos, sudores nocturnos), mejora la calidad de vida y previene la osteoporosis y las fracturas. Las nuevas formulaciones, como el estradiol transdérmico y la progesterona micronizada, ofrecen mayor seguridad que las utilizadas en estudios previos. Las guías clínicas recomiendan individualizar el tratamiento, considerando los riesgos cardiovasculares, la historia oncológica y las preferencias de la paciente.
Por tanto, la retirada de las advertencias regulatorias está contribuyendo a reducir el estigma y el miedo que rodeaban a la terapia hormonal, facilitando el acceso a terapias aprobadas y seguras para más mujeres.