
Exclusiva
Las pulseras antimaltrato sí fallaron: Igualdad recibió 54 avisos entre 2024 y 2025, pese a que la ministra lo negó
LA RAZÓN accede a una resolución que demuestra múltiples problemas con los dispositivos, desde víctimas que no pudieron contactar con las autoridades hasta agresores que manipularon las pulseras sin que saltaran las alarmas.

El Centro Cometa, el organismo que depende del Ministerio de Igualdad y que se encarga de gestionar las llamadas pulseras antimaltrato, recibió al menos 54 alertas por fallos técnicos en dichas pulseras entre marzo de 2024 y noviembre de 2025. Los avisos vinieron por parte de distintas autoridades judiciales y policiales y son de extrema gravedad: desde agresores que manipulan los dispositivos sin que salte la alarma, hasta varias víctimas que intentan contactar con Cometa sin suerte, pasando por fallos de cobertura y mala localización de agresores y víctimas.
Así se desprende de una resolución del Portal de Transparencia a la que ha tenido acceso LA RAZÓN. Las fechas en las que se alertó de los fallos son relevantes, porque demuestran que la ministra de Igualdad, Ana Redondo, o bien mintió cuando aseguró en septiembre de 2025 que las pulseras "han funcionado en todo momento", o bien desconocía que había múltiples autoridades alertando de manera insistente del fallo de unos dispositivos clave para controlar la ubicación de agresores machistas y asegurar la protección de sus víctimas.
La polémica sobre las pulseras telemáticas estalló en septiembre del año pasado, cuando la Fiscalía General del Estado comunicó en su memoria anual que algunos juzgados habían perdido "el elemento probatorio necesario para formular acusaciones por quebrantamiento de las medidas de alejamiento". Esto se atribuyó a que se había producido un cambio de proveedor en la gestión de las pulseras y que había generado un vacío informativo en algunos casos, de los cuales todavía se desconoce el número exacto, previos al 20 de marzo de 2024.
En esas fechas, tras conocerse el problema, la ministra de Igualdad dijo que las pulseras antimaltrato no habían fallado en ningún momento. "Radicalmente, no", aseguró en una entrevista en La Sexta, en la que añadió que "es infundado que hayan fallado" y achacó los fallos únicamente a "errores técnicos" en la migración. También acusó a la oposición al Gobierno de estar difundiendo "bulos" y "mentiras" por decir que las pulseras habían estado fallando, algo que llegaron a denunciar víctimas en la prensa.
Sin embargo, el listado de errores al que ha accedido este diario dista mucho de la versión mantenida por la ministra. La mayor parte de las alertas de fallos recibidos, hasta 45 de ellas, provinieron de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, del servicio VioGén del Ministerio del Interior y de la Ertzaintza, la policía autonómica vasca. En esos avisos, según la resolución de Transparencia, las distintas autoridades denunciaron que se habían estado produciendo fallos de localización de los presuntos agresores, pérdida de cobertura y falsas alarmas recurrentes, entre otros.
Pero los errores más graves alertados son, sin duda, la "imposibilidad de la víctima de comunicar con Cometa", faltas de mantenimiento por parte de las autoridades competentes, así como las alertas por la necesidad de revisar los dispositivos y retrasos en la notificación de incidencias a las víctimas y autoridades. Es decir, hay víctimas que tenían que ser notificadas y no lo fueron, y hay otras víctimas que intentaron contactar con Cometa y no pudieron, además de la dejadez de no tener unos dispositivos tan importantes a punto.
Pero no todas las alertas vinieron de cuerpos policiales. También hubo avisos provenientes del mundo judicial. En mayo de 2024, la Fiscalía General del Estado remitió un escrito al Centro Cometa en el que alertaba incidencias por "rotura o manipulación" de las pulseras sin que Cometa haya avisado a las víctimas y "por falta de monitorización del dispositivo de un usuario, que se encontraba no localizado sin aviso al juzgado" ni a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.
Unos meses más tarde, en octubre de 2024, la Fiscalía volvió a elaborar un nuevo escrito en el que denunciaba que Cometa no tenía acceso a las bases de datos de una serie de testificales requeridas. Al primer escrito, la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género respondió que había enviado "toda la información requerida al juzgado" y, al segundo, que estaba trabajando "intensamente en su solución".
El Ministerio también recibió cuatro escritos de la Audiencia Provincial de Granada los meses de marzo, mayo y diciembre de 2024 y en octubre de 2025. En ellos se denunciaron fallos en el posicionamiento de víctimas y agresores, la falta de atención telefónica por parte de Cometa a las víctimas que intentaron contactar con el Centro, la manipulación del dispositivo por parte de un agresor y el mal funcionamiento de otra pulsera telemática.
Los fallos en el posicionamiento de víctima y agresor investigado son algo recurrente en este tipo de pulseras, según se extrae de la información consultada. Es algo relevante, ya que la utilidad del dispositivo es precisamente la de avisar a una víctima si su presunto agresor se ha saltado una orden de alejamiento, por su seguridad inmediata y como prueba en un juicio posterior. La Audiencia Provincial de Málaga también advirtió en dos ocasiones de que había detectado este fallo, en abril de 2024 y marzo de 2025, y un juzgado de Barcelona, sin que se especifique cuál ni la fecha, avisó de lo mismo.
Aunque el Centro Cometa depende del Ministerio de Igualdad, la gestión de las pulseras se ha derivado a empresas privadas. Hasta 2023 estuvo en manos de Telefónica y Securitas Direct y, desde entonces, en manos de Vodafone. Los fallos descubiertos por este diario se han producido con Vodafone como proveedor del servicio. Sin embargo, podría dejar de serlo en poco tiempo.
El pasado 6 de febrero, el Ministerio de Igualdad publicó la licitación para sustituir dichas pulseras por tobilleras y, a pesar de hacerlo por la vía de procedimiento urgente, las autoridades no reconocen en los pliegos que haya fallos que se deban solventar. La única justificación para esa premura es que consideran las tobilleras más fiables y que la tecnología evoluciona de manera muy rápida, por lo que hacen falta dispositivos a la altura de las novedades.
✕
Accede a tu cuenta para comentar


