Estudio
Confirmado: el hamam, además de placentero, es bueno para la salud
Un estudio de la Universidad de Granada confirma los efectos sobre la salud de esta experiencia basada en agua, temperatura, masaje y silencio
Las vacaciones muchas veces se emplean para el descanso y el relax, y es posible que entre sus planes para esta Semana Santa se incluya disfrutar de un spá o un masaje. Experiencias placenteras y relajantes como el hamam o baño turco, que ahora la ciencia ha confirmado lo que, de forma empírica, muchos imaginábamos: que son una excelente herramienta frente al estrés y que sus beneficios van más allá del mero disfrute.
Así lo confirma una investigación que respalda que el bienestar que sienten sus usuarios no es solo una sensación sino un efecto fisiológico respaldado por la evidencia: por primera vez en España, un estudio científico realizado por la Universidad de Granada y promovido por Hammam Al Ándalus demuestra que tanto la experiencia completa como una sesión de masaje sensorial generan beneficios psicofisiológicos reales, medibles y superiores al placebo.
El estudio, dirigido por la Dra. Irene Cantarero, catedrática del Departamento de Fisioterapia de la Universidad de Granada, analizó los efectos de tres intervenciones: una experiencia hamam completa (baño y masaje); una sesión de masaje sensorial y un protocolo placebo. El trabajo se desarrolló con metodología científica.
Se decidió centrar el estudio en personas con alta percepción de estrés, uno de los problemas de salud más comunes, con un impacto silencioso pero constante en el bienestar emocional y físico.
Y es que, la evidencia científica disponible sobre experiencias similares es aún limitada y presenta una gran variabilidad. «Con este estudio hemos intentado mostrar de forma rigurosa que el bienestar que proporciona el hamam va más allá de la sugestión. Hemos comprobado que las experiencias, especialmente la que combina baños y masaje, no solo hacen que la persona se sienta mejor, sino que generan cambios reales en el sistema nervioso autónomo y en el cortisol: efectos objetivos y medibles. En una sola sesión, el cuerpo responde de manera clara y consistente», comenta Cantarero.
Metodología del estudio
En el estudio participaron 46 adultos (mitad mujeres, mitad hombres), de entre 25 y 65 años, con niveles moderados-altos de percepción de estrés y un estado de salud y hábitos de vida saludables. Las sesiones se llevaron a cabo a la misma hora y bajo condiciones ambientales idénticas, luz tenue, silencio y temperatura controlada. Cada intervención duró 45 minutos y fue aplicada por profesionales siguiendo las indicaciones del equipo de investigación. A las 24 horas de cada sesión se registraron distintos indicadores de salud. El placebo consistió en una electroterapia simulada, un dispositivo inactivo colocado sobre la zona cervical con la persona tumbada tranquilamente en una camilla que imitaba la estructura de una intervención real sin generar estímulos fisiológicos., lo que permitía controlar las expectativas de las personas participantes.
En cuanto a los resultados muestran mejoras claras y acumuladas en cinco áreas: regulación del sistema nervioso, (reduce la relación entre sistema nervioso simpático y parasimpático de forma inmediata y mantenida parcialmente a las 24h en la experiencia integral. Parte de esta respuesta se mantuvo 24 horas después. El placebo no generó cambios similares.
También disminuyó significativamente el cortisol salival respecto al placebo, en especial con el masaje (el placebo apenas produjo variaciones), y la frecuencia cardiaca descendió tras todas las intervenciones, pero solo el hamam completo mantuvo ese efecto al día siguiente. La presión arterial sistólica mostró un patrón favorable tras la experiencia integral. Por último, se registraron mejoras en el estrés percibido y el estado de ánimo.
Las conclusiones del estudio están en proceso de preparación para su publicación.