Sanidad

La Guardia Civil se suma a la formación de las enfermeras contra las agresiones

Los últimos datos del Consejo General de Enfermería confirman más de 2.500 agresiones denunciadas en 2024

Dos enfermeras completan el traslado de la Unidad de hospitalización de pediatría del Hospital de Guadalajara
Dos enfermeras durante su jornada laboralCastillalamancha.es

Las agresiones a los profesionales sanitarios son un grave problema y las enfermeras son uno de los colectivos más vulnerables. Los últimos datos que maneja el Consejo General de Enfermería, a través del Observatorio Nacional de Agresiones, ponen de manifiesto más de 2.500 agresiones denunciadas en España. “Son solo la punta del iceberg. Existen muchas agresiones que no llegan a denunciarse nunca por miedo o por desconocimiento. Es importante que nuestras compañeras y compañeros sepan que una agresión no es solo si nos pegan, también existen las verbales y también deben denunciarse. Insultos, vejaciones o cualquier subida de tono en una consulta debe ser castigado”, asegura Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería (CGE).

Estas cifras ponen de manifiesto el gran problema al que se enfrenta el sistema. “Es crucial que los profesionales sanitarios comprendan que denunciar una agresión no sólo les protege a ellos, sino que también contribuye a la seguridad de todo el colectivo, evitando normalizar situaciones y previniendo la reincidencia”, explica la comandante Elizabeth Franco, Interlocutor Policial Sanitario de Madrid.

Con este escenario como telón de fondo, la Guardia Civil se incorpora a la nueva edición de la formación “Afrontamiento y prevención de agresiones a enfermeras”, del Consejo General de Enfermería, que busca dar las pautas y profundizar en los mecanismos necesarios para saber cómo actuar en una situación de riesgo. Una formación, cuyas inscripciones se abren hoy, que quiere llegar a las más de 353.000 enfermeras y enfermeros de España para ayudarles con una de las grandes lacras que existe actualmente en el Sistema Nacional de Salud, las agresiones en hospitales, centros de salud y domicilios.

Será a través de un curso –en el que ya colaboraba Policía Nacional- alojado en la plataforma del Instituto Superior de Formación Sanitaria (ISFOS), donde los enfermeros y enfermeras podrán acceder de manera gratuita para ver la teoría y vídeos prácticos.

“Las agresiones a profesionales sanitarios son uno de los grandes problemas a los que nos enfrentamos en la actualidad. Actuar y enfrentarnos a esto es una tarea de todos, organismos profesionales, administraciones, población en general y demás instituciones. Hay que trabajar conjuntamente para poner una solución inmediata. No podemos consentir que las personas que nos cuidan y nos curan estén sometidas a un estrés continuo y lleguen a sufrir ansiedad por el miedo a las agresiones que, lejos de disminuir, aumentan año tras año”, afirma Pérez Raya.

Esta formación, que será de libre acceso a partir del 12 de marzo para todos los enfermeros y enfermeras que quieran consultarla, es una más de las sinergias entre el órgano regulador de la profesión y los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado en los últimos años.

Con la incorporación de los expertos de la Guardia Civil se han incorporado nuevos materiales didácticos, con especial protagonismo de los vídeos que recrean, con gran realismo, distintas situaciones de peligro y enseñan cómo actuar para evitar la agresión o huir en distintos escenarios. Los vídeos también detallan cómo interponer una denuncia tras una agresión, ya sea de forma presencial o por vía telemática, las alternativas existentes a la denuncia penal, y cómo utilizar la aplicación ALERTCOPS, para enviar una alerta de forma discreta a las FFCCSE. Asimismo, ponen en valor la figura del Interlocutor Policial Sanitario (IPS) provincial, una figura que coordina a las FFCCSE con el sector sanitario a nivel de cada provincia.

“Además, la Guardia Civil mantiene un firme compromiso con la mejora de la respuesta policial ante las agresiones a sanitarios. Sin embargo, para implementar las medidas más eficaces, es vital conocer la magnitud real del problema; y toda agresión que no se denuncia es, a efectos prácticos, una agresión invisible. Por ello, consideramos clave la concienciación de los profesionales que trabajan en el entorno de los servicios de salud”, puntualiza Elizabeth Franco.

Según los datos que se manejan en las denuncias, el perfil del agresor detenido suele coincidir con el de un varón de entre 36 y 55 años y de nacionalidad española, mientras que el perfil de la víctima es una mujer de edad similar y también de nacionalidad española.