
Entrevista
Manuel Máiquez: «La lesión más frecuente en los JJ OO es la rotura parcial de dientes»
"El hockey sobre hielo masculino es especialmente peligroso para la salud bucodental», cuenta el presidente de la Sociedad Española de Odontología del Deporte (SEOD)

Ha participado en los Juegos Olímpicos (JJ OO) de invierno 2026, que finalizan hoy, pero como parte del personal médico atendiendo a los atletas. Una experiencia única en la que, además, han sido los únicos dentistas extranjeros cubriendo el evento, «lo que añade un componente de reconocimiento a la odontología española», asegura.
¿Qué destacaría de su paso por los Juegos Olímpicos?
La responsabilidad institucional y la experiencia de trabajar dentro de un dispositivo sanitario de máxima exigencia. No se trata sólo de intervenciones clínicas, sino de planificar, coordinar protocolos y garantizar una respuesta inmediata ante cualquier eventualidad. También representar a la odontología española en un escenario internacional, y un gran privilegio. Ha sido una gran experiencia que, sin duda, implementaremos en futuros proyectos.
¿En qué ha consistido su trabajo allí?
Ha sido de guardia activa dentro del dispositivo sanitario organizado en la región de Lombardía, en las dos sedes de Milán de hockey sobre hielo. Eso implica estar integrados en el equipo médico multidisciplinar compuesto por odontólogo, médico de urgencias, maxilofacial y traumatólogo, entre otros, revisar protocolos de actuación, verificar la disponibilidad de material y garantizar la respuesta inmediata.
¿Ha tenido que atender muchos casos?
Por motivos contractuales y de confidencialidad no podemos desvelar ni el número de deportistas atendidos ni las patologías que pudieran haberse presentado. La privacidad es estricta y forma parte del compromiso profesional. Lo que sí puedo afirmar es que nuestra función era garantizar cobertura y capacidad de respuesta inmediata. En deportes de alta velocidad el riesgo de traumatismo existe, pero también es cierto que los protocolos de prevención y el equipamiento de protección reducen significativamente la incidencia de lesiones graves.
¿Para qué urgencias están preparados?
Para cualquiera bucodental que pueda comprometer la integridad del deportista o su continuidad en competición. Tenga en cuenta que, a escasos metros de la pista se habilitó un gabinete odontológico completo para solventar fracturas dentarias con o sin afectación pulpar, luxaciones (desplazamientos dentales), avulsiones (salida completa del diente), heridas y laceraciones, dolores agudos y procesos infecciosos o inflamatorios que requieran intervención inmediata. La prioridad es estabilizar la situación, minimizar el daño biológico y decidir, junto con el equipo sanitario, si el deportista puede continuar o necesita algún tratamiento posterior.
¿También si pierde un diente?
Por supuesto. Es muy importante actuar con celeridad, reimplantarlo en el menor tiempo posible y ferulizarlo para que quede inmovilizado. Todas las decisiones se toman de forma individualizada, priorizando la salud del deportista y el pronóstico a medio-largo plazo, respetando las políticas antidopaje cuando haya que prescribir medicación. Y estamos preparados para adaptar protectores bucales a la nueva situación dental en tiempo récord, pues la participación puede ser limitada para algunos deportistas y no pueden esperar.
¿Cuál es el deporte que reclama más su atención?
En disciplinas donde confluyen velocidad, saltos, caídas e impactos. Especialmente peligroso para la salud bucodental es el hockey sobre hielo masculino, en el que los jugadores, salvo el portero, tienen expuesto todo el tercio inferior facial y la zona peribucal. Compitiendo con sticks, recibiendo impactos y con la velocidad que alcanza el disco, fabricado en caucho vulcanizado, y que se desplaza a 160 km/h a temperaturas de -10ºC, se convierte en un proyectil.
¿Qué lesiones son las más frecuentes?
Cuando se producen, lo más habitual son fracturas coronarias, donde hay una rotura parcial de uno o varios dientes y las luxaciones o desplazamientos de estos. Pero también es frecuente encontrar lesiones en los tejidos blandos (labios, lengua y mucosas) y, sin duda, lo más peligroso y que peor pronóstico tiene si no se maneja adecuadamente y con prontitud, son las avulsiones dentales. Es cierto que son menos frecuentes, pero la reimplantación de los dientes que salen por completo del alveolo tiene peor pronóstico cuanto más tiempo se tarda en realizarla, sobre todo si los dientes no han sido conservados adecuadamente.
¿Algún truco casero que podamos aplicar en caso de sufrir un golpe en la boca?
Hay medidas sencillas que pueden cambiar el pronóstico. Si hay sangrado, presionar con una gasa limpia y mantener la cabeza ligeramente elevada. Aplicar frío externo en la zona con hielo envuelto en un paño (no directamente sobre la mucosa), ayuda a bajar la inflamación y el dolor. Si un diente permanente se sale completamente, cogerlo por la corona (nunca por la raíz), no frotarlo y conservarlo en leche, suero fisiológico o dentro de la boca del paciente mientras se acude urgentemente al dentista. El factor tiempo es crucial y, si pasados 30-60 minutos desde la avulsión el diente, este no ha sido reimplantado ni se ha conservado en un medio adecuado, conviene comenzar a encomendarse a Santa Apolonia.
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