Paro nacional
Los médicos inician otra semana de huelga y denuncian que Sanidad “intensifica los ataques contra el colectivo”
El paro nacional se prolongará hasta el 20 de marzo con la negociación prácticamente rota y sin reuniones oficiales entre el Ministerio y el comité de huelga
La tensión entre el Ministerio de Sanidad y el colectivo médico vuelve a escalar. Este lunes arranca una nueva semana de huelga nacional convocada por los sindicatos médicos, que denuncian que el Gobierno ha “intensificado los ataques contra el colectivo” mientras la negociación sobre el nuevo Estatuto Marco sigue bloqueada.
Los paros, que se extenderán hasta el viernes 20 de marzo, forman parte de un calendario de movilizaciones previsto hasta junio y reflejan un conflicto que, lejos de resolverse, parece entrar en una fase más dura. Los sindicatos aseguran que el diálogo está prácticamente paralizado y que, desde que se constituyó el comité de huelga en enero, no se ha producido “ni una sola reunión oficial” con el Ministerio de Sanidad.
Un conflicto enquistado
El epicentro del conflicto está en el nuevo Estatuto Marco que prepara el Gobierno para regular las condiciones laborales del personal sanitario. Los médicos reclaman un estatuto propio que tenga en cuenta las particularidades de su profesión y denuncian que el actual sistema impone jornadas que consideran “discriminatorias”.
Según los sindicatos, el principal problema son las guardias médicas, que pueden elevar las jornadas semanales a cifras que califican de insostenibles. La secretaria general del sindicato madrileño AMYTS, Ángela Hernández, ha criticado que la propuesta del Gobierno apenas reduce los límites actuales: “Quieren que nos conformemos con pasar de una jornada que puede llegar a 96 horas a otra que puede alcanzar hasta 75”.
A su juicio, el modelo mantiene un sistema de guardias obligatorias hasta los 55 años que, además, “se pagan por debajo de la hora ordinaria”.
La negociación, bloqueada
La situación se ha tensado todavía más en los últimos días tras el cruce de reproches entre el Ministerio de Sanidad y los sindicatos. La ministra Mónica García envió el viernes una carta al comité de huelga en la que acusaba a las organizaciones convocantes de “romper el principio de buena fe” al mantener los paros pese al acuerdo alcanzado con el Foro de la Profesión Médica.
Desde el Ministerio consideran que ese acuerdo suponía una oportunidad para desescalar el conflicto y continuar las negociaciones. Entre las medidas planteadas figuraban un complemento por penosidad o nocturnidad, una posible adaptación de la clasificación profesional y la apertura del debate sobre la jubilación anticipada.
Sin embargo, los sindicatos rechazan ese planteamiento y sostienen que el Gobierno está intentando negociar con interlocutores distintos para debilitar la huelga. El comité de huelga —formado por seis organizaciones médicas nacionales y autonómicas— insiste en que la única vía para avanzar es negociar directamente con ellos y no con el Foro de la Profesión Médica.
Desde los sindicatos califican los contactos del Gobierno con ese organismo como “una trampa para distraer la atención y desmovilizar”. En su opinión, cualquier acuerdo real debería ser “un documento formal, público y firmado por las partes que lo establecen”.
Mientras tanto, las movilizaciones continúan. Este lunes se ha convocado una marcha en Madrid desde el Congreso de los Diputados hasta el Ministerio de Sanidad, y se prevén concentraciones en varias comunidades autónomas. En Catalunya, además, los médicos han anunciado nuevas jornadas de huelga los días 19 y 20 de marzo.
Un calendario de paros hasta junio
La protesta no se limita a esta semana. Los sindicatos han diseñado un calendario de huelgas periódicas que se extenderá durante los próximos meses si no se producen avances en la negociación. Las próximas convocatorias están previstas del 27 de abril al 1 de mayo, del 18 al 22 de mayo y del 15 al 19 de junio.
El conflicto, por tanto, amenaza con prolongarse. El resultado es un sistema sanitario en plena tensión laboral, con una negociación bloqueada y un colectivo médico que insiste en que no abandonará las movilizaciones hasta conseguir un cambio profundo en sus condiciones de trabajo.