EPOC
Los internistas denuncian la inequidad del SNS por haber 9 autonomías que no incluyen la vacuna frente al virus respiratorio sincitial en adultos
La Sociedad Española de Medicina Interna critica la recomendación "bastante suave" que hizo el Ministerio de Sanidad

La Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) denuncia la inequidad en el Sistema Nacional de Salud (SNS) por la falta de inclusión de la vacuna frente al virus respiratorio sincitial (VRS) en adultos en nueve comunidades autónomas.
El calendario vacunal fue aprobado por el Consejo Interterritorial en noviembre de 2025, incluyendo la vacuna exclusivamente para colectivos de muy alto riesgo, como los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) con mayor riesgo, cuando está indicada en todos los casos de EPOC, independientemente de su situación clínica. Esta cuestión se ha puesto sobre la mesa con motivo de la sesión “Virus y Vacunas”, en el marco de la XIX Reunión del Grupo EPOC 2026, los días 12 y 13 de marzo en Gerona.
“Pese a la evidencia que recogen las guías GOLD, sobre prevención, diagnóstico y tratamiento de la EPOC, la recomendación del Ministerio ha sido bastante suave, y la implantación de la vacuna ha resultado insuficiente en nueve comunidades autónomas, cuando las recomendaciones en el ámbito internacional avalan su uso en pacientes con EPOC, con independencia de su gravedad”, denuncia en un comunicado el Dr. Francisco Javier Medrano Ortega, catedrático de Medicina de la Universidad de Sevilla, del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Virgen del Rocío y coordinador del Grupo de Trabajo de EPOC de SEMI.
El 85% de los pacientes vacunados no contraen el VRS, por lo que la vacuna confiere una protección superior a la de la vacuna antigripal, recuerda la SEMI. La vacuna frente al VRS es altamente eficaz, estacional y no requiere actualización anual como la vacuna contra la gripe.
Este nivel de protección la convierte en una herramienta clave para reducir la enfermedad grave y las hospitalizaciones en adultos vulnerables, puesto que la mortalidad de pacientes con VRS grave que requieren hospitalización se sitúa entre el 10% y el 12%.
Las guías de práctica clínica basadas en la evidencia, como las guías GOLD 2026 (acrónimo de Global Initiative for Chronic Obstructive Lung Disease, Iniciativa Global para la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), señalan tanto el tratamiento como las medidas de profilaxis en pacientes con EPOC, y gozan de gran implantación y consolidación, con evidencias incluso más sólidas que las de la gripe en cuanto a recomendaciones.
Estas guías incluyen la vacunación frente al VRS en pacientes con EPOC como uno de los cambios clave desde 2024 en las guías GOLD 2026 y la recomiendan para todos los pacientes con EPOC o con insuficiencia cardiaca a partir de los 50 años de edad o más con independencia de su situación clínica.
El Ministerio de Sanidad ha restringido la vacunación a pacientes mayores de 65 años o con EPOC, y dentro de este grupo, ha recomendado la vacuna únicamente para el colectivo más vulnerable y expuesto al riesgo derivado del VRS, como los ancianos institucionalizados en residencias, pacientes con inmunodepresión grave debido a trasplante de médula ósea o de órgano sólido, siguiendo un calendario vacunal específico.
“Nos encontramos ante una situación insatisfactoria de una vacuna con amplio respaldo científico, que solo ocho comunidades autónomas han incluido en su calendario vacunal, obviando las recomendaciones de las guías GOLD, lo que ha generado una brecha entre comunidades y entre los pacientes residentes en distintas comunidades, al no seguir las directrices internacionales. Este hecho refleja claramente la inequidad del SNS”, destaca el Dr. Medrano.
Los síntomas del VRS, focalizados en el aparato respiratorio, son similares a los de un catarro común, incluyendo moqueo, tos, fiebre y dolor de garganta. En personas sanas, la enfermedad suele ser leve, pero afecta de manera significativa a colectivos vulnerables, donde la infección puede ser grave.
El VRS es un virus mucho más estacional que la gripe y provoca una mortalidad comparable. Hasta hace pocos años, predominaba la percepción clínica de que el VRSafectaba principalmente a niños con bronquiolitis, saturando los servicios de urgencias y generando un gran impacto en la infancia. El virus no se diagnosticaba porque no existía un test multivirus para identificarlo.
En cambio, hoy, con la disponibilidad de pruebas que detectan múltiples virus -incluyendo gripe A+B, VRS y SARS-CoV-2- se ha evidenciado que el impacto del VRS en adultos es relevante: el CIBER de Epidemiología y Salud Pública ha analizado datos de más de 500 hospitales, registrando una mortalidad del 10%, un porcentaje significativo, y en colectivos de riesgo, el VRS constituye un problema de salud pública muy importante.
De hecho, las formas más graves del VRS afectan principalmente a personas con enfermedades de base, como insuficiencia cardiaca (IC), la causa más frecuente de hospitalización, EPOC y otras condiciones de riesgo, incluyendo enfermedades inmunosupresoras o asma tratada con fármacos inmunodepresores. También se dan ingresos en pacientes sin enfermedades previas, donde la edad actúa como factor de riesgo.
La vacunación frente al VRS en niños ha reducido la incidencia de bronquiolitis infantil, desplazando el virus hacia adultos. Ahora, al no existir una cobertura vacunal completa en este grupo, los adultos vulnerables están en una situación de mayor riesgo. De ahí la necesidad de vacunar a todos los adultos con EPOC sin excepción, que reclama SEMI.
Otras inequidades en EPOC
Asimismo, otro análisis liderado por el Dr. Medrano también ha mostrado otras inequidades significativas en la atención a la EPOC. En ocho años, se han producido casi 400.000 altas hospitalarias en España por esta enfermedad, observándose que el riesgo de hospitalización es 2,5 veces mayor en comunidades como Navarra o Aragón que en Andalucía, aún ajustando los resultados por edad y otros factores.
Esta inequidad se correlaciona con el número de camas instaladas, que es inferior a la media nacional en algunas comunidades como Andalucía, avanza el Dr. Medrano.