Urgencias pediátricas

Entre la vida y la muerte: ECMO, la última oportunidad para los más pequeños

El Hospital 12 de Octubre cumple 14 años desde que realizó el primer transporte pediátrico con esta técnica. El último caso, estas navidades

El lactante de Galicia
El lactante de GaliciaHOSPITAL 12 DE OCTUBRELA RAZÓN

Pocas veces la línea entre la vida y la muerte es tan estrecha y difusa como cuando a un pequeño no le funcionan los órganos vitales bien porque ha sufrido un fracaso cardíaco y hemodinámico, una patología congénita, una malformación, una miocarditis o una arritmia o bien porque sus pulmones fallan gravemente y no pueden oxigenar la sangre ni eliminar el dióxido de carbono (CO2) a través de la exhalación. La supervivencia de estos pacientes pende de un hilo y no hay tiempo que perder.

Es el caso de un bebé de tan solo tres meses de edad que el pasado 27 de diciembre ingresó en el Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela por un problema intestinal que se le complicó y derivó en un fracaso pulmonar y una sepsis.

Los responsables sanitarios llamaron el 31 de diciembre al Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, que es el CSUR (Centros, Servicios y Unidades de Referencia del Sistema Nacional de Salud, SNS) en el transporte en ECMO pediátrico que les corresponde, pese a la lejanía.

Tras valorar el caso, «que es quizá lo más difícil al no poder ver al paciente» no había duda, «el lactante era candidato a esta compleja técnica», explica Sylvia Belda, jefa de sección de UCI pediátrica y de urgencias en el Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid y coordinadora del CSUR de Transporte en ECMO pediátrico y neonatal del 12 de Octubre, un programa que es para niños tan graves que no pueden trasladarse a un centro con ECMO por métodos convencionales dadas las elevadas probabilidades que tienen de morir.

Salieron de forma inmediata, la vida del bebé estaba en riesgo. Pero al ser ya de noche, la llamada la recibieron justo cuando el equipo multidisciplinar iba a ponerse a cenar, no podían salir en helicóptero, de modo que llegaron el 1 de enero de 2026 de madrugada junto con la UVI móvil y la ambulancia del Summa 112 (el Servicio de Urgencia Médica de la Comunidad de Madrid).

En ese momento tras valorar al paciente de nuevo se realizó la intervención, que «no es una intervención difícil, pero el estado tan grave de los pacientes hace que todo que sea grave», recuerda la doctora Belda.

Esta técnica es una forma de soporte vital que suple temporalmente la función cardíaca o pulmonar en pacientes con fallo orgánico grave reversible. En el caso del pequeño de Galicia «la asistencia fue cardiopulmonar», afirma la especialista.

No solo una máquina

Se trata de una asistencia compleja y de alto riesgo, que se activa en última instancia. Es, para entendernos, la última oportunidad para un niño cuando no responde a los tratamientos convencionales. Utilizarla requiere una pequeña intervención quirúrgica previa porque hay que introducir unas cánulas en los grandes vasos sanguíneos del paciente.

Una cánula llega al corazón del pequeño y recoge la sangre venosa, que pasa por una bomba que hace de corazón artificial para propulsarla. Así llega a un oxigenador que hace la labor de los pulmones, le da a la sangre el oxígeno y recoge el dióxido de carbono que tendrían que exhalar.

La sangre es devuelta por otra cánula: cuando es un soporte pulmonar, otra vez al lado venoso del corazón; si es un soporte cardiopulmonar, a una gran arteria que vaya a la aorta para hacer llegar la sangre con oxígeno a todo el cuerpo. De este modo, esta máquina sustituye al corazón y al pulmón.

Pero la máquina no lo es todo. Esta técnica requiere de equipos humanos altamente especializados y con formación continuada con experiencia multidisciplinar. Así, cada traslado en ECMO implica la activación inmediata de un equipo mínimo de «cinco profesionales sanitarios por parte del hospital, al que hay que sumar dos técnicos y enfermero especializado en emergencias del Summa 112. A Galicia fuimos más de ocho sanitarios, 13 creo recordar, porque se trata de una distancia larga», afirma la doctora Belda.

«Conectado a la máquina –prosigue la especialista– se estabiliza in situ al paciente, se comprueba que la máquina esté bien y en general en un par de horas es trasladado del hospital de origen a nuestro centro (transporte primario), salvo en algunas ocasiones que como en este caso trasladamos a otro centro que cuenta con ECMO: el Hospital de Coruña».

Este tipo de transporte, el terciario, no es el habitual, se hace cuando es lo mejor para el paciente o la familia, precisa la jefa de sección de UCI pediátrica y de urgencias.

Y el «milagro» se obró. «El lactante salió de ECMO (máquina a la que pueden estar desde pocas semanas hasta meses) el pasado jueves y está estable», explica la doctora, orgullosa de este servicio. No es para menos, pues «este mes de enero cumplimos 14 años desde que hicimos el primer transporte pediátrico en ECMO en 2012 a Salamanca».

La doctora Belda fue precisamente quien en el año 2012 impulsó esta iniciativa para poder salir de urgencia con esta máquina y acudir allí donde los necesitasen. Luego, en 2019, se sumaron el Hospital Valle de Hebrón y el Regional de Málaga. Todo se hacía de forma voluntaria, un trabajo en red sin protocolos estandarizados. Había vidas en juego, las de los más pequeños y lograban como podían salvarlos.

«El del bebé de Galicia es el caso 62», si se cuenta con todas las ocasiones en las que se desplegó esta técnica por parte del centro médico, precisa, y tercero desde que el Hospital 12 de Octubre es CSUR de transporte en ECMO pediátrico, un logro que consiguieron en julio del añado pasado.

Sylvia Belda en un caso previo
Sylvia Belda en un caso previoHOSPITAL 12 DE OCTUBRELA RAZÓN

Y sí, un logro, porque gracias a este empeño cualquier niño, independientemente de su lugar de residencia, puede ser beneficiario de esta técnica de vanguardia y especializada en este hospital o en los otros dos citados, los únicos tres centros referentes nacionales del SNS para el transporte pediátrico en ECMO.

Los resultados clínicos analizados y la trayectoria acumulada «nos permiten concluir que con ECMO, la supervivencia de los menores atendidos por parte del Hospital 12 de Octubre es superior al 70%», destaca la especialista.

Y eso pese a la enorme dificultad de los casos. «Tres de cada cuatro sobreviven. Y hemos tenido niños con enfermedades oncológicas y fracasos pulmonares, menores en urgencia tras trasplantes de médula, etc. casos todos ellos muy graves», como, por cierto, pasa con los bebés, ya que su bajo peso puede no ya dificultar, sino impedir que entren las cánulas.

Además, desde que son CSUR está todo protocolizado, de modo que «no pasan nunca más de 2 horas desde que nos llaman y salimos junto al Summa 112», asegura la coordinadora del CSUR de Transporte en ECMO pediátrico y neonatal del Hospital Universitario 12 de Octubre.

Sin CSUR para adultos en toda España

►La jefa de sección de UCI pediátrica y de urgencias del Hospital Universitario 12 de Octubre y coordinadora del CSUR de Transporte en ECMO pediátrico y neonatal del citado hospital explica que «no hay ningún hospital en España que sea centro de referencia CSUR en Transporte en ECMO para adultos».

Consultada al respecto, la doctora Belda explica que «en Pediatría hay 15 centros dotados con la técnica ECMO. En adultos hay más UVIS y todas las comunidades autónomas tienen centros con ECMO. Pero no hay un CSUR de transporte en ECMO».

«No estaría mal que hubiera, aún así la organización que hay es mayor en adultos que en niños por lo que la necesidad es menor que en Pediatría», añade la especialista.