Consumo
Adiós al jamón de pavo y a las aceitunas rellenas: el BOE cambia las reglas del juego
El Consejo de Ministros ha aprobado esta semana un Real Decreto que cambia por completo la normativa sobre algunos alimentos
Cuando llegas a casa cansado del trabajo, cocinar un plato elaborado no suele ser el plan más apetecible del mundo. Siempre suele ser mejor opción abrir la nevera, coger pan de molde y hacerse un sándwich con lo que haya. Un par de lonchas de jamón york o pavo suelen ser la mejor opción, y si encima acompañas lo con unas aceitunas y una cerveza, el plan pasa a ser inmejorable.
Desafortunadamente para los amantes de este plan, las reglas del juego parecen haber cambiado. El Consejo de Ministros ha aprobado esta semana un Real Decreto que cambia por completo la normativa sobre algunos alimentos, entre los que están las aceitunas rellenas y el jamón de pavo. El escrito establece que las empresas que vendan estos productos deberán ofrecer una información mucho más detallada de los componentes de estos. ¿El motivo? Cumplir con las normativas de innovación tecnológica y las demandas de los consumidores.
El Ministerio de Agricultura actualiza las normas
El Gobierno ha aprobado un nuevo real decreto que modifica diferentes normas de calidad alimentaria en España, una actualización que ya ha sido publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE). El objetivo es adaptar la legislación a la realidad actual del sector, mejorar la información que reciben los consumidores y actualizar reglas que habían quedado desfasadas con el paso del tiempo.
Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la reforma pretende reforzar la trazabilidad de los productos, incorporar avances tecnológicos en su elaboración y ofrecer etiquetas más claras, además de mejorar la competitividad del sector agroalimentario español.
Reconocimiento del “jamón de pavo”
Uno de los cambios incluidos en la norma afecta a los derivados cárnicos. El decreto reconoce oficialmente la denominación “jamón de pavo”, un producto muy extendido en el mercado español.
La normativa define este alimento como el elaborado a partir de la extremidad del pavo, muslo o contramuslo, al que se pueden añadir sal, especias u otros ingredientes, pudiendo haber sido sometido o no a tratamiento térmico durante su proceso de elaboración.
Además, la reforma introduce nuevas menciones comerciales para productos cárnicos, como “natural” o “elaboración artesana”, que deberán cumplir determinados requisitos para poder aparecer en el etiquetado.
Cambios en las aceitunas rellenas
La nueva normativa también introduce modificaciones en la regulación de las aceitunas de mesa, especialmente en las que contienen rellenos.
A partir de ahora, cuando el relleno esté elaborado en forma de pasta, por ejemplo, el típico relleno de anchoa, los ingredientes deberán indicarse de forma clara en el etiquetado. La norma también mantiene las denominaciones tradicionales para estos productos, como “aceitunas rellenas de anchoa”.
Con esta medida se busca que el consumidor conozca con mayor precisión qué contiene el relleno y cómo se ha elaborado.
Otros alimentos afectados por la reforma
El decreto no solo afecta al jamón de pavo y a las aceitunas. También introduce novedades en otros productos alimentarios:
- Pan sin gluten: pasa a incluirse dentro de la normativa de calidad del pan.
- Horchata: se permite su elaboración sin azúcares añadidos o con menor contenido de azúcar, aunque se prohíbe el uso de edulcorantes y colorantes para preservar su calidad tradicional.
- Galletas: se elimina el límite máximo de cenizas para facilitar nuevas formulaciones con ingredientes integrales o fibras.
Adaptar la normativa a los nuevos hábitos de consumo
Con esta actualización, el Ministerio pretende modernizar el marco regulatorio alimentario, eliminar disposiciones que habían quedado obsoletas y ajustar el Código Alimentario Español a las nuevas normas europeas y a las demandas actuales del mercado.
La reforma busca, en definitiva, que los productos alimentarios se comercialicen con mayor transparencia y claridad para los consumidores, además de ofrecer mayor seguridad jurídica a las empresas del sector.