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Ley de Bienestar Animal: ¿Cómo se debe actuar cuando tu mascota muere?

Existe un protocolo específico en el que hay que dar de baja al animal del registro y entregar un documento que acredite que ha sido incinerado o enterrado por una empresa oficialmente reconocida

La nueva Ley de Bienestar Animal recoge que ningún perro se puede quedar "sin supervisión presencial" en ningún sitio
La nueva Ley de Bienestar Animal recoge que ningún perro se puede quedar "sin supervisión presencial" en ningún sitioLa Razón

La reciente implementación de la Ley de Bienestar Animal ha generado dudas sobre cómo proceder cuando una mascota fallece, estableciendo un protocolo específico que los dueños deben seguir. En primer lugar, si el deceso ocurre en el hogar, es esencial contactar a un veterinario, quien brindará las indicaciones adecuadas. No obstante, de acuerdo con la normativa, es obligatorio notificar a la administración de la comunidad autónoma y dar de baja al animal del registro correspondiente.

La Ley 7/2023, en vigor desde finales de septiembre, detalla en su artículo 26 que la baja de una mascota fallecida requiere la presentación de un documento que certifique su incineración o entierro a cargo de una empresa oficialmente reconocida. Dado que enterrar animales en lugares no autorizados está prohibido en España, este requisito garantiza que el proceso se realice de manera adecuada y respetuosa. El documento debe incluir la identificación del animal, así como el nombre y apellidos del responsable, o en su defecto, la información de la empresa encargada del manejo del cadáver.

La nueva ley también aborda la controvertida práctica de la eutanasia en el ámbito animal. Anteriormente, algunos centros de protección recurrían al sacrificio para controlar la sobrepoblación. No obstante, la legislación actual prohíbe categóricamente el sacrificio, excepto en situaciones donde el sufrimiento del animal sea irreversible. La eutanasia solo se justificará bajo criterio y control veterinario, con el objetivo de preservar la calidad de vida del animal. Este proceso debe contar con la certificación de un profesional de la veterinaria.

El propósito fundamental de estas medidas es garantizar una calidad de vida óptima para los animales y reducir el número de sacrificios en refugios y perreras. La legislación refleja un enfoque más compasivo hacia los animales, procurando su bienestar en todas las etapas de vida y estableciendo pautas claras para manejar el difícil momento de la pérdida de una mascota.