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La nueva tendencia de TikTok: correr cinco kilómetros en lugares imposibles como piscinas o retretes

En los últimos meses, un reto tan absurdo como llamativo se ha abierto paso en plataformas como TikTok o Instagram: completar una carrera de 5K… en espacios diminutos

Tiktok para Android
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Correr cinco kilómetros ya no es suficiente para llamar la atención en redes. Ahora, lo que marca la diferencia es dónde lo haces. En los últimos meses, un reto tan absurdo como llamativo se ha abierto paso en plataformas como TikTok o Instagram: completar una carrera de 5K… en espacios diminutos. Cuanto más pequeño e improbable sea el lugar, mejor.

La tendencia no surgió de la nada. Forma parte de una evolución del contenido de running en redes, donde los logros deportivos ya no son lo único que importa. “Hazañas” visuales, retos creativos y situaciones límite se han convertido en la nueva forma de destacar frente al resto.

Así, lo que antes era compartir marcas personales o recorridos espectaculares ha dado paso a algo completamente distinto: correr dentro de sitios imposibles.

Hay ejemplos de todo tipo. Desde personas que han intentado completar los 5 kilómetros dentro de una furgoneta o sobre una cama, hasta casos más extremos como el de un creador que lo hizo en el baño de un avión durante un vuelo internacional.

El truco está en cómo se registra. Aplicaciones como Strava permiten mostrar la distancia recorrida, el ritmo y el “trayecto”, aunque en estos casos el mapa termina siendo poco más que un garabato sin sentido.

Uno de los nombres más asociados a esta tendencia es el influencer Jacob Cohen, conocido como @notreallywellness, que ha llevado el reto al límite. Desde octubre, ha publicado vídeos diarios completando 5K en lugares cada vez más absurdos: desde una jaula de perro hasta la cabina de un DJ en plena fiesta.

Su objetivo no era solo entrenar, sino también romper con el tono serio del contenido fitness. Frente a la obsesión por la técnica perfecta o el físico ideal, su propuesta es otra: moverse… aunque sea de la forma más ridícula posible. Y, al parecer, funciona.

Una tendencia, como mínimo, llamativa

El fenómeno ha crecido rápidamente y ha generado tanto admiración como escepticismo. Algunos aplauden la creatividad; otros dudan de si realmente se recorren esos cinco kilómetros o si todo depende de cómo los dispositivos cuentan los movimientos.

En cualquier caso, el reto refleja algo claro: en internet, el deporte también se ha convertido en espectáculo. Y a veces, lo más importante no es cuánto corres… sino lo improbable del lugar en el que decides hacerlo.