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El sencillo gesto que recomienda hacer la Policía con la caja de tus paquetes y que puede salvarte de una estafa
La Policía Nacional alerta de que las etiquetas de envío contienen datos personales que pueden ser usados por estafadores si no se eliminan antes de tirar la caja
La temporada navideña y las semanas previas al Día de Reyes son, tradicionalmente, el momento del año en el que más compras se realizan en España. Desde mediados de noviembre, el consumo se dispara y, con él, la llegada constante de paquetes a los hogares.
El auge del comercio online ha multiplicado las entregas y ha convertido las cajas de mensajería en un elemento cotidiano. Sin embargo, lo que muchos desconocen es que esas cajas pueden convertirse en una fuente de información valiosa para los estafadores.
El aumento de compras online dispara el riesgo de que delincuentes aprovechen la información que muchos dejan expuesta en los contenedores
La Policía Nacional ha lanzado una advertencia clara: las etiquetas de envío que vienen adheridas a los paquetes contienen datos personales que, si no se eliminan antes de tirar la caja, pueden caer en manos equivocadas.
Nombre, apellidos, dirección completa, teléfono e incluso códigos de seguimiento pueden ser utilizados para construir estafas creíbles, suplantar identidades o contactar a la víctima haciéndose pasar por una empresa de mensajería o un servicio oficial.
En un vídeo difundido en redes sociales, una agente muestra una caja y señala la etiqueta mientras explica que, aunque parezca un simple adhesivo, para un delincuente puede ser “un tesoro”. La Policía recuerda que, durante estas fechas, el volumen de paquetes que llega a los domicilios es enorme y que cada etiqueta contiene suficiente información para que un estafador pueda iniciar un engaño convincente. Tirar la caja sin borrar esos datos equivale, según el cuerpo, a “regalárselos a cualquiera que los encuentre”.
La recomendación es sencilla: antes de deshacerse de la caja, hay que asegurarse de que la etiqueta no sea legible. Puede retirarse, romperse o tacharse por completo, pero lo importante es que la información no quede expuesta. Este gesto, que apenas lleva unos segundos, reduce de forma significativa el riesgo de sufrir una estafa relacionada con envíos, devoluciones o supuestos problemas de entrega.
La Policía insiste en que los ciberdelincuentes aprovechan cualquier descuido para obtener datos personales y que la mayoría de fraudes comienzan con información mínima. En un momento del año en el que los contenedores se llenan de cajas de regalos y compras online, el mensaje es directo: antes de tirar el cartón, borra tu rastro.