MENÚ
domingo 17 noviembre 2019
20:39
Actualizado

Xavier Dupont, el aristócrata asesino, vuelve a esquivar a la policía y aumenta su leyenda

Las autoridades escocesas confirman que el detenido el viernes no es el fugitivo buscado desde 2011 por el asesinato de su mujer y sus cuatro hijos

  • Xavier Dupont tendría ahora 59 años
    Xavier Dupont tendría ahora 59 años

Tiempo de lectura 8 min.

13 de octubre de 2019. 09:43h

Comentada
Paco Rodríguez 13/10/2019

ETIQUETAS

Todo parecía resuelto. Ocho años de investigación había servido para lograr una pista que parecía fiable. Los 30 agentes implicados esperaban que todo acabara. Estaban convencidos de que el sospechoso de matar a su mujer, sus cuatro hijos y a sus mascotas y enterrarlas bajo la terraza de su casa en Nantes el 3 de abril de 2011, había cogido un avión con destino Glasgow. No se podía escapar. Alertaron a las autoridades escocesas y procedieron a la detención del sospechoso nada más bajar del avión. El hombre no se resistió. Los policías lo describieron como "físicamente irreconocible", le tomaron las huellas digitales convencidos de que se trataba del conde Xavier Dupont de Ligonnès, pero a la espera de la confirmación, procedieron a hacerle una prueba de ADN. A pesar de ello, las autoridades escocesas trasladaron a sus colegas franceses un mensaje claro: Éste es su hombre". Además, el diario "Le Parisien" indicó que cuatro agentes diferentes habían confirmado de que el detenido era Dupont. A pesar de todo, los investigadores franceses llamaron a la prudencia hasta que se personaran en Glasgow para certificar que realmente se tratara de él.

Pues bien, Dupont se había vuelto a escabullir. El detenido era en realidad Guy Joao, un hombre de 69 años, jubilado, de nacionalidad portuguesa y que vive al noroeste de París. A pesar de ello, tuvo que pasar la noche bajo custodia. Después de que las pruebas de ADN confirmaran que no se trataba del fugitivo, Joao fue puesto en libertad.

La policía de Escocia comunicó su liberación el pasado sábado y emitió un comunicado en el que indicaba que “fue detenido bajo custodia policial en relación con una orden de detención europea emitida por las autoridades francesas. Se realizaron investigaciones para confirmar la identidad del hombre y tras los resultados de estas pruebas, se confirmó que el hombre arrestado no es el sospechoso de crímenes en Francia".

Según añade el diario galo, las autoridades francesas acusan a las escocesas de haber permitido que escapara. Según "Le Parisien", "las autoridades inglesas alertaron a las francesas sobre un cambio en la reserva del billete de avión del sospechoso, lo que significa que en realidad despegaría el viernes de Roissy. Con poco tiempo y con la imposibilidad de enviar un equipo de vigilancia, los investigadores franceses pidieron a sus colegas escoceses que arrestaran al sospechoso cuando saliera del avión en el aeropuerto de Glasgow. Así es como, el viernes por la tarde, Guy Joao fue detenido, mientras su esposa escocesa lo esperaba en la sala de llegadas”.

Todo este intercambio de información precipitado, que no dejó margen de reacción a las autoridades francesas no ha sentado bien a los investigadores, que acusan a sus colegas escoceses de haber permitido que el fugitivo escapara. "Varias fuentes de alto nivel fueron categóricas... La policía escocesa nos lo dijo y lo repitieron: éste es su hombre. Sin embargo, a pesar de varias peticiones francesas, la policía escocesa se negó a enviarles las huellas dactilares tomadas en Glasgow", añade el diario galo.

► El aristócrata francés fugitivo que mató a su familia y a sus perros y los enterró en el jardín

Lo cierto es que Xavier Dupont de Ligonnès sigue en paradero desconocido. Su misterioso caso ha desatado todo tipo de especulaciones y los investigadores ha seguido todo tipo de pistas: desde la posible emigración a EE UU o a Australia a la reclusión en un monasterio. Una de las hipótesis más plausible para los investigadores es que se hubiera suicidado tras cometer los crímenes pero su cuerpo nunca apareció. Además, fue visto con vida días después de los asesinatos.

El realidad, toda la vida del conde Dupont es un misterio. Todos sus proyectos empresariales habían sido un fracaso y parecía llevar una doble vida. Se marcahaba los lunes de viaje y regresaba los viernes como si se tratara de un hombre de negocios, pero en realidad sus empresas había cerrado o no tenían actividad. Xavier daba la imagen de un hombre "cortés y culto" que se aprovechaba de su supuesto liderazgo empresarial para hacer negocios. Pero en realidad era un estafador. Una ex amante lo denunció porque le pidió 50.000 euros prestados, que nunca le devolvió y a cambio le mandó una carta amenazadora. Otro de sus amigos también le ayudó económicamente para evitar que la justicia lo embargara.

Durante los mese previos al macabro crimen, Dupont estuvo entrenando tiro, con un rifle largo del calibre 22 rifle heredado de su padre. Consultó con su entrenador la posibilidad de colocarle un silenciador al arma. El 2 de abril de 2011, Dupont compró herramientas de bricolaje y cal viva. Un día después, acabó con la vida de toda su familia. Agnès Dupont de Ligonnès, de 48 años, y sus cuatro hijos: Arthur, de 21 años, Thomas, de 18 años, Anne, de 16 y Benoît, de 13 años, fueron drogados y ejecutados mediante varios disparos de rifle en la cabeza. La autopsia determinó que se trató de una "ejecución metódica".

El 4 de abril, llamó al jefe de su mujer para decirle que no había ido a trabajar porque se encontraba enferma. También contactó con los colegios y universidad de los niños. Finalmente, para que su plan fuera creíble, envió una carta a sus familiares para explicarles que se marchaba con su familia a EE UU en un misterioso programa de protección de testigos.

El descubrimiento de los cadáveres se produjo días después tras una denuncia por la desaparición de la familia. Acudieron a su vivienda de Niza y encontraron los restos de su mujer, de sus cuatro hijos y de sus perros enterrados bajo una terraza de la vivienda.

Los investigadores lanzaron una orden de busca y captura internacional pero nadie sabía a ciencia cierta si estaba vivo o no. Una cámara de seguridad confirmó que seguía con vida el 15 de abril. Ese día se alojó en el hotel l Formule 1 Roquebrune-sur-Argens y durante esos días realizó varias visitas a restaurantes en sitios distantes e hizo un extraño recorrido para llegar hasta ellos. Los investigadores llegaron hasta su coche 10 días después, pero todas las pistas eran vagas. Los testigos hablan de que su vestimenta era de lo más variada. Lo habían visto bien arreglado, con vestimenta informal, con traje de corbata, con cuello alto, con y sin gafas...

Desde que comenzó a publicarse el suceso en los medios de comunicación, las llamadas a la comisaría de Nantes no cesaban. Las pistas sobre su paradero lo situaban desde el sur de Francia hasta Tailandia. En 2018, los investigadores llegaron a ir hasta el monasterio de Roquebrune-sur-Argens, donde se suponía que estaba recluido. Pero tampoco estaba. Los familiares llegaron a pensar que Xavier Dupont había muerto. Consideraban que una persona tan ordenada como él no podría sobrevivir tanto tiempo sin dinero y llegaron a pensar que habría muerto en algún punto de los Alpes, llevándose consigo todos sus secretos.

Últimas noticias

Red de Blogs

Otro blogs