Tecnología
Se acabó ir a la óptica: así son las gafas inteligentes que cambian su graduación en tiempo real
No importa si ves mal de lejos y de cerca, estas nuevas gafas son capaces de adaptar su cristal según la distancia a la que mires
Ver mal de lejos y de cerca es un inconveniente porque estás obligado a cambiar de gafas o emplear lentes bifocales, o progresivas. Lo primero obliga a llevar ambas gafas, mientras que la tecnología de las segundas tiene fallos, como áreas de visión en el cristal que están limitadas a enfocar de lejos o cerca.
Sin embargo, IXI tiene una solución para ello: gafas inteligentes que se adaptan a la distancia a la que mire el usuario. IXI es una empresa finlandesa con fundadores con pasado en Nokia y la empresa de realidad mixta Varjo. No obstante, sus gafas no son de realidad virtual o mixta, sino unas gafas 'normales', pero con la tecnología, y el cristal, capaz de adaptarse a cualquier lejanía de visionado.
Cómo consiguen saber a qué distancia miras y adaptarse a ella
El sistema combina dos piezas. Por un lado, tenemos la tecnología de seguimiento ocular, que se integra dentro de la montura, y detecta hacia donde mira el usuario, por si está enfocando en un objeto cercano o lejano. Por otro, su óptica de cristal líquido en la lente permite modificar la potencia óptica. En otras palabras: detecta si miras cerca o lejos y regula la potencia del cristal.
En cuanto al propio funcionamiento de las gafas, la lente integra una capa, o estructura de cristal líquido, que cambia su comportamiento cuando recibe un pequeño voltaje. Cuando los sensores detectan que estás mirando cerca, el sistema aplica la señal eléctrica y la lente aumenta la potencia (entra en modo "cerca"). Cuando vuelves a mirar lejos, deja de enviar esa señal.
Una de las principales preocupaciones del fabricante es que se adapte a la velocidad a la que se mira. El movimiento ocular es muy rápido, por lo que resulta necesario que este dispositivo opere de forma casi instantánea, cosa que sucede, porque se ajusta aproximadamente en 0,2 segundos. Esto evita que se produzca una descompensación y las gafas enfoquen demasiado tarde tras mirar.
Por otro lado, debemos tener en cuenta que este dispositivo se carga. En cierto modo es como un móvil, puesto que integra un puerto por el que debe recargar la energía. Además, en caso de que se agote la batería de dos días, volverá al estado modo 'lejos', que es el predeterminado en las lentes. O sea, en estado neutral, potencian la visión de lejos. Solo cuando detectan que estás mirando de cerca, varían su funcionalidad. Esto también supone un argumento de seguridad, puesto que, para quien esté conduciendo, podrá seguir haciéndolo sin un cambio brusco.
Acerca del diseño del producto, IXI no quiere que parezcan unas smartglasses, como las de Meta, o tengan forma de dispositivo tecnológico. Por ello, su aspecto busca ser como el de unas gafas normales. Esto supone el reto de integrar toda la estructura tecnológica en unas monturas tradicionales. Sobre el peso, será de en torno a 22 gramos.
Finalmente, resulta importante tener en cuenta que no es un producto terminado y que está a la venta, aunque su desarrollo se encuentra muy avanzado. IXI ha anunciado una ronda Serie A de 36,5 millones de dólares para finalizar el producto y preparar operaciones comerciales. El plan es primero lanzarlas en Europa, después en Estados Unidos y, más tarde, en el resto del mundo.