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Dormir junto a la historia: una estancia en el Eurostars Laietana de Barcelona
En una ciudad que siempre invita a volver, el Eurostars Laietana ofrece precisamente eso: un refugio tranquilo desde el que descubrir Barcelona paso a paso
Entre el corazón de la ciudad de Barcelona hay una calle que parece pensada para empujarte hacia el mar. La Via Laietana atraviesa la Ciudad Condal con una línea clara y decidida, como si alguien hubiera trazado un puente urbano entre dos mundos: el del Barri Gòtic y el de El Born y Sant Pere. A un lado quedan las callejuelas medievales que se enroscan sobre sí mismas; al otro, plazas y pasajes donde la vida de barrio sigue latiendo.
La avenida nace cerca de la Plaça d’Urquinaona y desciende poco a poco hacia el puerto. Los edificios que la flanquean recuerdan el momento en que Barcelona quiso modernizar su centro histórico. Muchos fueron levantados a principios del siglo XX y muestran estilos arquitectónicos distintos, pero comparten cierta solemnidad: fachadas robustas, detalles decorativos, portales amplios. Durante décadas alojaron bancos, oficinas y sedes institucionales, lo que dio a la calle un carácter serio, casi ceremonial.
Sin embargo, bajo esa apariencia formal siempre ha habido movimiento. Desde Via Laietana se abren innumerables calles que conducen al entramado antiguo de la ciudad. Basta girar una esquina para pasar del tráfico de la avenida al silencio de una calle estrecha o al bullicio de una plaza escondida. Es la zona de la Catedral o del Palau de la Música Catalana, entre otros lugares históricos, a un paseo de las Ramblas.
Una cadena con vocación internacional
Por supuesto, en esa área urbana hay un gran número de establecimientos donde alojarse, pero hacerlo en algún hotel de la cadena Eurostars es siempre una garantía. En el caso que nos ocupa, destaca por su inmejorable ubicación el Eurostars Laietana, que invita a descubrir la ciudad desde uno de sus puntos más cargados de memoria.
Situado justamente en la Via Laietana, el establecimiento se levanta en un elegante edificio de estilo neoclásico junto a los vestigios de la antigua muralla romana de la ciudad, la que protegía a la antigua Barcino. Desde aquí, el visitante puede recorrer a pie algunos de los rincones más representativos de la capital catalana: plazas medievales, museos, teatros y monumentos que forman parte de la identidad cultural barcelonesa. El hotel forma parte, como se apuntaba, de Eurostars Hotel Company, división hotelera de Grupo Hotusa. La historia de esta compañía comenzó a tomar forma en 1993, cuando el grupo decidió dar un paso más allá de su modelo tradicional de hoteles asociados y apostar también por la gestión directa de establecimientos. El primer paso fue la explotación de la Ciudad de Vacaciones Monte do Gozo, en Santiago de Compostela.
Años después, en 2005, nacería la marca Eurostars Hotels, concebida como una colección de hoteles de gama alta situados en ubicaciones estratégicas y pensados para adaptarse a distintos perfiles de viajeros. Con el tiempo se sumarían otras marcas que ampliaron la oferta del grupo, como Exe Hotels, Ikonik Hotels, Crisol Hotels, Áurea Hotels, Tandem Suites y Dorma Hotels. Hoy, el grupo cuenta con un portafolio de cerca de 300 establecimientos distribuidos en destinos clave de Europa y América, desde Nueva York o Chicago hasta Roma, Lisboa, Buenos Aires o Ciudad de México, consolidando una presencia internacional sin perder su fuerte vínculo con España.
Un punto de partida ideal para descubrir la ciudad
El Eurostars Laietana encarna bien esa filosofía: espacios cuidados, una decoración que combina tradición y modernidad y un ambiente pensado para el descanso tras un día de exploración urbana. Su interiorismo apuesta por una atmósfera elegante y acogedora donde el huésped puede sentirse cómodo sin renunciar a las comodidades actuales. Algunas de sus habitaciones ofrecen vistas a los restos de la muralla romana, un recordatorio silencioso de los orígenes de Barcelona. Dormir aquí significa, literalmente, hacerlo junto a más de dos mil años de historia.
De este modo, las habitaciones del hotel combinan el carácter clásico del edificio con equipamientos modernos que garantizan una estancia confortable. Entre sus opciones se encuentran la habitación doble estándar, de unos 18 m², funcional y acogedora; la Junior Suite, diseñada para quienes buscan mayor amplitud y tranquilidad; o la habitación doble con vistas a la muralla, una de las más especiales del establecimiento. Asimismo, para quienes prefieren disfrutar de un espacio exterior privado, el hotel también ofrece habitaciones dobles premium con terraza, luminosas y pensadas para relajarse después de un día recorriendo la ciudad. Y es que nada más salir de la puerta del hotel, Barcelona se abre a tus ojos y hay algo en el ambiente que, tarde o temprano, te empujará a alcanzar el mar.