Kiribati
Kiribati, el país menos visitado del mundo: un paraíso remoto con sólo 9.500 turistas al año
Un destino espectacular formado por 32 islas y que cuenta con un área marina protegida on más de 408.000 km² declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO
Un informe reciente de la Organización Mundial del Turismo (OMT) ha confirmado que Kiribati, un archipiélago perdido en el Pacífico central, es oficialmente el país menos visitado del planeta. En 2024 recibió apenas 9.504 turistas, una cifra que, paradójicamente, supone un récord para este pequeño Estado insular.
A pesar de su aislamiento, Kiribati ofrece paisajes que podrían competir con cualquier postal tropical: aguas turquesas, playas vírgenes y una biodiversidad marina extraordinaria. Quienes han logrado llegar hasta allí describen el país como un lugar “de otro planeta”, donde la vida transcurre a un ritmo completamente distinto.
Por qué casi nadie viaja a Kiribati
El principal obstáculo es su extrema lejanía. El país está formado por 32 islas, de las cuales solo 20 están habitadas, y se extiende a lo largo de los cuatro hemisferios. Su capital, Tarawa, se encuentra a unos 4.000 kilómetros al suroeste de Hawái. Llegar requiere varios vuelos y conexiones complejas, y la oferta aérea es tan limitada que perder un vuelo puede significar quedarse atrapado una semana más.
Entre sus mayores atractivos destaca la Phoenix Islands Protected Area (PIPA), un área marina protegida declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Con más de 408.000 km², alberga 800 especies conocidas, incluidos 200 tipos de coral, 500 especies de peces, mamíferos marinos y decenas de aves.
Cultura viva y tradiciones que sobreviven al tiempo
Kiribati mantiene un fuerte arraigo cultural. Los visitantes pueden presenciar ocho danzas tradicionales, celebraciones comunitarias y costumbres que se conservan casi intactas. Lugares como el Museo Te Umanibong o la Casa de la Asamblea en Tarawa permiten conocer la historia y la identidad del país.
Las islas orientales de Kiribati, situadas justo al oeste de la Línea Internacional de Cambio de Fecha, convierten al país en el primer lugar del planeta en entrar en el Año Nuevo. Cada 31 de diciembre, miles de personas siguen en redes sociales cómo este remoto archipiélago inaugura el calendario mundial.
El creador de contenido Soren Almeida relató que su visita a la isla de Kiritimati fue como “retroceder varias décadas”: sin cobertura móvil, pagos solo en efectivo y trámites migratorios en papel. Durante una emergencia médica, su familia anfitriona durmió en el suelo del hospital para cuidarlo, un gesto que él describió como “ser tratado como familia”.
Un país con grandes desafíos sociales
Aunque la hospitalidad es uno de sus mayores valores, Kiribati enfrenta importantes limitaciones: infraestructuras escasas, pocas oportunidades laborales y un índice de pobreza que afecta a alrededor del 22% de la población. Aun así, muchos viajeros destacan la calidez y curiosidad de sus habitantes.
Llegar España implica varias escalas, normalmente pasando por Singapur, Los Ángeles, Fiyi o Hawái. Los vuelos pueden superar las 30 horas y rondar los 2.000 euros, llegando a más de 4.000 euros si se busca reducir tiempos de espera.