domingo, 26 marzo 2017
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Un suicida irrumpe en una misa y mata a 8 feligreses

  • La secta integrista Boko Haram, detrás del atentado con coche bomba contra una iglesia en el norte de Nigeria

No es el primer domingo sangriento. Al menos ocho personas murieron y más de 100 resultaron heridas ayer en un ataque suicida cometido contra la iglesia de Santa Rita en la ciudad de Kaduna (Nigeria). Los fallecidos se encontraban dentro del templo católico celebrando la misa dominical cuando un jeep, cargado de explosivos, se empotró contra el edificio. Tras el atentado, grupos de jóvenes cristianos tomaron las calles de la ciudad, portando cuchillos y palos, con el objetivo de atacar a los musulmanes. Como consecuencia de estas represalias perdieron la vida dos personas más. Diez en total. La cifra de víctimas fue confirmada por el portavoz de la Agencia Nacional de Gestión de Emergencia (NEMA), Yushua Shuaib. Según relataron varios testigos, el terrorista suicida se acercó con su coche a la verja del templo, donde fue detenido por los guardias de seguridad, que le impidieron el paso. El conductor dio entonces marcha atrás y arrolló las puertas del recinto, detonando la bomba que transportaba en el vehículo.

Todavía nadie se ha responsabilizado del ataque, pero la Policía sospecha de la secta islamista Boko Haram, autora de los últimos atentados suicidas contra los cristianos en Nigeria en un intento de imponer la ley islámica en todo el país y expulsar a los cristianos. Durante muchos domingos el grupo terrorista ha atentado contra diferentes iglesias causando, desde 2009, la muerte de 1.400 personas. La Policía desplegó patrullas por toda la ciudad para impedir que se extendieran los enfrentamientos y se produjeran nuevas víctimas.

El pasado 18 de octubre, se presentó el Informe sobre Libertad Religiosa en el Mundo 2012, publicado por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada. En él se asegura que los ataques contra los cristianos en todo el mundo se han cuadruplicado en la última década. Hoy son 350 millones los cristianos que sufren persecución o discriminación. El informe también habla de la situación concreta de Nigeria, foco de atención en África. En este país, los ataques letales de Boko Haram y otras acciones como falsas acusaciones de blasfemia o el secuestro y la conversión forzosa de adolescentes demuestran, según el presidente de la fundación, Javier Menéndez Ros, una expansión del islamismo. El tiempo juega a favor de los integristas y el futuro de los cristianos en el norte  es cada vez más oscuro.

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